En bandeja de plata

mayo 21, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Igual que en todas las actividades del ser humano el peor sordo es aquel que no quiere oír. Los partidos políticos opositores al partido de gobierno se trabaron en la forma más bizantina y ridícula en la discusión que los puede llevar a cederle la ventaja al Partido Nacional para que gane las elecciones el 27 de noviembre. En política el que se pierde por ignorancia es que es tonto, pero el que pierde por terquedad es tonto de remate. Y esto último es lo que demuestran ser los llamados partidos opositores con opción a formar una alianza con posibilidades de derrotar a los nacionalistas. La alianza más probable es la del PL con LIBRE, por una serie de afinidades que existen entre los dos partidos, porque aunque los militantes de LIBRE nunca fueron liberales, entre ambos, liberales y libres, hay un hilo de conexión por aquello de que los de LIBRE son ex liberales.



La imposibilidad de la alianza tiene más origen económico que de político. No interesa tanto que Xiomara sea la candidata como si interesa el valor de la cuota política, porque quien presida la alianza será el que cotice la cuota, es decir, el partido al que pertenezca el candidato de la alianza es el que percibirá la recompensa económica que el Estado otorga por cada voto. Esto debe conocerlo el público. En la alianza entre LIBRE y SN, quien puso la mayoría de votos fue Nasralla, pero quien se llevó el total de la cuota política fue el propietario de LIBRE. Cuando hay una alianza de dos partidos, se inscribe al candidato de la misma pero es el partido de este el que percibe el beneficio económico de la remuneración por voto.

Ahora bien, el PN celebra este fin de semana su convención, un paso vital en un partido que se considere organizado, porque es la asamblea del partido donde se toman las más importantes decisiones partidarias y de la cual un partido puede resultar consolidado y robustecido o por el contrario, salir fragmentado y debilitado. Por las noticias que trascienden, en la convención aparecerán los máximos dirigentes nacionalistas, unificados y comprometidos con su partido. Si el candidato Tito Asfura apareciera respaldado por el Presidente del Congreso Nacional Mauricio Oliva, quedaría descartada cualquier duda de división en el nacionalismo, porque ambos líderes reciben el respaldo masivo de su partido.

Mientras los opositores han demostrado una falta de visión para poder atisbar este escenario, el PN es el único que cuenta con un censo bien organizado, que registra a los nacionalistas por departamento, por municipios y por aldeas. Sus cuadros estructurales están debidamente organizados, sus dirigentes locales, municipales y departamentales saben cómo movilizar a sus correligionarios el día de las elecciones y cuentan con toda la logística para hacerlo. En el último censo de los nacionalistas en el 2017 había un millón 400 mil afiliados listos para votar, con organización estructural estaba debidamente preparada. En cambio los liberales con Luis Zelaya, asesorado por un experto costarricense más ilusorio que otra cosa, andaban en los cuernos de la luna, creyendo tener un respaldo que nunca tuvieron.

Hoy la oposición está en peores condiciones: Salvador Nasralla se quedó solo, con un respaldo que solamente supone, pero que no tiene soporte estructural, y además debilitado por los pleitos internos con aquellos correligionarios que tienen algún concepto estratégico como el Subcomisionado Osorto. Por si solo Salvador Nasralla no tiene capacidad para enfrentar las estructuras nacionalistas. Por el lado Liberal, el candidato Yani Rosenthal puede atraer cierto número de militantes de LIBRE, más no a todos, porque la característica de estos es la radicalidad en sus actuaciones, porque los radicales por excelencia son personas fanatizadas. Si el PL y LIBRE no logran concertar la alianza en los pocos días que quedan de hoy hasta el próximo jueves 27 de mayo, les quedará jugar irremisiblemente el papel de lobos solitarios, cada cual por su lado, divididos y disminuidos.

Pero en el fondo, la alianza PL-LIBRE se ve obstaculizada más por el aspecto económico, LIBRE ya saboreó las mieles de la cuota política, que es más económica que política, que en el 2017 le permitió fortalecer sus cuentas de cheques, cuota de la que Nasralla no percibió ninguna cantidad. En cambio, en solitario con su partido, esta vez SN percibirá una buena recaudación por concepto de cuota, porque yendo solo no tendrá que repartir la malanga.

Fíjense bien los hondureños, mientras los opositores están desgranados, los nacionalistas aceitan sus estructuras, afinan la enorme logística que poseen y lo pueden hacer bien porque tienen con qué hacerlo. La mejor demostración es que celebran una convención a pocas horas de que el CNE haga la convocatoria a elecciones generales, donde el punto toral será la unidad nacionalista retocada con pantallas LED. En estas circunstancias nuestros compatriotas podrán entender mejor, que no es tan difícil anticipar que los nacionalistas tienen mejores condiciones que sus adversarios, que no creen en los censos, y entre los cuales hay quienes tienen estructuras pero debilitadas y los que no tienen, como es el caso de SN. En síntesis, la oposición de nuevo les cede la ventaja a los nacionalistas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 21 de mayo de 2021.

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