En Guatemala hermanas asesinadas causan alarma

mayo 9, 2014

En los últimos tres meses se han registrado en el país el asesinato de hermanas adolescentes lo que tiene alarmada a la población y a activistas.

Los cadáveres de Kelly Girón, de 15 años, y su hermana Aury Cañizales Girón, de 16, fueron encontrados el jueves con heridas de arma de fuego en la zona 18, una de las barriadas más violentas de la capital guatemalteca.



Una nota encontrada junto a uno de los cadáveres decía «esto es un regalo para la mara salvatrucha para que no se metan con el barrio 18».

Era una evidente alusión a las dos pandillas rivales que predominan en el país. Otro de los casos que conmocionó a los capitalinos fue el ataque a dos adolescentes de 14 y 17 años que fueron baleadas cuando iban a su escuela. La mayor murió en el lugar, mientras que su hermana fue enviada al hospital con graves heridas que semanas después terminaron con su vida.

El presidente Otto Pérez Molina dijo que según las investigaciones las jóvenes se relacionaban con pandilleros. «Una relación que sí existía, lamentablemente, entre las jovencitas y miembros de la mara 18, es triste y lamentable, nos sirve como llamado de atención a los jovencitos (la juventud en general) para que tengan cuidado con quién se están relacionando, para que no se presten a ser utilizados por miembros de estas maras, porque empiezan relacionándolas y terminan asesinándolas» dijo el gobernante.

Menos de un mes después fueron asesinadas con armas de fuego las hermanas Kerin Gemina y Yailyn Celeste Palala, de 13 y 15 años, en un municipio a 18 kilómetros de la capital guatemalteca. En declaraciones a medios de comunicación la madre dijo que ella sabía que sus hijas tenían vínculos con pandilleros, pero que la pobreza la obligaba a no hacer nada.

Las hermanas Palala pasaron a formar parte de las 228 mujeres que han sido asesinadas en lo que va de 2014 en Guatemala, según el Informe de situación de derechos humanos y hechos violentos de enero a abril 2014 elaborado por la no gubernamental Grupo de Apoyo Mutuo, publicado el jueves.

Para Norma Cruz, directora de la Fundación Sobrevivientes que acompaña judicialmente a víctimas de violencia, las muertes de las parejas de hermanas no es un hecho aislado por lo que las autoridades deben profundizar en sus investigaciones para determinar de qué se trata.

«Estos no son asesinatos al azar, esto es selectivo, hay algunas coincidencias en los crímenes, las edades de las jóvenes, la forma de morir: todas con armas de fuego, los asesinos han dejado su firma, las de ayer (las hermanas Cañizales Girón ) dejaron la nota en las manos de las jóvenes, en el caso de San Pedro Ayampuc dejaron una navaja, en el ambiente criminalístico se le llama ‘la firma’ y hay que establecer que hay de fondo, no es solo una disputa de clica (grupo de pandilla con otra, aquí se está dando un fenómeno más», dijo Cruz.

Según el informe del Grupo de Apoyo Mutuo, 1.765 personas han muerto en forma violenta en lo que va del año un 83.8 % por armas de fuego. En las estadísticas del informe también se puede contar el caso de Viviana Amarillis y Johana Patricia Ramírez Duarte de 19 y 22 años asesinadas en febrero de este año, sus hijos menores de edad estaban junto a las fallecidas.  Según informes de prensa las mujeres habían sido procesadas por delitos como extorsiones, robos y tentativos de asesinato.

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