El recibo de la luz lastra

octubre 1, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El alza del precio de la factura de la luz eléctrica no solo lastra el bolsillo de los hondureños sino que merma la productividad de miles de compatriotas que pierden capacidad competitiva y terminan por sobrevivir a costa de trasladar el alza de los costos al consumidor, que al final es el que paga los patos de esta fiesta montada por funcionarios incapaces que, salvo raras excepciones, no han sabido gestionar una administración eficiente, desbarre que comenzó cuando Mel Zelaya nombró a doña Rixi Moncada al frente de la ENEE que es el punto de partida del derrumbe de esta empresa.



El precio de la electricidad en Honduras, al costo de megavatio por hora, es el más alto de Centroamérica, colocándose en una media que resulta un crudo golpe para las familias hondureñas, para los consumidores en general y para las empresas e industrias que estamos pagando casi un 200 por ciento más de lo que costaba la energía eléctrica cuando se inauguró el proyecto El Cajón en los años 80. Al circular la versión que los funcionarios de la Comisión Reguladora de la Energía Eléctrica, CREE, estaban a punto de incrementar la tarifa, el presidente Hernández Alvarado tomó la afortunada iniciativa para frenar el ímpetu de los señores de la CREE y parar el golpe por lo menos hasta el 30 de diciembre de este año, consciente que no estamos para soportar ese golpe que encarecerá todo y que repercutirá con consecuencias desastrosas para la economía de las empresas, las industrias y la ciudadanía en general.

Al estilo de los funcionarios desbocados que siempre quieren arreglar el entuerto de la ENEE cargándole un tarifazo a la población y a las empresas, el aumento de la tarifa eléctrica es la única medida concreta que se les ocurre a estos personajes que no tienen capacidad para buscar otras vías que pueden ejecutarse, como impedir el hurto de energía, ser más efectivos en los cobros con todos aquellos sectores que usan el servicio, que tienen contadores, pero no pagan y nadie les corta el servicio.

Honduras tiene un costo sobredimensionado de la factura eléctrica en relación con los demás países del área, a eso se debe que esos países son más competitivos que Honduras y en cambio nuestro país supera con creces el precio regional de la energía y sin embargo la ENEE cada vez pierde más dinero por la pésima administración en que cayó a partir del 2006. Este precio alto de la luz no solo está lastrando el bolsillo de los hondureños sino también la productividad del país por unos costos empresariales que muchas empresas ya no pueden asumir, porque como hemos dicho, en medio de tantas cargas sociales, impuestos altos y de remate con una factura eléctrica que es una guillotina implacable, va a llegar un momento en que muchos empresarios van a tirar la toalla en desmedro de la economía del país y en abono al desempleo que subirá en la medida que muchas empresas vayan cerrando operaciones.

Subir las tarifas como lo hace la CREE perjudica la imagen del gobierno porque ante la vista de la población queda el mensaje que la administración del país solo puede caminar echándole todas las cargas a la población, y la carga de la ENEE es demasiado pesada como para que los hondureños pongamos el lomo para cargarla y con ello deshacer el gran entuerto financiero de la ENEE. Solucionar la crisis de la ENEE vía aumento de tarifas es la bandera más ineficaz para darle una salida a la moribunda empresa estatal que hasta principios de los años 2000 se manejaba con parámetros positivos.

Ninguna otra medida podrá compensar el aumento del costo de la factura eléctrica, y que a pesar de todos los incrementos que se han venido haciendo en los últimos 15 años, no han servido para nada, porque la administración ha sido confiada a personas políticas, desde Rixi Moncada hasta hoy. Un buen técnico, planificador, el Ing. Roberto Ordoñez, pudo haber enderezado el mal rumbo de la ENEE, pero lo dejaron poco tiempo para pasarlo a otras tareas. El Ing. Arriaga Yacamán hizo un gran trabajo y hasta su gestión la ENEE iba por buen camino.

Los nuevos funcionarios que han llegado a la ENEE, con absoluto desconocimiento de la empresa, han llegado a hacer marketing político y no a buscar auténticas soluciones, una vez que la inflación ataca por parejo, situándose cada vez en niveles más altos. Si a esto le llegamos a sumar el efecto inflacionario que produce un aumento al costo de la electricidad, lo que nos vendrá será un colapso sobre la economía de las familias, las empresas y las industrias.

Los que creen que aumentando las tarifas de la luz eléctrica le dará mucho dinero a la ENEE están equivocados, la mejor opción para esta empresa es tener una administración más eficiente que le permita recuperar en forma efectiva el servicio que vende y no estar regalando el servicio como marketing político. Lo que no podemos permitir es que a los hondureños se nos convierta en esclavos de una crisis no deseada producto de la incapacidad administrativa de los funcionarios de la ENEE.

Bien hecho por el presidente Hernández y el Congreso Nacional al no permitirles a los de la CREE que nos dieran un tarifazo en momentos que estamos sobreviviendo en medio de una pandemia que fue agravada por dos huracanes.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 1 de octubre de 2021.

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