Enemigos y amigos del proceso electoral

octubre 13, 2017

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El que Estados Unidos, los países europeos y los organismos internacionales manifiesten su apoyo al proceso electoral, del que estamos a unos 40 días, es porque hay un interés supremo de la comunidad internacional en proteger la democracia hondureña. Y ninguno de estos países u organismos estará en la disposición de coludirse con ninguna acción fraudulenta. Y no es congruente que desde Honduras haya predisposición de un partido determinado o de un sector político, interesados en desprestigiar el proceso, con el malsano propósito de crear las dudas anticipadas por los resultados que se den el día de las elecciones.



Las elecciones son muy importantes para garantizar la salud democrática de nuestro país, estando conscientes que estas elecciones no son iguales que las anteriores por el factor inédito de la reelección, pero como ya hemos dicho, aunque la misma no fue reglamentada en el Congreso Nacional o no fue sometida a una aprobación popular mediante un referendo al pueblo, el hecho de que los partidos se inscribieran ante la convocatoria del TSE, legitimó el proceso con la reelección incluida. Lo contrario hubiera sido, si cuando el TSE hizo la convocatoria, los partidos hubieran rechazado el llamado, declarando su abstención.

Así que, las elecciones están en camino, los partidos han inscrito a sus candidatos y como dijimos hace unas semanas, en el momento que los partidos se inscribieron es porque decidieron enfrentar en las urnas al candidato presidencial que va por la reelección, aunque JOH no es el único en este sentido, porque Mel Zelaya va por la reelección, usando de mampara a la Chava Nasralla.

Lo que deben tener claros todos los partidos y todos los políticos que aceptaron atender la convocatoria del TSE, es que no se puede ser amigo y enemigo del proceso electoral a la vez. Cuando tuvieron que elegir entre participar y no participar, y dieron el paso para inscribirse, fue porque eligieron entre Honduras y la traición a la Patria, porque el partido que está inscrito y se abstiene de participar comete el delito de traición y pierde su personería jurídica. El sector de la extrema izquierda casi siempre elige la traición, pero esta vez fueron la excepción y decidieron participar, inscribiendo inicialmente a Xiomara Castro, después, en una de sus clásicas jugarretas LIBRE quitó a Xiomara para poner a la Chava Nasrala. Los de la extrema izquierda acostumbran a jugar estos planchones, y ahora es que no hayan qué hacer con la Chava, porque este es un experto en dar saltitos, por eso le dicen el “el salti-banquis” porque su vida la ha pasado dando saltitos.

Los partidos serios, como el Partido Liberal y los demás partidos democráticos, deben tener en cuenta que su negocio no es demeritar el proceso electoral, por el contrario, deben fortalecerlo hasta garantizar su transparencia. El PL pidió que se quitara del proceso de transmisión de resultados a una empresa cuyo gerente tenía una proximidad amistosa y profesional con el coordinador de campaña del PN. El TSE atendió el reclamo y está en proceso de escoger otra empresa que traiga otro programa. Hasta aquí nos parece que el TSE está respondiendo a los reclamos del PL, pero será imposible atender al ciento por ciento todos los reclamos y los partidos deberán estar conscientes que los reclamos no deben llegar al intento de sabotear el trabajo del máximo organismo electoral, donde hay delegados de todos los partidos políticos.

Hacemos esta observación porque llevamos cubriendo los procesos electorales desde 1980 hasta este día y nunca un proceso transcurre en la absoluta tranquilidad, siempre hay reclamos y escaramuzas y en cierta ocasión hubo hasta muertos. Esperamos no llegar a estos extremos, pero la calma que debe prevalecer previo y durante la celebración de las elecciones, depende por completo del estado de madurez que demuestren los partidos a través de los políticos.

En el 2009, Mel Zelaya regresó a Honduras con el avieso propósito de sabotear las elecciones con una mala intención sin escrúpulos; había pensado que si evitaba las elecciones de aquel año, la comunidad internacional de tendencia izquierdista presionaría para que lo pusieran al frente de la presidencia, consiguiendo de inmediato la convocatoria a una constituyente. Sin embargo, al no encontrar eco aceptó que Leonel Fernández se lo llevara a República Dominicana.

Hoy las elecciones están en la recta final, a unos 40 y pico días, y es un alivio y un milagro a la vez, que no hay un estado de convulsión como muchos esperaban por el asunto de la reelección. Por cierto, en el escenario se dibuja con mucha claridad el panorama, en el que hay un sector que apoya la reelección, pero hay otro que la rechaza. ¿Cuál de los dos es el que se ganará la voluntad del electorado? Eso solo se sabrá el 26 de noviembre a las seis de la tarde.

Mientras llega ese día y esa hora, lo que procede es deponer las malas intenciones, que buscan crear un lodazal para ensuciar desde ahora las elecciones. Si queremos demostrar que amamos a Honduras, cuidemos el proceso electoral, no lo destruyamos mediante el descrédito. Hacer esto último es traicionar a Honduras.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 13 de octubre de 2017.

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