El virus tiene preferencia

septiembre 25, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El gobierno de China Continental ha hecho una extraña declaración que ha causado sorpresa y de la buena, sobre todo en los círculos científicos donde nada que no se ponga a prueba tiene aceptación. Las autoridades chinas han afirmado que no toda la población de China necesita vacunarse contra el COVID-19, lo cual para nosotros es un aliento de ser cierto, porque si los 1,500 millones de chinos requieren ser vacunados, se necesitarán todas las vacunas de toda la producción mundial que nos dejaría en una larga lista de espera, y si de remate fueran dos las dosis para inmunizar a una persona, todos los demás países quedaríamos relegados por un buen tiempo mientras los laboratorios suplan los millones de vacunas para una población tan multitudinaria como la de China Continental.



Pero, si fuera cierto que una buena parte de la población china no necesita vacunarse, lo cual para los países pobres sería un alivio, todos los demás tendríamos esperanzas de sobrevivir a la pandemia, naturalmente que esta afirmación de las autoridades de China Continental no tiene mucho fundamento, porque no hay grupos humanos con condiciones biológicas excepcionales que no necesiten inmunizarse, salvo que el gobierno de ese país entre sus concepciones demográficas esté planeando deshacerse de una parte del exceso de habitantes que no le permite superar los índices de pobreza de un 50 por ciento de su población que aún vive casi en la línea de la miseria.

Esto que decimos no es broma, además que no se debe soslayar el examen crítico a esta declaración de las autoridades de China Continental, porque tienen la urgente necesidad de probar su vacuna sin haber recibido la aprobación protocolaria de algún organismo de salud con capacidad para certificar la eficacia sin provocar reacciones de mayores consecuencias en las personas. Dado el corte totalitario del régimen de China Continental el gobierno de ese país está queriendo aprovechar la pandemia del Coronavirus para lograr dos objetivos: el primero es no tener ninguna contemplación con los miles de sus conciudadanos que deben recibir la dosis de la vacuna y el segundo, es que China Continental tiene urgencia de demostrarle a sus rivales EEUU y Rusia que también en el campo de la medicina y la ciencia China Continental tiene competencia para desarrollar soluciones sin someterse a los procesos burocráticos de los países occidentales. La posición ideológica comunista del gobierno de China Continental está queriendo dominar la opinión pública mundial pretendiendo que el mundo se olvide que fue en un laboratorio militar del Partido Comunista chino donde se originó la catástrofe sanitaria mundial que sorprendió a todos los países del planeta que no estaban preparados, ni en reservas financieras ni en capacidad administrativa para enfrentarse con lo inesperado.

Dejando a un lado el anuncio de China Continental, en algunos países sus dirigentes han entendido, porque tienen suficiente capacidad intelectual y académica para interpretar la situación crítica, que todos los países sin excepción, han de endeudarse por algún tiempo, tratando de hacerlo en forma ordenada, sin desesperación, porque la prudencia aconseja que se deben crear fondos de rescate especialmente a las empresas que son las que generan empleo. Igual que lo están haciendo los países europeos, que han equilibrado sus cuentas públicas dando prioridad a la sostenibilidad de miles de empresas que son las que emplean a millones de trabajadores en diferentes rubros.

Así que, el anuncio de China Continental de solo vacunar a una parte de su población a nosotros no nos afectará, porque en Honduras donde somos pocos en relación con los países súper poblados, bastaría que el gobierno y el congreso nacional interpreten bien el momento y la situación creada por la pandemia. La cuestión crucial no es sentarnos a esperar la vacuna, venga de donde venga y cuando venga, nuestro problema más difícil es como garantizarles trabajo a las personas, y hay funcionarios que lo único que piensan es como hacen que las empresas paguen los impuestos por adelantado. Y como si esto fuera poco, como castigo la Comisión Reguladora de la ENEE está preparando una modificación de las tarifas del servicio, que en todo caso deberían ser rebajadas para aliviarles un poco la carga a las empresas y a los usuarios en general. Mantener el peso de la carga fiscal y aumentar las tarifas de servicios como la energía eléctrica, es un tiro de gracia a las empresas, porque el peso de la carga fiscal en medio de una crisis como la que vivimos solo profundiza y agrava la pobreza con el aumento del desempleo.

A los hondureños, a la larga, que nos llegue temprano o tarde la vacuna no nos servirá de mucho, con el tratamiento CATRACHO podemos defendernos con menos riesgo que aplicándonos una vacuna que no está lo suficientemente probada. Lo que nos puede matar antes que el COVID-19, por un lado, a las empresas porque tengan que enfrentar la carga fiscal sin contemplaciones por la parte recaudadora que a toda costa quiere llegar a la cuota que se ha propuesto. Y a los hondureños de a pie, por perder su puesto de trabajo, cuando las empresas tengan que ir despidiendo gente por la incapacidad de sostenerse ante la falta de un programa de rescate que les garantice sobrevivir por lo menos dos años en que los efectos de la pandemia dejarán tendidas en la lona a muchas grandes, medianas y pequeñas empresas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 25 de septiembre de 2020.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *