En defensa del patriotismo

enero 20, 2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Una sociedad que está saludablemente constituida por ciudadanos que actúan siempre en función del interés patriótico debe escribir en letras con relieve, los nombres de todos los hondureños que, cuando nuestro país se los demanda, actúan sin ninguna duda, desprovistos de cualquier tipo de egoísmo, respondiendo al cumplimiento con el sagrado deber de no fallarle a Honduras. Anoche NO se aprobó el decreto para ratificar el acuerdo celebrado entre el gobierno de Honduras y el gobierno de Nicaragua, para acatar y ejecutar la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que mandó a los tres países ribereños del Golfo de Fonseca a ponerse de acuerdo respecto al uso y explotación de las aguas dentro y fuera del Golfo, conforme sus propios antecedentes jurídicos e históricos.



Para Honduras este acuerdo con Nicaragua, que nos reconoce conforme el derecho internacional, la explotación del golfo y las aguas profundas del Pacífico, es un importante logro diplomático que fue posible por la disposición del gobierno de Nicaragua, y la gestión oportuna del gobierno hondureño, sin menoscabar los derechos de El Salvador. Frente a la irracional postura de las autoridades salvadoreñas, que han venido actuando en forma obstinada al sostener una tesis fuera de la razón y del derecho, negándole a Honduras la salida del Golfo hacia las aguas profundas del Pacífico, la anuencia del gobierno nicaragüense permite cumplir la ejecución de la sentencia de la Corte de La Haya, mediante un acuerdo que fue aprobado de inmediato por la Asamblea Nacional nicaragüense, y que requiere igual trámite en el Congreso Nacional de Honduras. El acuerdo tiene la aprobación de 71 diputados, restando la firma de 57 diputados que quien sabe porque razones se resisten a comparecer a la Cámara, en la que todos los congresistas hondureños debieron estar presente cuando la Presidencia los ha convocado para cumplir con ese importante deber.

Más allá de cualquier excusa que pudieran tener los diputados inconsecuentes, los hondureños tenemos el derecho de conocer los nombres de los diputados que le fallaron a Honduras, negándose a cumplir con un sagrado deber en el que la defensa de la soberanía está de por medio. Porque, gracias a este acuerdo facilitado por la anuencia del gobierno de Nicaragua, Honduras reafirma su soberanía marítima, dentro del Golfo de Fonseca y en las aguas profundas del Océano Pacífico.

En toda esa zona marítima hay una riqueza incalculable que provee el sustento de centenares de familias hondureñas y que representan una fuente importante que enriquece la economía nacional. Mantener en la indefinición la zona marítima en las aguas afuera del Golfo de Fonseca es una tesis inveterada de los gobiernos salvadoreños, utilizada para coaccionar a nuestro país para cederles porciones territoriales en el Golfo de Fonseca que jurídica e históricamente han pertenecido a Honduras.

Aprobar el acuerdo es un asunto de fondo para el Estado hondureño, y que haya diputados que por un sectarismo aberrante se ausenten del hemiciclo por creer que con su voto favorecerán al gobernante hondureño, expone la mentalidad irracional de personas que no deberían ostentar la representación del pueblo hondureño, si no saben cuáles son los asuntos de Estado que deben ser separados de la iracundia política a que lleva el sectarismo.

En cambio, los 71 diputados que están dispuestos a cumplir con su honroso deber patriótico, deben ser consignados con letras en relieve, porque al aprobarse el acuerdo, Honduras ha logrado en el campo de la diplomacia un triunfo que reafirma nuestra soberanía dentro y fuera del Golfo de Fonseca. Los 57 diputados que se resisten a aprobar el acuerdo, han demostrado que por estar huérfanos de patriotismo no son merecedores de la confianza de la población hondureña. Los hondureños no podemos confiar en estos 57 diputados, excepto los que se resisten por una suprema razón justificada.

Los hondureños tenemos que conocer a fondo la actuación de los diputados, porque una curul no es el asiento simple que sirve solo para que sus ocupantes posen la parte trasera de su cuerpo. Por la trascendencia del acuerdo con Nicaragua, no creemos que haya justificación posible para que algunos diputados se resistan a aprobarlo. Todos estos diputados se ganan una mancha deshonrosa en su expediente de congresistas. Dejan en la memoria de los hondureños una imagen de ausencia de patriotismo que difícilmente podrán recuperar, porque quien le falla a la Patria en los momentos trascendentales que tienen que ver con la reafirmación de nuestra soberanía, quedan cercenados en su honor de por vida, al caer en el campo de lo que los arrogantes de la izquierda denominan «apátridas».

Porque apátridas son todas las personas que le niegan a Honduras su aporte elemental en un momento cumbre cuando se da un paso trascendental mediante el cual se logró reafirmar la soberanía hondureña dentro del Golfo de Fonseca y en las aguas profundas del Océano Pacífico. La renuencia de estos 57 diputados a cumplir con un deber patriótico, los condena a ese tratamiento infeliz: ¡APÁTRIDAS!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 20 de enero de 2022.

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