El voto COVID-19

febrero 17, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Estar sumergidos en una pandemia que tiene manos arriba al mundo entero, para los hondureños enfrentar un proceso electoral primario en este contexto es completamente inédito, es un escenario más que complicado, debido a los intereses que se juegan en el campo político donde los movimientos y los partidos terminan priorizando sus propios intereses mientras acaban por relegar los intereses del país que resultan aplastados. Estamos observando que los políticos de oposición no desperdician ni un solo ápice de oportunidad para criticar el manejo de la pandemia que hacen las autoridades, algunas veces con razón, pero la mayoría de veces sin ella. Como estamos a pocos días de las elecciones, los opositores hacen un zarandeo inmisericorde de la campaña contra el COVID-19, lo cual no es correcto porque cualquier distorsión que se haga en estos momentos del manejo de la pandemia solo va en perjuicio de la población que termina perdida por los efectos de la distorsión.



Las elecciones primarias son fundamentales para el sostenimiento de la vida democrática, pero, igual es importante que al manejo de la pandemia se le otorgue un tratamiento que no permita incurrir a los políticos en el oportunismo perverso de desubicar a las personas con informaciones que falsean la realidad del manejo del coronavirus, en el que indudablemente ha habido algunos errores y deficiencias de las autoridades, pero sin que exista mala fe como lo insinúan con mucha bajeza algunos elementos opositores que de manera intencional mezclan el cebo con la manteca.

Un error de nuestras autoridades, como lo hemos apuntado en varias ocasiones es crear expectativas innecesarias sobre la llegada de la vacuna a nuestro país, como tampoco han llegado a ningún otro país centroamericano las marcas de vacuna más acreditadas como son Pfizer y Astra Zeneca, porque tanto en Costa Rica como en El Salvador, las que han llegado son vacunas de Rusia y de India, que siguen provocando reticencias en muchos ámbitos académicos por el hecho de no haberse sometido a las pruebas intensas que garantizan la calificación del fármaco.

Hemos reiterado que siendo los laboratorios mencionados grandes empresas mercantiles que atienden las demandas por volumen, trabajan con el sentido práctico del mercantilismo, en que el mejor cliente es aquel que compra al por mayor y paga de inmediato. Honduras y los países centroamericanos y del Caribe estamos en la lista de países necesitados de la ayuda y nuestra esperanza es que el sistema público privado denominado COVAX, haga sentir su peso para obtener 2 mil millones de dosis que serán entregadas a estos países en los próximos meses, una ayuda valiosa que debemos agradecer. Pero, para la comunidad que forma el sistema de salud el gobierno debe comprar lo antes posible de cualquier manera las dosis suficientes para vacunar a médicos, enfermeras y demás personal que está en la primera línea de combate del COVID-19.

Para esta compra no hay excusas y sobran las razones para hacerla de manera directa, con la supervisión de la OPS y las organizaciones de sociedad civil para evitar suspicacias. Las 80 mil o más dosis que se requieren para vacunar a todo el personal hondureño del campo de la salud deben estar en nuestro país antes de la fecha de las elecciones primarias, 14 de marzo, sin que surja ningún pretexto para aplazar la adquisición por el temor a la suspicacia que puede ser eliminado con la auditoría de OPS y la sociedad civil.

La celebración de las elecciones primarias y la adquisición de las vacunas para el personal de salud son dos grandes acciones que debemos cuidar, porque en ambas no tiene que ver solo el gobierno, en este momento elecciones y vacunación de médicos y enfermeras son dos asuntos de Estado de prioritaria atención que no deben caer en el descuido, porque, por infortunio, el ensimismamiento que prevalece en la política, donde hay muchos opositores que demuestran un desprecio por el interés nacional, ha tomado un rumbo donde pareciera que el objetivo es entorpecer el designio político favorable a Honduras. En este sentido es evidente que se está aprovechando la pandemia del COVID-19 para buscar votos en las elecciones primarias, el llamado voto COVID.

Honduras no merece que la conduzcan por un estado de desvarío al que la quieren llevar ciertos políticos de mala fe y peor cabeza, porque entre más confusas y sucias dejan las aguas, mayor es el aprovechamiento oportunista de muchos desaprensivos que lo único que buscan es intoxicar el ambiente para crear condiciones a su favor, mediante la descalificación del adversario, a la que se prestan ciertas autoridades cuyos titulares de antemano sabemos que están matriculados con un partido que por ahora disfruta tener el control de una unidad del Ministerio Público que ya empieza a enfilar sus baterías contra periodistas de los medios que nos mantenemos en nuestra independencia.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 17 de febrero del 2021.

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