El peso de haber sobrevivido

febrero 17, 2017

La azafata sobreviviente del accidente aéreo del Chapecoense, asegura vivir una pesadilla por no haber muerto en el accidente.

Seis vidas fueron rescatadas en el accidente aéreo del Chapecoense. Sin embargo, una de esas personas quizá hubiese preferido no ser salvada, ya que desde entonces, vive una constante pesadilla.

Ximena Suárez, era una de las azafatas del vuelo 9233 de la compañía LAMIA, que transportó al equipo brasileño Chapecoense. A casi tres meses del suceso, Suárez sigue sin recibir la indemnización por parte de la aerolínea.



Según la abogada de la sobre cargo, Ximena ha tenido que pagar, de sus propios recursos, los tratamientos médicos que ha recibido desde la tragedia. Los pagos por parte de la aseguradora tuvieron que llegar luego de arreglos judiciales.

Durante 21 días Ximena estuvo hospitalizada. Desde aquel momento, ha gastado más de 12 mil de dólares. Con fisioterapia en el tobillo y en el cuello, Suárez aún deberá someterse a una cirugía en la nariz.

LAMIA se defiende.

El abogado de la empresa de aerolíneas LAMIA, Néstor Higa declaró que la azafata no tiene derecho a la indemnización porque «ella no murió en el accidente».

Suárez no solamente debe lidiar con el problema legar y los traumas físicos. El estrés postraumático ha sido parte de su vida sobre todo en las noches cuando tiene pesadillas sobre el accidente. Por otro lado también es atacada por parte de la opinión pública que la tilda «aprovechadora». «Dicen que era mejor que me hubiera muerto, que me estoy aprovechando de la gente de buen corazón, que por qué no me ponía a trabajar», manifestó la madre soltera de dos hijos.

A pesar de haber sufrido un accidente de esa índole, Ximena sigue firme en su sueño de volar. «Lo que yo quiero es salir de todo esto, terminar mis terapias y ponerme a trabajar. Mi sueño siempre ha sido volar», concluyó.

 

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