Entre la economía y la salud

octubre 26, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El debate entre la salud y la economía acapara a todos los países, pero de manera especial en nuestro país los médicos han encendido sus alarmas al considerar muy arriesgado el próximo feriado morazánico que será efectivo en la primera quincena de noviembre. Si hubiera que comparar las estrategias políticas y médicas en términos de conveniencia, sin medias tintas tenemos que admitir que el confinamiento en Honduras no ha servido de mucho, porque el encierro más bien ha incitado a nuestra gente a que por efectos de la desesperación salga a las calles en plan de rebeldía sin usar mascarillas y sin guardar la distancia física. Viene ahora una pregunta que se han formulado en muchos países: ¿fue un error el confinamiento?



En EEUU con el llamado que hace el propio Donald Trump hay una especie de insubordinación contra las medidas sanitarias, en Europa es distinto, y ante una segunda oleada del coronavirus varios gobiernos han decretado nuevas cuarentenas desde esta semana, mientras en países africanos la situación es distinta y en América Latina estamos en fases de crecimiento por la falta de disciplina para cumplir las medidas sanitarias. Como los hondureños no tenemos eruditos con experiencias en pandemias que nos den luces, para tenerlos como especie de faros que nos orienten, tenemos que guiarnos por los científicos internacionales como el Dr. Anthony Fauci del estamento oficial de salud de EEUU y experto en virología, y el renombrado virólogo de Cambridge, Ravi Gupta, quienes pertenecen a centros de investigación científica avanzada. Ambos son del criterio que la pandemia del COVID-19 va a estar en el planeta por algún tiempo, por lo menos hasta finales de 2022, cuando se haya probado la eficacia de las vacunas. Tanto el Dr. Fauci como el Dr. Ravi Gupta afirman que tendremos que acostumbrarnos a los vaivenes de la pandemia, porque entre más se avance en la reapertura de la economía habrá nuevos brotes del virus, hasta que las personas aprendamos a cuidarnos lo indispensable para no contagiarnos, porque ambos virólogos sostienen que la clave para frenar la propagación del virus es que cada vez se contagien menos cantidades de personas, y esto debemos entenderlo con la explicación más sencilla: somos las personas la correa de transmisión del coronavirus.

Comprendamos bien la tesis de los dos renombrados virólogos: cuanto antes entendamos bien la gravedad de la pandemia mejor la controlaremos, de modo que hay una especie de relación entre conocimiento y control. Ahora, la cosa es distinta cuando con una arrogancia infantil como la que ha demostrado el presidente de EEUU, Donald Trump, obstinado en negar la gravedad de la pandemia, los resultados son suficientemente dramáticos, haciendo que EEUU, el país que se consideraba con el mejor sistema de salud del planeta, hoy sea el que tiene más contagiados y mayor cantidad de personas muertas a consecuencias del COVID-19. En cambio, países donde ha prevalecido la modestia y un cuidado disciplinado como Nueva Zelanda, Eslovaquia, Alemania y Taiwán, la infección y la mortalidad se han contenido de una forma más efectiva.

Dentro de unos años los historiadores y analistas podrán elegir entre citar a Donald Trump que negaba la pandemia y a los gobernantes que sabían lo que estaba pasando y tomaron las medidas sin exponerse a no perder sus países. Porque, lo que debemos saber es que con esta pandemia está en juego no solo la salud y la economía personal sino la de todos, de toda Honduras.  A nivel de debate, los países más grandes están guiándose por los dictados y experiencias de los doctores Anthony Fauci y Ravi Gupta. Ambos coinciden que no podremos vivir encerrados, porque un confinamiento prolongado destruirá a los países. Lo que debemos aprender es a convivir con la pandemia, esto nos debe llevar a no vivir desaforados en la forma como nos habíamos acostumbrados, pero tampoco a vivir en un encierro. Si tenemos que movilizarnos debemos hacerlo siguiendo las precauciones que todos conocemos: usar la mascarilla cuando salgamos, mantener la distancia física necesaria respecto a otras personas y lavarnos las manos con jabón o desinfectarlas con gel-alcohol las veces que sea necesario.

Ninguna persona resistirá los efectos de un confinamiento permanente, incluso hay que procurar los espacios donde haya aire suficiente, y para eso es menester pensar en el turismo interno, visitar lugares donde no haya aglomeración de personas, pero el duelo no es contra las personas sino contra las aglomeraciones humanas, donde resulta poco factible mantener la distancia física. Los japoneses, los neozelandeses, los taiwaneses y gran parte de los europeos, incitan a su gente a que se desplace al campo donde hay espacios para respirar aire libre.

Según los doctores Fauci y Ravi Gupta, el confinamiento indiscriminado podría haber sido la causa de muchos focos de infección y muerte. Ambos virólogos han reconocido las consecuencias indirectas del encierro que determina la cuarentena. Como otras enfermedades o traumas psicológicas. En Europa la segunda oleada sobrevino porque muchas personas interpretaron mal la situación al creer que la reducción de la pandemia significaba la erradicación del virus y dieron rienda suelta a visitar los bares, cantinas, incluso armar tremolinas y jolgorios donde había muchas personas. En cambio, a los que hicieron turismo visitando lugares con espacios y campos donde hay aire fresco, a esos les fue bien y se han mantenido saludables.

Por lo tanto, el turismo morazánico que tenemos muy próximo no resultará una ola de contagio si las personas se desplazan y buscan lugares donde hay suficiente espacio natural, aire fresco y sin aglomeraciones humanas. Y afortunadamente en nuestro país hay abundantes lugares que visitar, en las montañas, en los sitios donde hay playas extensas, lugares de montaña donde hay hoteles bien acondicionados para disfrutar la naturaleza. Y dicho esto queremos afirmar de manera categórica, que no se debe excluir la naturaleza del aprovechamiento turístico saludable. La ministra de Turismo, Nicole Marrder, ha estado supervisando infinidad de estos lugares donde los empresarios se han preparado con las medidas de bioseguridad que permitan a nuestra gente disfrutar del feriado morazánico sin el riesgo de exponerse al contagio.

Hay que tener en cuenta la posibilidad de que el que el confinamiento agrave la pandemia al obligar a las familias a vivir juntos, de modo que además que uno de ellos contagie a los demás, incluso a los vecinos que los rodean y parte del vecindario. Entonces, el desplazamiento turístico puede jugar un papel importante al hacer que las personas entiendan que se puede vivir en medio de la pandemia si se toman todos los cuidados para no contagiarse. Estos días durante el fin de semana que he estado visitando el campo en medio de una pequeña arboleda, me he sentido mucho mejor, mi estado de ánimo ha mejorado y mis condiciones para seguir trabajando y luchando me han dado mucho ánimo para entender que el aire puro en los espacios abiertos nos permitir vivir mucho mejor en esta época de pandemia. Aconsejo a todos mis compatriotas que puedan hacerlo, que aprovechen el feriado morazánico y disfruten la naturaleza visitando lugares que sean recomendados porque las autoridades de turismo han comprobado que pueden operar con las medidas de bioseguridad.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 26 de octubre de 2020.

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