El triunfo de la voluntad

diciembre 1, 2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS

He escrito muchas veces sobre la importancia de la actitud y la voluntad en los pueblos, creo que he repetido tantas veces que un pueblo que carece de actitud no tiene voluntad para salir de sus condiciones maltrechas, y que, no importa que tan pequeño es el territorio de un país para lograr grandes objetivos. Este es el caso de Costa Rica, cuya geografía es mucho menor que la de Honduras, pero su estado de desarrollo que lo hace figurar en el ranking de los países avanzados se debe a la actitud de sus habitantes. Hoy lo demostró una vez más en el partido contra la poderosa selección de Alemania en el campeonato mundial de futbol, y aunque al final sucumbió, los jugadores ticos perdieron fajándose como los grandes.



El fútbol es un deporte que no solo se juega con los pies, también se emplea la cabeza pero en el sentido amplio de la palabra, porque aparte de los remates de cabeza, en el futbol también juega el uso de la mente, del cerebro, y en esto es donde la voluntad es determinante, es lo que los sicólogos llaman «actitud», el factor que hace que los seres humanos aparte de no darse por vencidos no se sientan inferiores frente a los demás. Los costarricenses se plantan en Centroamérica como habitantes de un país diferente, a eso se debe que no acompañan a los demás países del istmo en los proyectos regionales, porque los ticos piensan y con justa razón, que al sumarse a los países centroamericanos tienen que aminorar su ritmo, caminar igual de lentos y adoptar la misma actitud de los demás países, lo que para ellos no es un buen negocio.

Perdieron al final frente a los alemanes, pero dejaron el sabor de la lucha constante y de la buena actitud que es obra de la gran voluntad para competir y enfrentar los retos. Este comentario, por lo tanto, no es una repetición de los anteriores, porque de antemano los ticos sabían que iban a enfrentarse a un adversario notablemente superior en técnica y en todo lo que tiene de desarrollo un país de primer mundo como es Alemania. Pero no se achicaron y lucharon con un ahínco admirable, que es lo que hace de Costa Rica una nación de grandes avances en lo educativo, en lo cultural y en lo económico.

A pesar de que Costa Rica es un libro abierto como país y como nación, los hondureños no atinamos a detenernos para ver sus avances, e intentar marchar a su ritmo. Recientemente he platicado con políticos amigos, de todos los partidos y mi sorpresa es que todos ignoraban que Costa Rica nos ha superado en materia portuaria al inaugurar su modernísimo puerto Moín, en Limón, en su costa atlántica. Moín supera con creces a nuestro querido Puerto Cortes, que no deja de tener buena infraestructura portuaria, pero que, al estar desconectado de las potencias asiáticas es poca la actividad comercial que maneja y por lo tanto, ya no es tan rentable comparado a la inversión que se ha hecho. Y haberlo puesto en manos de un operador que no trabaja en función de Honduras sino conformado en obtener sus ganancias, cada día Puerto Cortés pierde figuración en el escenario comercial internacional.

Hoy Costa Rica, en la mayor competencia futbolística del mundo, al enfrentarse a Alemania no ingreso al campo como favorito, o creyéndose estar en igualdad de condiciones a los alemanes, sin embargo, lo que logro fue demostrarle al mundo que ningún país por muy pequeño que sea es menos que otro de mayor tamaño cuando pone en juego su voluntad de no darse por vencido y con una actitud de grandeza se esmera por alcanzar la victoria. Los costarricenses no pudieron avanzar a la siguiente fase, pero a trancas y barrancas pusieron contra la pared a los alemanes, y por momentos se llegó a pensar que los ticos podían dar cuenta de los alemanes cuando se estuvieron arriba en el marcador 2×1.

Al final fue uno de esos partidos que no se olvidan, los alemanes después de estar superados 2×1 se emplearon a fondo, y usando la fuerza de los históricos tanques «panzer» lograron remontar el marcador para ponerlo a su favor 4×2. No hubo drama porque los mismos ticos sabían que jugar contra una selección mundialista de gran categoría como es Alemania, y aunque sacaran toda su voluntad y mostraran la mejor actitud posible, no era suficiente para derrotar a los germanos.

En una palabra, tenemos que voltear la mirada hacia Costa Rica y aprender mucho de ese país, que dentro de su pequeña extensión geográfica nos da lecciones soberbias sobre su forma de enfrentar la vida, a base de buena voluntad y de una gran actitud ante los retos que se le presentan como país para salir siempre adelante, sin complejos de ninguna naturaleza.

Si los hondureños, al menos la mayoría, tuviéramos la voluntad y la actitud de los ticos, no tendríamos los graves problemas que tenemos, ni estaríamos tan hundidos en los últimos lugares en que aparecemos en todos los ranking, donde estamos en los niveles más bajos entre los países miserables del planeta. Todo producto de la poca voluntad y la mala actitud que tenemos como pueblo.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 1 de diciembre de 2022.

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