Experimentos criminales

febrero 17, 2017

Últimamente los hechos criminales alcanzan el rango de espeluznantes,  por el sadismo y la seña con que son perpetrados por los autores, en tal estado de violenta ejecución que la ciudadanía se siente intimidada, porque crímenes tan irrepetibles como el ocurrido ayer, en que una madre y su hijo fueron decapitados, no lo habíamos visto hasta ahora. Esa terrorífica ejecución, si no se maneja con la prudencia con que debemos hacerlo los medios informativos, nos guiará a producir  una ola de temor en el público, porque el hecho en si es grotesco, y si no se le trata como una noticia de suceso con el tino necesario, los medios estaremos contribuyendo a inculcarle a la gente que no salga de sus casas y por ende produciremos un aislamiento poblacional y de repente un inmovilismo social.

Las noticias no se pueden ocultar, pero hechos como el de la  madre e hijo decapitados, tienen un efecto letal y devastador en el ánimo de la población si los directores y jefes de redacción de noticieros y periódicos no le dedicamos un tratamiento adecuado a la difusión pública. Esto desde luego no es una autocrítica, lo tomamos, porque también es un autollamado, como la necesidad de reflexionar bien el tratamiento noticioso que debemos procurar para noticias tan impactantes como la mencionada.



Este hecho no es algo común, por lo tanto las mismas autoridades deben saber que las organizaciones delictivas están haciendo  experimentos criminales buscando producir el mayor impacto de inquietud y temor en la ciudadanía, pero al mismo tiempo están desconcertando a las autoridades, que habrán medido que el caso de la madre-hijo, decapitados, fue una acción que fue tortura y asesinato a la vez. Es un modus operandi criminal que a la vista está, lleva un mensaje tanto a la población como a las autoridades, de las organizaciones delictivas, de su enorme capacidad  así como de su  variado repertorio criminal.

Cada vez que aparecen cadáveres con señales de tortura antes de proceder a la eliminación, la opinión pública puede observar que los métodos más violentos para acabar con la vida de un ser humano se están practicando en  estos tiempos. Ya no se está matando en la forma convencional, ahora quienes lo hacen están imprimiendo una especie  de sello sanguinario,  que cada vez es más cruento, en lo que evidentemente es una línea de fuego y de sangre, en que a las víctimas se les hace sufrir mucho,  antes de eliminarlas.

Los puntales de este tipo de crímenes  obviamente están en los grupos organizados, ellos son los causantes de que las morgues estén hacinadas de cadáveres, y aunque posiblemente muchos de los victimados andaban en malos pasos,  hay otro tanto de inocentes que han caído por el solo hecho de haber estado en el lugar equivocado en el momento menos pensado.

Por eso nos irrita que  sectores políticos de oposición como Libre y Pac,  adopten posturas cínicas diciendo que no acompañan la aprobación de las reformas penales porque el gobierno quiere sacar provecho político del asunto. Sin darse cuenta que los que propician cualquier ventaja favorable al gobierno son ellos, con su negativa, porque JOH gana puntos mientras Libre y Pac se hunden rechazando la aprobación de las reformas. No se dan cuenta los muy ingenuos que el papel opositor lo están jugando a la inversa, y que  al negarse a aprobar las reformas penales le abonan a JOH el camino a la victoria, porque  la ciudadanía quiere medidas más rigurosas para enfrentar a la criminalidad. Mel Zelaya y Nasralla no se dan cuenta que JOH le está sacado un magistral provecho a la negativa de aprobar las reformas penales. De Nasralla no nos extraña, porque es más bobo que el bobo de la yuca, pero Mel Zelaya tiene ya suficiente kilometraje político como para que le hayan nacido los colmillos que necesita un  político experimentado para no hacer el papel del tonto.

Las reformas penales son las herramientas que volverán más contundentes las normas existentes, para que llegado el momento de capturar a los autores de los crímenes, los operadores de justicia no se vean en la penosa situación de que se les impute la acusación de violar los derechos humanos del delincuente, porque con la intensidad que prevalece actualmente el concepto de derechos humanos, la simple percepción hace ver como víctima e inocente, a quien ha cometido un crimen horrendo. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 17 de febrero de 2017.

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