Expertos en agravar problemas

marzo 23, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

En los eventos nacionales más importantes se conoce cual es verdadero talante de los aspirantes políticos, de que madera están hechos y cuál es su real voluntad para aportarle al país. Las personas que entran al escenario político con pretensiones de dirigir los destinos de Honduras deberían estar preparadas en resolver los problemas nacionales, que son asuntos que nos conciernen a todos los hondureños. Un aspirante político que busca llegar al poder como cuando se toma un puente a la brava, mediante el ejercicio caprichoso, no es garantía para vivir en un ambiente democrático.



Después de que el CNE ha ofrecido los resultados oficiales de las elecciones primarias hemos descubierto en varios de los aspirantes su calidad de caudillos; como los resultados no han sido los que esperaban, están dando manotazos al tablero político con la cantinela del fraude acusando a los miembros de su mismo partido, por lo menos eso está ocurriendo en el Partido Liberal y en LIBRE. El desarrollo de las elecciones primarias fue ampliamente observada por delegados de la OEA de diferentes países, pero nada de eso les convence, especialmente al ex precandidato Luis Zelaya que está montado en su burro alegando fraude, algo que no está a la vista, porque, que haya actas con inconsistencias es algo que puede subsanarse aunque esta operación no producirá variaciones que cambien la tendencia, porque la distancia del ganador es ampliamente superior.

Algo parecido se está dando en LIBRE, donde el aspirante Nelson Ávila, llega al extremo de calificar de espurias las elecciones primarias, acusando a sus camaradas de partido de haberle hecho fraude que no le permite reflejar su verdadero caudal electoral. Este caso de Nelson Ávila es digno de un análisis siquiátrico, porque el reclamante parece que no ha entendido que se inscribió en un partido donde toda la capacidad decisoria de los círculos y las asambleas del Partido LIBRE pasan por la voluntad de su máximo dirigente y dueño del partido, don Manuel Zelaya Rosales, que pudo ser generoso repartiendo la torta electoral haciendo que se votara por el aspirante que le convenía. Esto es posible en un partido de corte autoritario como LIBRE, donde la voluntad del caudillo y propietario es más que una orden, es un «cúmplase». En LIBRE, Nelson Ávila es un remedo de tribuno de la plebe, pero da la casualidad que en LIBRE el emperador es Mel Zelaya, un verdadero autócrata que actúa como lo hacían los Zares en Rusia. Nelson Ávila, como Carlos Eduardo Reina y Wilfredo Méndez, no han estado entre los favoritos de Mel Zelaya, una cosa es que hagan bulto en LIBRE, pero que tengan la benefacción del dueño del partido es muy distinto. Por lo tanto no es remoto que en poco tiempo empiecen las purgas en este partido, con aquellos que están apelando a las bases para que se subleven contra el mandamás.

Respecto a Luis Zelaya, que pareciera no estar convencido que no tuvo la fortuna de haber nacido con el ángel de la simpatía, nos parece que es incapaz de entender a Honduras. Cree que encender el odio es el mejor argumento para atraer votos, y por lo que escribe y dice en las redes sociales pareciera estar dispuesto a convulsionar las calles y generar una agitación radicalizada. Entonces, si su objetivo es convulsionar a Honduras debería reflexionar que ese no es el camino para la supervivencia personal en la política, porque por esa ruta al único destino que puede llegar es al final de su corta carrera política.

Como hondureños que venimos acompañando el proceso democrático de nuestro país desde 1977 hasta hoy podemos decir que el CNE hizo un buen papel, mucho mejor que lo que se hizo en elecciones anteriores. El sistema de confiar a los medios que mediante las encuestas de salida despejaran la incógnita dando a conocer las tendencias a dos horas de cerradas las urnas, funcionó como se esperaba. Cuatro encuestas de salida realizadas por diferentes equipos investigadores coincidieron en las tendencias y los resultados oficiales al contabilizarse las actas en el CNE lo confirman.

En medio de este clima caldeado por la pretensión torpe del aspirante Luis Zelaya, que busca forzar un resultado residual a su favor, percibimos una bocanada de sacrificio y lealtad cívica, de dos aspirantes del movimiento La Esperanza de Honduras, que se pronunciaron respaldando los resultados que ofrece el CNE. Esta posición responsable de los candidatos a designados presidenciales del mencionado movimiento liberal, es un contragolpe de un sector liberal más iluminado que aboga por el respeto a la institucionalidad al tiempo que rechaza la confrontación polarizada como la propone Luis Zelaya, que, cautivado por la egolatría de Salvador Nasralla, ahora luce como su mejor aliado, ya en situación de renegado del Partido Liberal.

El próximo episodio es el de las alianzas, me anticipo a pronosticar la de LIBRE con el candidato liberal Yani Rosenthal y lo poco que pueda mantener a su lado Luis Zelaya, plegándose a Nasralla. Es decir, un nasrallismo salpicado con el rojo desteñido de Luis Zelaya.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 23 de marzo de 2021.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *