El Tío Sam y Xiomara Castro

diciembre 21, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Las declaraciones ofrecidas por Mel Zelaya a la VOA (Voz de América, emisora oficial del gobierno de EEUU) destacando que Xiomara Castro ha estado identificada con el gobierno de Joe Biden, no deja de sorprender, porque hasta ahora la ruta que ha seguido doña Xiomara ha sido hacia el sur, como invitada especial a varios actos del gobierno chavista de Nicolás Maduro, en los que ha pronunciado soberbios discursos, mostrando sin ningún ambage una entrañable admiración por Hugo Chávez, y el régimen chavista de Nicolás Maduro. Es hasta que ganó las elecciones del pasado 28 de noviembre, que se dio una conversación entre la presidenta hondureña y la señora Kamala Harris, vicepresidenta de EEUU, a iniciativa de esta última, lo cual ha sido interpretado como el deseo de EEUU de estrechar relaciones con el nuevo gobierno de Honduras y ofrecerle toda la cooperación que sea posible.



No es usual este desprendimiento de Washington, expresado desde el más alto nivel del gobierno; una llamada de la vicepresidenta Kamala Harris significa mucho interés de Washington para la presidenta Xiomara Castro; es evidente que Washington no quiere dejar ningún espacio a Venezuela y China para que se le adelanten en Honduras. Estados Unidos ha cometido errores cruciales al abandonar el istmo centroamericano y al resto de países del cono sur, mientras centra toda su atención en Asia, Oriente Medio y África. Y hoy, el Tío Sam lamenta el resultado: Venezuela, extraviada en un populismo que la tiene hundida en la condición de Estado fallido, El Salvador entregado a China Continental, Costa Rica que no siente ni frío ni calor por EEUU y Honduras, ahora en manos de un gobierno de corte socialista identificado con el socialismo del siglo XXI.

El acercamiento de Biden con Xiomara Castro no es anterior a la elección, lo declarado por Mel Zelaya es una cucharada de ego que no se la beberán con facilidad en Washington. El acercamiento ha sido más bien de EEUU hacia la presidenta de Honduras, hemos visto la manera hacendosa como la encargada de negocios de la Embajada de EEUU en Tegucigalpa visitó a doña Xiomara, y el abrazo efusivo que no fue correspondido de la misma forma por la nueva presidenta hondureña. Es más, en la foto que mostró el instante del abrazo, doña Xiomara hasta parecía sorprendida con el entusiasmo de la diplomática estadounidense.

Pero bien, la diplomacia es el arte de la cortesía, y sirve para estrechar relaciones aún entre gobiernos con políticas y pensamientos diferentes, en este caso, lo interesante es que se abre una puerta ancha de Estados Unidos para que el gobierno de Xiomara Castro pueda cumplir con su compromiso de iniciar en Honduras una era de prosperidad. Si todo este derroche de simpatía que Washington le está manifestando a Xiomara Castro, se materializa en recursos y una amplia cooperación, no es para creer que de la noche a la mañana pasaremos a ser un paraíso, pero, en términos materiales lo que Honduras requiere es un espaldarazo que le permita implementar programas de desarrollo que faciliten reactivar la economía que ha estado tan decaída después de la doble tragedia que significó el paso de dos huracanes en forma consecutiva y el enorme lastre que ha dejado la pandemia con casi dos años de inactividad económica.

Sin embargo, a nuestro juicio, todo el apoyo que podría encontrar el gobierno de Xiomara Castro en el gobierno de EEUU, dependerá de cómo la Presidenta Castro conforme su gabinete de gobierno, porque la forma como estructure su equipo gubernamental constituirá una prueba sobre la senda que tomará este nuevo gobierno hondureño desde los primeros meses. Los nombramientos que haga la Presidenta Xiomara Castro serán claves en materia económica, educativa y social. Con la configuración del equipo de gobierno de Xiomara Castro, Washington podrá despejar la incógnita desde los primeros meses, no teniendo que esperar ni uno ni dos años para poder descifrarlo.

Por lo tanto, la declaración de Mel Zelaya a la Voz de América no sirve para dorarle la píldora a los gringos, porque ellos conocen al cien por cien los gestos y las expresiones de los políticos de los diferentes países, y ninguna declaración los sorprende ni empalaga, la diplomacia de Washington es muy fría, los funcionarios estadounidenses saben su oficio y ninguna declaración que busque endulzarles el oído los hará caer en el engaño. Estados Unidos practica una diplomacia en función de sus intereses. Por ahora a Washington le interesa que el nuevo gobierno de Honduras que preside Xiomara Castro no tenga la mínima justificación para correr a lanzarse a los brazos del chavismo, desde el primer momento.

Ahora bien, doña Xiomara Castro, que se ha declarado admiradora del régimen de Venezuela, debe meditar que para cumplir sus promesas de campaña el mejor camino a tomar para cumplirle a los electores que votaron por ella sin pertenecer al Partido LIBRE, es una alianza con EEUU. Venezuela no nos puede ayudar en nada, ni siquiera con petróleo, porque sus existencias las tiene comprometidas. Hay dos caminos que se le presentan a Xiomara Castro: Venezuela que hoy es un infierno de pobreza y carencias, de la que más de 9 millones de venezolanos han preferido escapar. Y EEUU, que sigue siendo el paraíso dorado al que todos quieren llegar para alcanzar el sueño americano del Tío Sam, que muy pocos pueden lograr.

Por lo tanto, no es tan creíble que Xiomara Castro tenga una amistad cercana con el presidente Biden como lo dijo Mel Zelaya a la Voz de América, pero lo cierto es que nunca como hoy, Washington tiene bastante urgencia de acercarse al nuevo gobierno de Honduras que preside la socialista Xiomara Castro. Y entonces sí, si la presidenta Castro usa su talento, puede darle a Honduras una era de prosperidad, lo cual solo le será posible de la mano de EEUU, jamás tirada hacia Venezuela, que apenas tiene para sobrevivir.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 21 de diciembre de 2021.

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