¿Estamos tan mal como se cree?

febrero 17, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El predominio de las ideas y las tesis de los más reconocidos escritores, pensadores y filósofos nos lleva a los lectores a explorar mucho más allá de los contenidos de sus obras; es fundamental comparar sus ideas y sus tesis para tener un equilibrio en el conocimiento. El profesor en historia Yuval Noah Harari es un escritor atrevido en sus predicciones que se pueden leer en sus libros “De animales a dioses”, “Homos Deus” y “21 lecciones del siglo XXI”, pero no son la última palabra porque frente a las suyas hay otras ideas, otras tesis de otros escritores respetables que lo contraponen, de manera que se puede colegir que todos tienen estudios profundos, de todos se puede aprender y nos podemos ilustrar, pero sin llegar al error de tomar a pie juntillas aseveraciones extremas que ninguna tesis puede aventurar para presentarlas como infalibles muchos menos como verdades irrefutables.



El profesor Harari tuvo una intervención frente a uno de los monstruos sagrados de la tecnología estadounidense, Mark Zuckerberg, programador y empresario que con Facebook se volvió multimillonario. Hablaron del futuro, algo en lo que ambos apuestan y formulan todo tipo de predicciones, basados en los avances de la tecnología y sus influencias para cambiar la vida de las personas y el rumbo de los países del planeta. En esa entrevista Harari se atrevió a mencionar a los países que no tienen futuro, entre ellos Honduras, que por la mala educación que presta el sistema educativo hondureño, donde casi no hay aporte tecnológico por el desinterés de los gobiernos y la escasa capacidad del Estado, como país está llamado a desaparecer.

Una predicción tan temeraria estaría fuera de todo el ámbito de la comprensión de no ser porque quien la hace es un profesor de historia de mucho peso como Harari, muy respetable como intelectual y como historiador que ha hecho estudios de la línea temporal de la historia, desde hace 13,500 millones de años hasta el presente, proyectado hacia el futuro. Harari sostiene que el diseño inteligente que lleva a un desarrollo tecnológico extraordinario es el principio básico de la vida. Pronto dice Harari, los robots guiarán el mundo y aunque las personas sean los creadores de esas máquinas, terminarán aplastados por ellas, porque mientras los humanos cometemos todo tipo de errores, los robots serán cada vez más perfectos a infalibles para desarrollar todas las tareas.

Quizás porque Harari sabe que en Honduras la educación es tan primitiva y no ve intentos en las autoridades por hacer lo posible de subirse al tren de la evolución tecnológica para tener un sistema educativo que incorpore los avances tecnológicos, es que llega al extremo de creer que en 50 años o menos Honduras estará convertida en algo menos que cenizas. En el pasado, Frank Phanon hablaba de los países miserables de la tierra y pensaba, muy parecido a Harari, que estaban condenados a desaparecer, una tesis fallida porque muchos de ellos florecieron cuando cambiaron sus modelos educativos y económicos.

Contrario a Harari, otro pensador brillante, el filósofo canadiense Steven Pinker, profesor de varias universidades de primer nivel en EEUU, se pregunta de otra forma: ¿El mundo está tan mal como creemos? Mientras Harari tienen sus tesis fatalistas, el profesor Steven Pinker piensa en forma diferente y contrario a Harari.

El profesor Steven Pinker se desempeña como profesor de Psicología en la mejor universidad del mundo, la Universidad de Harvard, él sostiene en base a estadísticas y psicología cognitiva que el mundo está hoy mejor que antes hace 30 años, incluso más, sostiene que el mundo ha progresado y sigue progresando y que vivimos en una sociedad que está mejor y si bien reconoce que hay muchos problemas, estos no son tan graves como los que la sociedad vivió hace 25 o 30 años atrás.

Pinker afirma que el mundo sigue progresando, entre ellos los países subdesarrollados que en base a esfuerzos están superando las dificultades como lo estamos logrando en Honduras. El pensador canadiense argumenta con base a estadísticas que los niveles de vida, educación, salud, ocio, justicia y felicidad han mejorado en todos los países. Es decir, que vivimos en un lugar mucho mejor que antes, refiriéndose a cada país.

Leyendo a Yuval Harari y a Steven Pinker, ambos clasificados entre los 100 mejores intelectuales del mundo, con sus tesis contrapuestas, uno fatalista y el otro muy positivo, aprendemos que hay que equilibrar entre los dos pensadores. Harari tiene razón cuando dice que debemos tener un sistema educativo para el siglo XXI con todo el soporte tecnológico, para lo cual el gobierno y el Estado hondureño deben hacerlo posible. Y Pinker tiene mucha razón cuando se aparta del fatalismo y con estadísticas científicas sostiene que a pesar de todo vivimos mucho mejor que hace 25 o 30 años atrás.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 17 de febrero de 2020.