En honor al mérito

enero 28, 2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El nuevo gobierno  ha anunciado el gabinete con el que hará la gestión de los distintos ramos de la administración pública, y como del equipo de ministros dependen los resultados que se obtengan, es obligatorio que los medios de comunicación procedamos a hacer un examen de cada uno de los titulares nombrados por la Presidente Xiomara Castro. En principio satisface que en los dos ejes ministeriales claves, Educación y Salud, se haya nombrado a dos profesionales competentes que resaltan por sus méritos, y que al asumir las dos secretarías que en estos momentos tienen el reto más difícil en el país, se juegan su prestigio frente a la sociedad hondureña. Salud y Educación tienen que caminar de la mano en el gran intento de reabrir las clases presenciales cuando la pandemia del COVID-19 sigue extendida en el mundo y en nuestro país las variantes Delta y Ómicron nos mantienen en la encrucijada de, o nos cuidamos al máximo, o nos contagiamos con facilidad.



El Dr. José Manuel Matheu tiene vasta experiencia en el ramo de Salud Pública, su actuación como viceministro en el gobierno de Carlos Flores, fue calificada de excelente, su carácter enérgico y la seriedad demostrada en todas sus actuaciones lo hicieron un funcionario respetado tanto por sus decisiones siempre apegadas a la ley, como por el buen juicio demostrado en aquellos días difíciles cuando afrontamos la tragedia del huracán Mitch. Junto al Ministro Plutarco Castellanos, el Dr. Matheu estuvo a la altura que aquel difícil momento demandó de los hondureños. Su principal tarea este año será diseñar un programa de intensa vacunación escolar, colegial y universitaria, en el enorme desafío que es volver a las clases presenciales. El nuevo ministro de Salud ha comenzado a diseñar ese plan, tiene la cantidad de vacunas para comenzar la vacunación en los centros escolares y colegiales según lo afirmado por la ministra Alba Flores, que hizo un trabajo bien calificado cuando no había experiencia para enfrentarse a una pandemia. El gobierno de Xiomara Castro ha recibido un fuerte espaldarazo del gobierno de EEUU, con una importante donación de vacunas para la edad escolar. Aunque, el Dr. Matheu enfrenta el problema de algún personal que reclama su incorporación al sistema, más pagos atrasados, que son falencias comunes del sistema de Salud.

Como este tipo de situaciones no son nuevas para el Dr. Matheu, es seguro que sabe cómo lidiar con ellas y buscarles solución, y que no es algo que le provocará dolor de cabeza. Sin embargo, estas cosas son pequeñas para el reto que significa engarzar con el Ministerio de Educación el gran desafío que es sanear los centros escolares que han estado abandonados por dos años que llevamos de pandemia. El ministro de Educación, profesor Daniel Esponda, es un profesional de la educación que tiene claridad de la situación actual en que está el sistema educativo. Hay mucho que hacer por replantear el sistema educativo, pero lo primero es poner en movimiento todo el contingente escolar, haciendo posible el retorno a las aulas con las clases presenciales. Este es un trabajo inédito en nuestro país, porque que recordemos nunca antes el sistema educativo se había paralizado por dos años. El nuevo ministro Daniel Esponda, con el que hemos tenido la oportunidad de cambiar impresiones sobre los aspectos educativos del país desde hace varios años, es un profesional apasionado por la educación, en nuestras conversaciones hemos hablado que lo fácil y mediocre que ha sido la educación es lo que ha determinado que el nivel profesional que egresa últimamente se caracteriza por la baja calidad.

Los dos nombramientos, tanto en Salud como en Educación, son muy acertados, por lo menos en nuestra modesta opinión podemos expresar que tanto el Dr. José Manuel Matheu como el profesor Daniel Esponda tienen los méritos profesionales en todo sentido y su calidad ciudadana no admite discusión. Tanto el ministro de Salud como el ministro de Educación deben trabajar de la mano, porque la reapertura del sistema educativo, que actualmente es el primer gran reto de país, está en las carteras que el gobierno ha puesto bajo su responsabilidad. Reabrir las escuelas cuando todavía estamos con el COVID-19 hasta el cuello es un desafío monumental, en el que todos estamos obligados a colaborar, porque esta no es tarea solo del gobierno y de sus funcionarios. Nos estamos jugando el futuro de Honduras, si las escuelas siguen cerradas y los niños continúan sin recibir el pan del saber, tendremos un lucro cesante peligroso, es decir, un daño incuantificable con nuevas generaciones mal formadas por un lado, con un alto nivel de deficiencia académica los que logren salir adelante y con millones de escolares que al retirarse de las escuelas por dos años, se pasaron al campo de la deserción. Un golpe de este tamaño desbarata los sueños de un país de tener una niñez educada, proyectada en forma prospectiva para ser profesionales bien formados para el futuro. Habremos perdido gran parte de la esperanza cifrada en un cuantioso porcentaje de la niñez hondureña.

De salvar al país de que esta hecatombe social se agigante, si nos dejamos vencer por el miedo y el temor, depende que los nuevos titulares de Salud y Educación tengan el arrojo suficiente para acometer la gran tarea de su vida, que es reactivar el sistema educativo, poner a los niños de manera presencial en las aulas y hacer que el proceso educativo se normalice. Un reto que, puesto en manos de dos profesionales con suficientes méritos, podemos confiar que será atendido con capacidad y con el sentido común necesario.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 28 de enero de 2022.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.