El peligro de los twitters

noviembre 14, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Hoy en día medio mundo está usando la red social de Twitter, que se ha convertido en el medio de comunicar lo bueno y lo malo, lo que puede ser cierto pero que al mismo tiempo es una mentira, porque, por la ligereza con que las personas que usan Twitter expresan sus mensajes, terminan cometiendo errores garrafales que al momento crean confusiones desastrosas. La embajada de EEUU en El Salvador escribió una inexactitud mayúscula al decir que solo Nicaragua y El Salvador tienen frontera común en el Golfo de Fonseca, sin duda producto de su crasa ignorancia de que en 1992, al definirse la frontera entre Honduras y El Salvador por la Corte Internacional de La Haya, máximo tribunal de justicia del mundo, emitió una sentencia en la que dio derechos por igual a los tres países colindantes en el golfo.



La sentencia de la Corte de La Haya de 1992, además de resolver el diferendo fronterizo entre Honduras y El Salvador, de una vez por todas definió la situación jurídica de los derechos de los espacios marítimos de los tres países ribereños en las aguas del Golfo de Fonseca, de manera que al proceder a delimitarse estos espacios una franja le corresponderá a Honduras por Derecho Internacional. Esta es la parte que resta por transcurrir para llegar a la solución definitiva del diferendo en el golfo, aunque la sentencia de La Haya tiene claridad respecto a que los tres países tienen derechos iguales en las aguas del Golfo de Fonseca.

En el gobierno del Presidente Trump, la principal característica es la horrible dislatería desde el más alto nivel para abajo, como nunca se había visto en un gobierno de EEUU, por lo que el despropósito de la embajada estadounidense en El Salvador no es la excepción como tampoco es cosa rara, pero tampoco creemos que sea algo premeditado para reconocer derechos territoriales a dos países y dañar a Honduras. El asunto es que, cometer un entuerto es de lo más fácil, pero cuando se mete la pata en materia diplomática afectando los intereses territoriales de otro país, deshacer ese entuerto no basta con una simple disculpa, porque el hecho es que queda la duda sobre si lo expresado por la embajada es un asunto manejado como tesis del Departamento de Estado del gobierno de EEUU, o si de verdad fue un infortunado desliz de la embajada, que por querer andar opinando de todo, con su infeliz andadura compromete la imagen del Departamento de Estado de su gobierno.

Como decíamos al principio, el Twitter sirve como medio eficaz de transmisión de mensajes, pero por el hecho de ser tan inmediato, por estar a la mano del tenedor de la cuenta de Twitter, se cometen ligerezas lamentables y de graves consecuencias y si no veamos las auto-encerronas en que se ha metido el presidente de EEUU, Donald Trump, que ahora lo tienen complicado, sometido a un juicio político que está siendo transmitido al público, exponiendo todos los abusos cometidos, que la prensa amarillista norteamericana describe como “una tendedera de ropa sucia” de la Casa Blanca.

En el caso de Honduras, la consecuencia que deja la declaración de la embajada de EEUU en El Salvador, es que obliga al Departamento de Estado a aclarar que lo expresado por la embajada es inexacto y que, en efecto el gobierno de EEUU conoce perfectamente los alcances de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que en 1992 estableció los derechos de Honduras y El Salvador en materia fronteriza, pero a la vez resolvió la situación jurídica de las aguas del Golfo de Fonseca estableciendo que los tres estados ribereños, Honduras, Nicaragua y El Salvador, tienen derechos iguales en el golfo.

Una aclaración por parte de la embajada no borraría la duda sembrada por su infortunada declaración en Twitter, porque por lo general cuando un agente diplomático con rango de embajador declara sobre determinada situación se entiende que lo hace manejando posiciones oficiales de su gobierno. Por eso se recomienda a los embajadores tener mucha prudencia y cautela al ofrecer declaraciones sobre asuntos atinentes a otros países, máxime cuando se trata de situaciones delicadas como las que tienen que ver con derechos territoriales entre países o disputas territoriales internas en un país.

El caso no es sencillo de desenredar, la nota de protesta de la Cancillería hondureña formulada en el momento preciso no está dirigida solo a exigirle una aclaración a la embajada estadounidense en El Salvador, más bien es porque a quien corresponde es al departamento de Estado del gobierno de EEUU, por un lado reconocer la falla lamentable de su embajada en San Salvador, y aclarar a las partes y al mundo, que la sentencia de la Corte de La Haya en 1992 estableció derechos iguales en el Golfo de Fonseca a Honduras, Nicaragua y El Salvador. Para que vean lo peligroso que es enviar mensajes y declaraciones a la ligera por las cuentas de Twitter.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 14 de noviembre de 2019.