Enfriar la papa caliente

diciembre 8, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El ofrecimiento que le han formulado al gobierno el BCIE y el COHEP, para coadyuvar en la administración de los recursos para la reconstrucción que provengan de los organismos internacionales, a mi juicio es un favor excepcional de acompañamiento en este momento, en que lo peor que puede pasar es que las instituciones y entidades que califican por su naturaleza y seriedad, den un paso al lado, dejándole toda la carga de la ejecución al gobierno. Conforme lo anunciado por el presidente JOH, la suma a ejecutar en un año es lo que en tiempo normal el gobierno ejecuta en cuatro años. Es una montaña de responsabilidades porque la pronta recuperación del maltratado aparato productivo de Honduras dependerá de la rapidez con que se actúe para poner de nuevo en funcionamiento la gran cantidad de infraestructuras dañadas por los dos huracanes.



El gobierno requiere de un acompañamiento necesario que no lo encontrará en un solo sector, porque manejar en tiempo las cantidades que presupuestariamente se calculan al equivalente de cuatro años de administración, para Honduras es algo extra dimensional. Estando el BCIE, que es el organismo financiero regional que ha demostrado estar dispuesto a respaldar a las autoridades y pueblo de Honduras, y el organismo representativo del sector empresarial, el gobierno recibe una favorable inyección de confianza que le abonará en el escenario internacional. Tener al BCIE y al COHEP como socios en el período de ejecución de las enormes sumas que se percibirán, tanto en donaciones como en préstamos concesionados a largo plazo, debe verse como un ofrecimiento de apoyo que le alivia al gobierno para no tener que aguantar por si solo una gran papa caliente que es la responsabilidad de manejar sumas que posiblemente nunca se volverán a ver ingresando a nuestro país.

Los ingresos que tendrá Honduras en los próximos meses no se podrán llevar en la página de una libreta, la multiplicidad de ejecuciones deberá generar una inmensidad de empleos en el país, por lo que desde ya anticipamos que el gobierno esta vez sí será el mayor empleador en el país. Las mil obras que deberán comenzar a ejecutarse en los próximos meses moverán un circulante económico de muchas cifras, para lo cual el recién creado Consejo Consultivo podría ser un auxiliar que brinde un apoyo valioso al gobierno, pero tener el respaldo del organismo financiero regional en alianza con el Consejo Hondureño de la Empresa Privada es un apoyo valioso que es imposible rehusar. Para empezar a reconstruir el caos estructural que nos dejaron los dos huracanes se requiere de varias gestiones que trabajen de manera simultánea. En el momento que comience el hormigueo de toma de decisiones aparejadas con las ejecuciones, y al estar en el último año de la administración del Presidente Hernández Alvarado, podría hacer caer al gobierno en un torbellino que es lo que quisieran que pasara todos aquellos que no piensan más que en el fracaso y no en el bien de Honduras.

El mandatario hondureño ha dicho que ha logrado una buena gestión con los organismos financieros internacionales al tiempo que hay una buena oferta de cooperación de varios gobiernos de países amigos; esto es muy importante para poder desarrollar el proceso de reconstrucción, pero por el tamaño que ha mencionado JOH requiere elaborar todo un mapa que sea superior al modelo que usa un gobierno en tiempo normal para ejecutar el Presupuesto de la República, puesto que si se habla de un presupuesto equivalente a cuatro años de administración, como dicen los financistas cubanos en Miami esto será un «carajal económico» que requiere de una súper estructura administrativa que difícilmente la podría armar el gobierno en poco tiempo.

Los presupuestos generales de la República son las cuentas del Estado, pero por el tamaño el presupuesto de reconstrucción será algo completamente distinto que también requiere una estructura distinta. El respaldo que ofrece el BCIE es muy loable, dado que este organismo ha ofrecido costear la estructura que implique organizarse para desarrollar y ejecutar una tarea nunca antes vista en nuestro país.

Un presupuesto que al poner en movimiento un circulante extraordinario será el más impresionante revulsivo que le inyectará vigor a la economía hondureña. Para el gobierno, este ofrecimiento le llega como un agua bendita que le enfriará la papa caliente que es manejar un presupuesto de grandes dimensiones. Un presupuesto que no cualquier técnico corbatudo podrá manejar correctamente.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 8 de diciembre de 2020.

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