El plan de China y sus consecuencias

diciembre 17, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Hay una buena cantidad de personas deslumbradas por el ramillete de obras que los chinos le dieron al presidente salvadoreño Bukele, que regresa a su país como el niño con las manos llenas de juguetes luego de visitar a sus padrinos. Como hay un entusiasmo efervescente y no son pocos los que creen que el gobernante hondureño debería hacer el mismo itinerario que hiciera Nayib Bukele porque de repente regresa cargado, repleto con un estadio, una biblioteca, una planta potabilizadora y otras cosas más. Para moderar el entusiasmo, quiero ofrecer a nuestro público extractos de un artículo del periodista español Laureano Pérez Izquierdo, publicado a mediados de noviembre de este año en el diario EL PAIS, del Partido Socialista español para suficientes señas, y no se vaya a creer que es un mamarracho de un demócrata derechista.



En el artículo titulado: “La neocolonización, cómo es el plan de China para conquistar América Latina y las peligrosas consecuencias”, dice el periodista Laureano Pérez Izquierdo de diario El País: “China ha iniciado desde hace algunos años, un constante proceso de neocolonización sin freno. Principalmente en América Latina; los rígidos estándares morales impuestos por el Partido Comunista Chino, a la población, y a su clase dirigente, le impedirá al régimen someter a otros pueblos a fuerza de crucifijos o evangelios como ocurriera en siglos pasados. Tampoco los actuales tiempos permitirían invasiones militares, es por eso que su voracidad expansionista lleva el sello de la Reserva Federal de los Estados Unidos, donde China guarda sus dólares y de donde los funcionarios chinos ofrecen muchos dólares, de miles a millones y parece funcionarles.

En América Latina, China extiende sus brazos, siempre con la misma táctica: préstamos blandos y dinero fresco, siempre con la estrategia de apropiarse de los infinitos recursos naturales; en Venezuela, Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador y Argentina, fueron algunos de los países donde hicieron grandes negocios desde 2005, entregando alrededor de 141 mil millones de dólares, como maná, para el regocijo de los presidentes de los países del socialismo del siglo XXI. Los dólares eran transferidos desde el Banco de Desarrollo Chino y el Banco de Exportaciones e Importaciones de China.

La dictadura chavista conducida por Nicolás Maduro es un gran socio deudor, con más de 62 mil millones de dólares. Conociendo la delicada situación financiera del régimen de Maduro, para el pago, China deberá esperar pacientemente. China sabe que por ahora es el acreedor principal que se puede quedar con el petróleo venezolano sin ser un socio hostil. La pregunta ¿bajo qué parámetros operan las compañías petroleras chinas que se han instalado en la cuenca del Orinoco? es un misterio, solo se sabe que la mayoría de empleados de esas compañías son chinos y muy pocos venezolanos.

En la mayoría de los proyectos que China instala en los países latinos, desoye las recomendaciones internacionales y atropella a las comunidades, sobre todo cuando hay reclamos de respeto al medio ambiente. En el artículo del periodista Laureano Pérez izquierdo se enumeran una gran cantidad de atropellos cometidos por los inversionistas de China Continental.

China arribó por primera vez en Centroamérica comprando la conciencia del gobierno de Costa Rica regalándoles a los ticos un moderno estadio de fútbol, dicen que el mejor de Centroamérica y los amigos de Costa Rica, que dicen estar muy por encima del resto de Centroamérica, no tuvieron vergüenza de vender su dignidad a cambio de un estadio, al fin y al cabo los ticos son los amos del fútbol centroamericano y por ser los mandamases no les importó entregar el país por un estadio.

China ha continuado su expansión colonialista y ahora más cerca de EEUU, comprando el islote PERICO, en el Pacífico salvadoreño, por medio de un testaferro chino, nacionalizado salvadoreño por una cantidad de 950 mil dólares. El islote no tiene más atractivo que servir a los fines estratégicos de China, que quiere estar cada vez más presente en el istmo centroamericano. Aquí en Honduras la única presencia de China es la Represa Patuca III en Olancho, que pronto entrará en operación, construida por obreros chinos.

Quizás debido a ese avance apresurado de los chinos es que a última hora, los EEUU que se han dormido en sus laureles viendo a la distancia la voracidad de los chinos, es que se propuso lanzar un nuevo plan que sustituye al fracasado proyecto del triángulo norte centroamericano. Estratégicamente a Honduras no le conviene correr a repetir el itinerario de Bukele. Los gringos parecen haber parado las orejas y su modelo de apoyo no luce imperialista como en los viejos tiempos. Parece que los gringos no quieren dejarse ganar el pulso por los chinos. Y es aquí donde el gobierno de Honduras puede obtener el mejor apoyo de EEUU, que mediante convenio opera la base militar de Palmerola, cuya pista será aprovechada por el nuevo aeropuerto hondureño del mismo nombre.

Con China no hay necesidad de jugar a la rayuela o la pispisigaña, China está decidida a comprar territorios como lo hizo en El Salvador. El nuevo colonialismo chino deja en el pasado al colonialismo gringo.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 17 de diciembre de 2019.

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