Firmeza democrática

mayo 22, 2018


TEGUCIGALPA, HONDURAS



Quién piense que la democracia venezolana ha sido derrotada por la tiranía chavista que encabeza Nicolás Maduro, se equivoca, porque después de las fraudulentas elecciones del domingo pasado donde el chavismo retorció los caminos que conducen a un verdadero proceso electoral, los sectores democráticos venezolanos resurgirán con mayor tenacidad, llevando al bando constitucional a los demócratas de todo el mundo para poner en su sitio, que es fuera del poder, a quienes quieren hacer de Venezuela un imperio antidemocrático.

La perspectiva de una nueva Venezuela con un tirano como Nicolás Maduro en el poder presenta una situación esperpéntica, con un gobierno que tarde o temprano será reclamado por la justicia internacional por la inmensa cantidad de delitos que ha cometido, entre los cuales está el patrocinar directamente actividades de narcotráfico para poder sostenerse económicamente ante la deficiente producción de PDVSA que se ha convertido en una refinería absolutamente obsoleta.

El pueblo de Venezuela no es el responsable de que su país haya caído en las garras de una tiranía despiadada, sucede que el mayor inconveniente que tiene el sistema democrático es que es demasiado generoso y permite convivir con los que no creen en la democracia, y aprovechan para torpedearla buscando destruirla. Pero esto no significa que los enemigos de la democracia siempre tengan que salir ganando, porque al final de cuentas una tiranía puede durar cierto tiempo, más no todo el tiempo, porque la democracia que está sustentada en los principios y los valores de la libertad termina por imponerse y derrocar a los dictadores y tiranos.

La historia no ha sido atrapada por los dictaduras, todavía hay muchas, y posiblemente como la de Nicolás Maduro, pocas, pero al final Maduro está terminando acorralado por la justicia internacional que ya le levanta suficientes expedientes, contra él y sus cómplices, de manera que el sueño de eternizarse en el poder no deberá ser muy largo, si de repente los rusos y los chinos ya le estarán buscando sustituto, con la orden de continuar abasteciéndolos de petróleo, que es lo que buscan tanto rusos como chinos.

Enfrente tiene Maduro a un conglomerado de sectores democráticos que han comprendido que al tirano no podrán enfrentarlo a través de unas urnas que mantiene secuestradas la señora Tibisay Lucena, una fanática incondicional del chavismo, capaz de cometer las peores atrocidades con tal de garantizarle a Maduro la continuidad. Pero ¿qué debe pasar cuando un grupo de naciones como las del Grupo de Lima no admite la continuidad de Maduro convertido en una tiranía? Seguro que viene una ofensiva que será acompañada por la mayoría de los países europeos, y por EEUU, Canadá y otros países del planeta.

Hoy Nicolás Maduro puede vanagloriarse de haber consumado su monumental fraude, pero esto no es una victoria, esto más bien es un problema para el chavismo, porque con el monstruoso fraude del domingo, ha conseguido alinear en sus contra no solo a países sino a varios organismos mundiales que no le permitirán a la tiranía madurista ningún tipo de negociación en el ámbito internacional. Seguro que China y Rusia le seguirán comprando su petróleo, gran parte del cual le pagaron por adelantado a Hugo Chavez, dinero que hace años fue gastado por el chavismo.

Pudiera ser que no está previsto un desenlace inmediato, hay una sencilla razón para explicar que la tiranía de Maduro no será de largo plazo, y es que ningún país que se hunde como sucede con Venezuela, donde millares de personas están escapando diariamente hacia otros países, tiene posibilidad de sostener un aparato productivo y ningún país que pierde su aparato productivo es capaz de sobrevivir con un sistema de bienestar para las personas.

Pronto la realidad tendrá que superar a la ilegalidad en que la que se sostiene la tiranía de Nicolás Maduro, y esto no será un simple problema político, se convertirá en poco tiempo en un problema de país, donde la gente que quede pronto se irá dando cuenta que con una tiranía que entrega los recursos del país para sostenerse, no hay futuro posible.

La tiranía de Nicolás Maduro no deberá ir muy lejos, porque al surgir el Grupo de Lima, los países de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y varios organismos internacionales, Maduro tiene en contra a la firmeza democrática del mundo, que no estará dispuesta a permitir que una tiranía atroz como la de Nicolás Maduro destruya al que ha sido un gran país, como Venezuela.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 22 de mayo de 2018.

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