El turismo y la identidad nacional

octubre 7, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los resultados del Feriado Morazánico son palpables, la movilización de personas por todo el territorio nacional de nuevo ha dejado la magnífica impresión que los hondureños están adquiriendo una cultura que resulta positiva, como es identificarse con muchos de nuestros lugares que tienen notables atractivos naturales. Pero por encima de los beneficios económicos que se derraman en nuestros lugares, que cada día se preparan mejor ante la iniciativa del Instituto Hondureño de Turismo para promoverse como parte de los distintos ramales turísticos, hay un aspecto superior que no se puede inadvertir, más que por la ceguera de los que no quieren ver los avances que Honduras está logrando en la materia turística.



La crítica por el supuesto mal uso del nombre “Feriado Morazánico” debe sopesarse en una reflexión valedera: el turismo interno se ha constituido en el valioso factor que fortalece la identidad nacional. Cuando los hondureños se desplazan por interés turístico a visitar los lugares que no conoce, se finca el propósito de la identidad nacional. Explicamos esto en la siguiente razón: hay miles de hondureños que pasan periódicamente por la carretera que bordea el Lago de Yojoa, pero nunca se han detenido para conocer sus alrededores, incluso ignoran que al otro lado del Lago hay hoteles de buena calidad, hay parajes de una belleza incomparable donde se pueden observar las distintas especies de aves, y muy cerca, frente al Lago hay un hotel precioso en las colinas superiores al restaurante La Naturaleza desde el cual hay una vista maravillosa del Lago.

Si al hondureño no se le inculca la necesidad de conocer y disfrutar las bellezas naturales que tenemos, le pasarán los años ignorando las riquezas con que la madre naturaleza nos privilegió para ser un verdadero paraíso. La mayoría de los hondureños han oído hablar de las Ruinas de Copán, pero nunca han intentado ir a conocerlas para empezar a descifrar los orígenes de una buena parte de nuestra población. En Copán Ruinas hay una variedad de hoteles al alcance de todos los niveles, y para viajar por auto hay condiciones a muy bajo precio. Es inadmisible que la inmensa mayoría de los hondureños se conforme solo con saber que en nuestro país están las Ruinas de Copán, pero nunca han puesto un pie en los predios donde los mayas levantaron ciudades que en sus tiempos fueron centros imponentes de cultura y educación.

¿Cómo es posible que haya hondureños que solo tienen referencia de oída del Castillo de San Fernando de Omoa en el municipio del mismo nombre, vecino de Puerto Cortés? El Castillo de Omoa, representa un filón de la historia hondureña en la época de la conquista y la colonización, lo estudiamos en la primaria, lo remarcamos en el colegio, pero muchos de los que hoy son profesionales nunca han ingresado a ese legendario Castillo que es una joya de nuestra historia.

Cómo es posible que los hondureños pasemos escuchando que Puerto Cortés es el primer puerto de Centroamérica y que estando tan cerca, con acceso a bajo costo, con hoteles cómodos, nos encontremos con centenares de personas que nos dicen que nunca han ido a conocer las instalaciones portuarias, ni sus hermosas playas, y su inmensa Laguna de Alvarado. Puerto Cortés está a menos de una hora de SPS y del puerto se puede ir a las playas de Tulián, Omoa y las numerosas playas con que cuentan las diferentes aldeas intermedias como Muchilena, Masca, Veracruz, Milla 4 hasta llegar a Cuyamel.

Y de ese mismo porte, están las bellas playas de Tela, con hoteles de todo precio, desde hoteles con toda clase de lujos y confort, incluso hoteles que como el de nuestro amigo Sherwood Bonilla, está frente a la playa con un restaurante de primera calidad. Y el mismo caso de La Ceiba, ¿cuantos hondureños nos dicen que nunca han ido a La Ceiba porque está muy lejos?, y el mismo argumento usan cuando creen que Trujillo está tan distante que para ellos es imposible ir. Y ahora Trujillo está tan cerca viajando por una carretera que atraviesa el departamento de Olancho.

Y de Roatán no se diga, cierta gente dice que es más barato viajar a Miami que a Roatán y nada más falso. Esa excusa es la peor que han encontrado los que son enemigos de disfrutar las riquezas y las cuantiosas bellezas naturales que tenemos. Pero para conocer el país se necesita de algún tiempo. Por eso reiteramos que la idea de concentrar los tres feriados de octubre en una semana ha sido una idea beneficiosa, que premia a nuestros lugares del interior al producirles una derrama económica que beneficia a los pequeños y medianos negocios que sin clientes-turistas, no tienen posibilidad de generarse ingresos y poder vivir.

En este sentido, el nombre de Feriado Morazánico no es un deshonor para el héroe, todo lo contrario, porque en su nombre, a través del turismo interno se está robusteciendo la identidad nacional que se ha perdido entre los hondureños. Porque no hay mejor manera de fortalecer la identidad nacional que conociendo nuestro país, viajando a nuestros distintos lugares, disfrutarlos y aprendiendo y conociendo en el propio sitio, cada uno de ellos. Esto es el producto que deja el turismo interno.

Así son las cosas y así se la hemos contado hoy lunes 7 de octubre de 2019.