Existiendo a puras cachas

junio 28, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Apenas hace unas semanas en España se publicó la opinión de un distinguido profesional que, saliendo al paso del último estudio de PISA, rechazó su contenido afirmando que ya no se podía seguir bajo la dirección de un sistema que está educando para un mundo que ya no existe, porque todo lo que era instructivo y educativo para los niños y los jóvenes, antes de que fuéramos arrollados por la tormenta tecnológica que envuelve al mundo, cuando todavía había espacio para conformarse con las formas y los sistemas de enseñanza con los que nos formamos nosotros, se educaron nuestros hijos, ya no es admisibles para que se formen y se eduquen nuestros nietos y demás descendientes.



Mucho antes de que se pronunciaran en España sobre este tema, ya lo habían hecho en Honduras el Dr. Armando Euceda y otros profesionales con amplia experiencia en el campo educativo, pero como en el país le damos preferencia a todo lo demás, la educación se queda en un plano intrascendente. En términos generales, la sabiduría ha cambiado en la era de la tecnología, hoy la exploración de los conocimientos más que en los libros se busca en internet, aunque la verdad científica está escrita en firme en el papel de los libros, mientras que en internet hay mucho contenido volátil por la capacidad de distorsión que soportan los sitios internáuticos.

Sin embargo, el tema central está en el modelo de enseñanza, casi todos seguimos creyendo que no hay educación sin el modelo presencial aunque hay varios países donde la enseñanza se desarrolla, paradójicamente, como en los antiguos tiempos de los judíos, los griegos y los romanos, donde el libro era la referencia pero la enseñanza esencial era la interpretación y la investigación para descifrar y buscar la certeza de las cosas. No se puede romper del todo con el pasado, especialmente con las tradiciones y las costumbres, porque en ellas hay mucha sabiduría que los hondureños desdeñamos y nos resistimos a aprovecharlas. La juventud le rehúye a los textos largos, donde están los grandes conocimientos, porque la moda es leer las reseñas cortas que publican los sitios de internet, que por lo general están plagados de inexactitudes y de muchas falsedades.

Pero la era de la tecnología está yendo mucho más allá de las redes sociales, que son la oveja negra de la tecnología, hay abundante conocimiento que bien canalizado a través de internet nos lleva a lo que el escritor Harari ha denominado «inteligencia artificial», que es la inteligencia desarrollada por máquinas con igual o mayor capacidad que el ser humano. Hemos entrado a la época en que un robot es capaz de realizar tareas en los diferentes campos del quehacer humano con más precisión con que lo hacen las personas. Y por el ritmo de desarrollo que lleva la inteligencia artificial, pronto podríamos llegar al momento en que los humanos seamos desplazados por esas máquinas humanoides conocidas como robots, que tienen más ventajas porque no se quejan, no reclaman aumentos de salarios, hacen funciones variadas en forma múltiple por encima de la capacidad humana y sin desarrollar malicia, ni rencores, mucho menos tener la suspicacia para intrigar, para ser desleales, etc., etc.

Si el mundo ya está a dos pasos para que la inteligencia artificial impere en la mayoría de los países desarrollados, los países que todavía estamos sumidos en el subdesarrollo, donde existimos a puras cachas, corremos el grave peligro de ser colonizados por los países que dominen el planeta a base de un súper desarrollo tecnológico donde la piedra del altar es la inteligencia artificial, y la materia prima son los algoritmos que hacen que una máquina puedan resolver con más precisión y velocidad los problemas que hasta ahora solo podía resolver el intelecto humano, esto es  porque el mundo desarrollado se ha adentrado a un límite que resultaba insospechado que podía desarrollar una máquina que en el fondo es una computadora. Porque esta es la palabra clave en todo el desarrollo, la vida de hoy es computacional, la computadora se ha vuelto imprescindible para todo. Y ¡ay de nosotros! el día que amanecemos con el internet cortado o interrumpido y ¡ay de la compañía! que presta el servicio de conexión de internet en forma deficiente, que en Honduras casi todas lo son.

Como podemos ver, una educación basada en los viejos esquemas ya no corresponde al mundo actual; tienen razón todos los que afirman que seguir impartiendo una educación para un mundo que es diferente al que nos formamos las viejas generaciones, es como «quemar pólvora en zopilotes», es decir, es formar y educar a las nuevas generaciones de la manera más arcaica para que no aprendan a sobrevivir siquiera en un mundo inundado de tecnología, donde se requiere la mayor capacidad cognitiva para poder enfrentar con eficiencia las tareas que les toque desarrollar a las personas para optar a los nuevos trabajos, donde el analfabeta tecnológico está condenado a morir.

El problema para Honduras es que a nuestras autoridades no les ha caído el veinte en que tiempo estamos a estas alturas, y todos los planes que anuncian y los que desarrollan ya están desfasados en comparación con cinco décadas anteriores. Esto es grave para países como el nuestro donde no nos hemos planteado el verdadero debate que es: que la sabiduría está cambiando a cada hora, pero nuestros países siguen campantes hablando de educación al estilo y moda de hace 50 años.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 28 de junio de 2021.

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