Estados Unidos: Los niños del »tráiler asqueroso» lavaban el cuerpo sin vida del pequeño de 3 años en Nuevo Mexico

agosto 26, 2018

Los niños tenían que lavar el cuerpo de Abdul-Ghani una vez por semana al principio, y luego una vez cada dos días.

 

 



 

Estados Unidos

Nuevas pistas empiezan a esclarecer la manera como murió el pequeño Abdul-Gadhi de 3 años, cuyo cadáver fue encontrado en el campamento en el que cinco adultos vivían en condiciones deplorables con 11 niños que sufrían de malnutrición.

El menor había sido reportado desaparecido en Georgia en diciembre de 2017, cuando su madre advirtió que Abdul Wahhaj, su padre, se lo había llevado y nunca lo había regresado.

Las mayores revelaciones provienen de un diario digital que mantuvo Jany Leveille, una mujer de 35 años, que era la compañera del padre del menor y que hizo parte del ritual que parecía tener la intención de curar al niño de sus convulsiones, que a los ojos de su padre eran frutos de algún demonio que lo había invadido.

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Para finales de diciembre, la mujer escribía que “el niño se veía extremadamente exausto, mientras su padre recitaba el Corán”. Para luego detallar que su corazón “iba y venía”.

“Sin embargo, después de conversar con Allah, le aseguré a él que no tuviera miedo, que eso era quizás solo una ilusión”, se puede leer en el documento que se ha presentado en la corte.

En una moción presentada el viernes, los fiscales pidieron a un juez que reconsidera una orden que otorgaba librtad bajo fianza a los cinco adultos arrestados en el complejo y se presentaron cargos por negligencia contra Abdul Wahhaj y Jany Leveille.

Como parte de su solicitud, los investigadores citaron nuevas revelaciones obtenidas en entrevistas con algunos de los niños mayores que vivían en el campamento.

En sus testimonios ha quedado revelado que algunos de los rituales que se hacían en torno al niño enfermo podía durar cinco horas cada día. Una vez el menor falleció, los actos religiosos no se detuvieron pues ahora no intentaban sanarlo si no revivirlo: “Abdul-Ghani lloraría y sus ojos volverían a su cabeza”.

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Los niños tenían que lavar el cuerpo de Abdul-Ghani una vez por semana al principio, y luego una vez cada dos días. Incluso, la práctica era usada como castigo si los niños no se portaban bien.

Según información obtenida por el FBI, por la forma como los niños describieron la muerte del menor, se cree que lo que llevó al desceso fue una colvunsión: “Los rituales se realizaron hasta que se le espumó la boca y se desmayó”.

En el cuerpo del niño no se encontraron rastros de medicamentos, lo que coincidiría con el testimonio de la madre quien desde que el niño desapareció advirtió que el padre no llevó las medicinas que se tenía que tomar con él.

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