El sello de la mujer

enero 25, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

En el gusto de la verdad, el mundo no puede dejar de saborear el exquisito sentido que tienen las mujeres para manejar tareas y buscar soluciones, desde los orígenes de la sociedad hasta hoy, en que la ideología femenina tiene aspectos variopintos que muchos hombres desconocen, porque la mujer tiene un universo mental que asombra al momento de tomar decisiones y aportar ideas. Cuando algo falla en la casa o en la oficina, los hombres dependemos mucho de la opinión de las mujeres para saber dónde situar la solución.



Hoy estamos sumidos en una era donde el contingente femenino tiene un predominio ostensible, a veces dependiendo de la clase de trabajo, pero que denota una supremacía absoluta. En las agencias de publicidad las mujeres dominan en casi todos los cargos y si bien se mezclan con varones en algunos cargos, de cada diez empleados siete son mujeres y apenas hay tres hombres. Esto no es por razones excluyentes, como en toda oficina en las agencias publicitarias se trabaja en base a resultados y si las mujeres son la mayoría de la nómina es porque han demostrado que al momento de asumir los trabajos son mucho más capaces que los varones.

No estamos poniendo el grito del reclamo, la vida laboral de hoy demanda medición por resultados y todo aquel empleado que consume o gasta tiempo sin aportarle a la empresa lo que se necesita para cumplir las metas, tiene bien ganado el despido o la sustitución por quien sea que lo haga mejor. Hoy centenares de empresas se han convertido en centros laborales femeninos, especialmente en los cargos ejecutivos, especialmente cuando las mujeres han cumplido su función biológica maternal y quedan fuera de los períodos de embarazo que generan una baja laboral cuando les llega la época de la maternidad.

La mujer hondureña se ha lanzado a tareas impresionantes en donde los hombres brillan por su ausencia, incluso hay más mujeres realizando voluntariado social en todos los ámbitos, de manera que el Estado hondureño está asumiendo una deuda enorme con el conglomerado femenino que sin esperar reconocimientos atiende a muchos compatriotas necesitados de apoyo económico y social para enfrentar sus enfermedades o sus discapacidades.

En la historia de Honduras hay miles de mujeres sobresalientes en todos los campos, la sociedad hondureña se sume en la nostalgia al añorar la presencia de damas que dieron toda su vida al aporte de trabajos extraordinarios y que no han sido reconocidos. Nombrar a unas e ignorar a muchas sería una injusticia, por lo que pensamos que las distintas instituciones sociales, deberían ocuparse de recordar la memoria de cada una de ellas, y de ser posible honrarlas para satisfacción de sus descendientes.

Desde Sor María Rosa que ha hecho un trabajo impresionante con niños y madres solteras, hay miles de mujeres hondureñas que han hecho de su vida una trayectoria de servicio sin que reclamen un espacio para ser reconocidas por sus aportaciones. Ahora vemos a una gran cantidad de mujeres preparadas para trabajar sin complejos en labores que por tradición estaban asignadas a los varones, una de ellas es el trabajo de albañilería, que hasta hace poco era un oficio inconcebible para las mujeres.

Conducir un bus, un camión o una rastra ya no es exclusivo para hombres, desde el momento en que surgieron mujeres que demostraron mayor disposición y disciplina para emplearse en esos trabajos. En el aspecto educativo, hay más mujeres aspirando a capacitarse en los diferentes postgrados, por lo que no es extraño que cada vez haya más mujeres en los altos cargos de los grupos corporativos. Por ejemplo, una mujer hondureña es la ejecutiva más importante de una reconocida empresa cervecera transnacional en donde antes los ejecutivos varones se turnaban ese puesto.

En las líneas aéreas ahora hay tantas mujeres pilotos como varones, en la cátedra universitaria cada vez más profesionales femeninas copan los puestos de la enseñanza al más alto nivel. En la política cada vez hay más mujeres participando en los cargos de elección popular, y los gobernantes prefieren a mujeres en cargos claves, y por algo será.

Dicho todo esto para recordar que, siendo que hombres y mujeres somos la especie humana diferenciados únicamente por el sexo, ambos constituimos el principio y el final de la humanidad. Aceptar que nuestra cultura del predominio masculino corresponde al pasado, pertenece a la realidad. La mujer no debe ser considerada el complemento del hombre solo para procrear, lo es en todo sentido, porque no hay sitio hoy en día donde no esté presente la huella de las mujeres.

Un respetuoso saludo lleno de admiración a todas las mujeres hondureñas que están dejando su sello indeleble en las diversas áreas, convirtiéndose en referencia nacional.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 25 de enero de 2019.

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