Entre Brasil y China

enero 2, 2023

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La Presidenta Xiomara Castro tiene muy bien configurado su mapa de relaciones internacionales, ya escogió las fronteras que más le agradan a ella y al Partido LIBRE. Prefiere estar más relacionada con China y Brasil, mientras cada vez deja a EEUU a la distancia, a pesar de las relaciones bilaterales que ha mantenido Honduras con EEUU, de las cuales nuestro país tiene el provecho más grande que con todos los demás países del mundo. El asunto es más de ideología que aprovechamiento, porque ni Brasil ni China nos brindaran las oportunidades que nos da EEUU, con el solo hecho de que cerca de dos millones de hondureños viven en diferentes ciudades estadounidenses, desde donde envían remesas a sus familiares, que por ahora es el principal rubro que surte de divisas a las reservas internacionales del Banco Central.



Esta decisión de buscar en China y Brasil lo que no podrán ofrecernos ambos países, y que sin embargo, ya lo tenemos con EEUU, es un contrasentido mayúsculo. Para China nuestro país no es un paraíso que interese, por lo menos por ahora. Los chinos dieron el paso que tenían que dar en el istmo, lo anticipo en el 2011 el famoso periodista Nicholas Kristof del New York Times, al advertir que China estaba adquiriendo un pequeño islote en el Pacífico Centroamericano, que resulto ser la pequeña isla salvadoreña «Perico», donde según Kristof, los chinos montaran una base militar en Centroamérica.

China preparo a Nayib Bukele, desde que era alcalde del gran San Salvador, lo llevaron a Pekín, desde entonces los chinos lo moldearon y le trazaron el itinerario que debía tomar. Fueron los lideres del Partido Comunista de Pekín los que le ensenaron a Bukele la etiqueta política que debía usar: el autoritarismo. Por lo tanto, Nayib Bukele no se hizo de la manera silvestre como se forman los políticos del redil centroamericano. Bukele es sin duda un «presidente salvadoreño made in Pekín».

Es en El Salvador donde China comenzara a dar pasos en dirección a EEUU, no se atreverá a poner los pies en Honduras, porque siendo cautelosos y estratégicos como son los dirigentes del Partido Comunista Chino, saben que no se pueden chupar varios coyoles al mismo tiempo. Pueden ordenar a sus empresas estatales a que hagan negocios en Honduras, sobre todo en el campo de la producción de energía eléctrica natural, ya comenzaron en el gobierno de JOH, con la represa Patuca III. China sabe que poner otra extremidad en Centroamérica es retar a EEUU para que entre de lleno a defender a Taiwán, que por ahora es su punto prioritario en su geoestrategia en el Pacífico.

En cuanto a Brasil, el gobierno de Xiomara Castro no debe esperar mucho, porque este enorme país tiene a la vez enormes problemas, y aunque el tamaño de su economía lo coloca en una posición competitiva en el continente, tampoco es que esta para convertirse en un protector de aliados pequeños que, como nuestro país, no tienen mucho que ofrecerle a cambio a Brasil. Podemos aspirar a que el gobierno de Lula invite a empresas brasileñas a que nos ofrezcan construir alguna represa, pero eso es otra cosa. Eso significa ir a ofrecerle negocios a las empresas brasileñas, algunas muy famosas porque sobornan a los gobernantes de los países para que les permitan hacer obras de alto costo, porque entre más grande es la obra, la mordida es más agradable para los funcionarios de los gobiernos.

Mientras tanto, el Gobierno de Xiomara en forma olímpica ha ninguneado las distintas ofertas que han traído las diferentes misiones de EEUU, que llegaron durante todo el año pasado. Incluso la solución a la crisis de la ENEE ofrecida en persona por el subsecretario del sector eléctrico del gobierno de EEUU, el funcionario más competente en la rama de energía eléctrica de la primera potencia del mundo, y el Gobierno de Xiomara se dio el lujo de ignorarlo.

Lo que podemos colegir con gran extrañeza y no menos preocupación es que, al escoger sus aliados, la Presidenta Xiomara Castro prefiere estar cerca del gobierno brasileño, cuyo presidente Lula Da Silva estuvo en prisión dos años por cargos de corrupción, y que ha demostrado terquedad al nombrar entre sus 37 ministros del gabinete a DOCE funcionarios que siguen siendo investigados por estar implicados en escándalos de corrupción, por manejar fondos ilícitos y por mala conducta administrativa como es la malversación de fondos públicos y contratos amañados de toda clase.

Un mal pensado podría creer que por estas razones es que el gobierno hondureño de Xiomara Castro prefiere tener amistad cercana con Brasil, y estar lo más alejada posible de EEUU, donde molestan mucho todos los anos al publicar la odiosa Lista Engel, que solo sirve para retratar a los funcionarios y personajes corruptos, una lista muy temida, pero que en Honduras mordió el polvo, porque los personajes mencionados ni siquiera se mosquearon.

Parece que, por esa conducta impúdica de no arrugarse frente a los cargos de corrupción que tienen los funcionarios brasileños, es que nuestro gobierno prefiere tener de aliado cercano a Brasil, y estar lo más lejos posible de los Estados Unidos. Cosas veredes como le dijo don Quijote a su famoso escudero Sancho Panza.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 2 de enero de 2023.

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