Fallece Jaime… ¡pero el Rosenthalismo vive!

enero 14, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Jaime Rosenthal fue un titán de la industria, como inversionista un empresario agresivo y como político, un fiel creyente que el liberalismo, como fuente nutricia de las libertades, era la plataforma para alcanzar los mayores niveles de bienestar social para la nación hondureña. Su desaparición física es una lamentable pérdida en todo sentido, para su familia y para el país, pero como en vida fue un perfecto cultivador de futuro, sembró y cosechó. Examinar su trayectoria ocuparía mucho tiempo y mucho espacio, igual que calibrar lo que hizo por su familia, sus empresas y por el país.



Jaime Rosenthal fue un hombre con tantas ideas, con tanto trabajo hecho, y con una infinidad de acciones en su vida; por esa extensión enorme de actividades, en los últimos años tuvo que enfrentar a la justicia norteamericana, y sin embargo al final de su jornada pasa a la posteridad bien valorado, lo contrario del que en su vida no hace nada y no dice nada.

La historia no se escribe ni se ocupa de los desocupados, ni de los despreocupados, ni de los que no hacen ni dicen nada. De Jaime Rosenthal queda mucho por esperar, especialmente de su descendencia, de sus hijos, que han seguido su huella y de los cuales uno de ellos ha figurado en los cuadros de aspirantes del Partido Liberal. Yani Rosenthal purga actualmente una condena de tres años y meses por un delito menor del que le había imputado la oficina del Tesoro norteamericano, pero que al ser medido por la justicia de Estados Unidos, solo ameritó una condena breve.

Después de este período condenatorio, del que Yani Rosenthal ya cumplió más de un año, es casi seguro que el Rosenthalismo volverá a la arena política, y algunos dirigentes liberales hasta se anticipan a creer que para entonces Yani estará más respaldado por el liberalismo, que actualmente sufre por la ausencia de líderes capaces.

Winston Churchill decía que en política no hay nada escrito y que en el plano de las alternativas nadie debe ser descartado, por eso es que hay líderes que cual ave fénix se han levantado de las cenizas para convertirse en la flama con el suficiente poder para prender el entusiasmo en las multitudes. Con el problema de debilidad de liderazgo que hay en el Partido Liberal, no es descartable una reaparición de Yani Rosenthal liderando un nuevo proyecto político. Una vez saldada su cuenta con la justicia norteamericana nada podrá impedirle que reasuma su carrera en el Partido Liberal.

La ventaja de un nuevo proyecto liberal con Yani, es que nadie puede dudar de su militancia, en la que ha sido perseverante, primero al lado de su padre y luego por su propia cuenta. Yani habrá aprendido que su primera tarea será asumir la cabeza del liberalismo en el departamento de Cortés, otrora uno de los reductos liberales más robustos y sólidos, condición que sido menguada en los últimos dos eventos electorales.

Su padre, Jaime, deseará en el más allá que sea Yani el que en estos momentos de crisis liberal, tome la bandera rojo-blanco-rojo para hacerla flamear en lo más alto. Una vez que encabece el liberalismo departamental de Cortés, le tocará la parte más difícil que es reagrupar al liberalismo de la costa norte y occidente del país, donde no hay una figura que tenga, tanto la simpatía como la voluntad de trabajar por la supervivencia del PL.

El Rosenthalismo ha sido un conglomerado político no menor de los 250 mil militantes, todo un caudal electoral beligerante, con personas, dirigentes y líderes con mucho pensamiento. Le tocará a Yani reiniciar los trabajos que heredó su padre, Jaime Rosenthal, que no se han extinguido, y que sigue siendo una corriente que tiene el sentido del deber político y social para defender la democracia. Desde luego, cuando hacemos estas apreciaciones, no sabemos si Yani Rosenthal en su condición actual mantiene encendida la llama del entusiasmo para trabajar por la supervivencia del Partido Liberal. Partimos de un hecho fundamental, y es que habiendo fallecido su padre, Jaime, en la conciencia de Yani está latente la imagen paternal, incitándolo a que no abandone la lucha política, sin ninguna pizca de miedo por todo lo ocurrido, porque en la vida nadie tiene la certeza clara de lo que nos espera a la vuelta de la esquina.

La vida política no es para los débiles ni para los pusilánimes, los que quieran vivir acomodados en una burbuja de falsa seguridad, y que se puede romper con el menor movimiento, esos son incapaces de usar la fuerza hasta para defender su propia vida. Los decididos en la vida como es el caso de los Rosenthal, saben que hay una ley biológica infalible que nos determina el tiempo de vida que tenemos las personas, pero esa ley para ellos no contiene la costumbre de morir. Por eso, es que Jaime Rosenthal llegó a crear un imperio comercial e industrial. Y por eso es que, creemos que Yani Rosenthal, donde está actualmente, hoy más que nunca está decidido a luchar por mantener encendido el entusiasmo en el pueblo liberal. Y hacer flamear la bandera liberal para sacar al partido del cañón donde lo han metido un grupo de perdedores.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 14 de enero de 2019.

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