¡Es la agricultura, estúpidos!

octubre 22, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La agricultura es la madre de la economía, lo ha sido por siempre y hoy más que nunca. Si hay una decisión afortunada que tomaron las autoridades de gobierno desde el principio de la pandemia fue inyectar un apoyo decidido al rubro productor en el campo de la agricultura. Siendo el medio de comunicación que más atención préstamos a la agricultura desde hace más de una década, cuando a través de CANAL 10 lanzamos el programa “Agrocampo” en combinación con FUNHDER dirigido a los agricultores hondureños, encargamos a nuestro reportero Nery Rivera que visitara los cuatro puntos cardinales de nuestro país, rastreando la actividad del agricultor y con suma complacencia hemos visto que durante la pandemia el sector agrícola se ha mantenido inalterable en su actividad. Por donde lanzamos el ojo de la cámara nos encontramos con el hondureño hundiendo al azadón y el arado en la tierra, sembrando la semilla para producir los granos y demás comestibles. El apoyo oficial a la agricultura está ofreciendo abundantes frutos, y además, con el beneficio divino, en que aparejado al apoyo económico los agricultores han tenido la bendición de las lluvias que esta vez llegaron en el momento oportuno.



Hoy gracias al Divino Creador y al accionar incesante de nuestros hombres del campo tenemos cosechas en abundancia, mucho maíz para todo uso, incluyendo para la producción industrial. Nada más que no contábamos con el rechazo grosero del sector agroindustrial extranjero, que se empecina en importar maíz a un costo mayor que el grano producido en Honduras. La transnacional CARGILL, con un derroche de desprecio por la producción del maíz hondureño ha hecho circular un aviso a los usuarios diciendo que se ve obligada a aumentar el precio de los productos concentrados para alimentar animales alegando que el maíz y la soya que compran en el extranjero han subido de precio. El anuncio de CARGILL solo demuestra el irrespeto como transnacional que hace negocio y recoge mucho dinero en Honduras, dinero que es remesado a los propietarios de la empresa que viven en el extranjero.

Ante tanta desconsideración y falta de correspondencia con la economía hondureña se impone que las autoridades sienten a los representantes de CARGILL en Honduras, haciendo un reclamo formal por esta actitud llena de desprecio, y si las autoridades no responden con la entereza a que están obligadas, entonces debemos ser los usuarios los que salgamos a nombre de nuestros agricultores y productores de maíz, no comprando ni consumiendo los productos de CARGILL, que sería el mejor mensaje para esta transnacional que debe corresponder a los hondureños, porque agrado quiere agrado, y sin embargo, desprecia el maíz hondureño, como si el grano que se cultiva en Honduras no fuera bueno para fabricar alimentos concentrados para animales.

De qué sirve que el gobierno haya lanzado un formidable respaldo económico a nuestros agricultores si un consumidor importante como es la agroindustria tecnificada con un menosprecio que irrita lanza un aumento de precios de sus concentrados alegando que el maíz y la soya que importan del extranjero se han encarecido. Más desprecio no podríamos tener. Empresas como CARGILL que se llenan la boca todos los años hablando de responsabilidad social empresarial, cuando les toca demostrar que de verdad actúan con responsabilidad social, no solo desprecian el producto que sale de nuestros campos labrantíos, sino que de remate nos dan el tiro de gracia a todos los hondureños, porque el aumento de precio a los concentrados obligará a los productores de carne de todo tipo a incrementar sus precios, porque en economía así funciona la espiral inflacionaria, mientras uno aumenta de precio, los demás sujetos comerciales siguen la línea.

Gracias a las lluvias divinas, y al buen trabajo de nuestros agricultores hoy tenemos suficiente maíz y frijoles, pero eso a la agroindustria extranjera más importante, la CARGILL, le sopla el oído. Sin control alguno sube los precios de sus productos concentrados lo que detonará en poco tiempo los precios de la carne de pollo, de cerdo y de res. Y de paso será la justificación para que pronto tengamos aumentos de los productos lácteos y sus derivados, porque tratándose de aprovechamiento comercial, ningún argumento es mejor que el injustificado aumento de CARGILL a los concentrados para animales.

Las autoridades centrales hicieron lo suyo respaldando a los agricultores, estos aprovecharon bien el apoyo y trabajaron con ahínco para darnos buenas cosechas. Incluso hay que dejar constancia sin ningún tipo de cobardía, que el plan de respaldo al campo encomendado a los militares fue un factor preponderante para este resultado agrícola favorable a la economía y a la población hondureña. Debe quedar como precedente para los futuros gobiernos que deben poner en su agenda, como uno de los principales programas, el respaldo ilimitado al sector productor-agrícola, porque habiendo suficientes alimentos hay tranquilidad social.

Los que reprocharon que el gobierno confiara a los militares la ejecución del programa de respaldo económico al sector productor es porque no tienen la mínima idea que es la agricultura. La agricultura es la base de la economía nacional, un país que produce sus alimentos es autosostenible en todo lo demás. A los que se enojaron porque el gobierno dedicara un gran respaldo a los agricultores hay que recordarles que gran parte de los alimentos que estamos comiendo en estos momentos de crisis se lo debemos a nuestros agricultores. Lo que nos mantiene de pie en Honduras, es la agricultura, estúpidos.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 22 de octubre de 2020.

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