El paisaje dentro del diálogo

junio 13, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Al haberse instalado el diálogo nacional, en que hemos visto a una notable representatividad de sectores del área de Educación y de Salud, queda ahora abierta la manera en que cada uno de los sectores harán sus propuestas, el sentido con que lo harán y la necesidad de una coordinación eficiente, que reciba cada uno de los planteamientos y los organice de manera que una vez que se formen las mesas respectivas, no quede fuera ningunas de las propuestas.



Estamos ante un ejercicio democrático único en nuestro país, que va a requerir un extenso como agotador ciclo de conversaciones, que parte de esta fecha por el tiempo que sea necesario, más no indefinido, para construir dos nuevos sistemas para atender los problemas que son ejes para lograr el bienestar y la felicidad de los hondureños. Hay que tener presente, que una vez que toda esta representatividad que se dio cita este día en la instalación del diálogo nacional, se ponga de acuerdo para construir dos nuevos sistemas en Educación y Salud Pública, Honduras estará a las puertas de acabar con la incertidumbre y con las paradojas que nos ha significado tener dos sistemas que por lo obsoleto son remedos de solución, tanto para atender la salud de la población como para tener una educación que responde a las demandas del siglo XXI.

Tanto en Educación como en Salud, lo que tenemos a estas alturas son dos sistemas comatosos que ya no dan resultados para satisfacer las preocupaciones y necesidades de los hondureños. Nuestro sistema educativo entró en un declive imparable hace muchos años, su forma de funcionar responde al acomodamiento que da el conformismo de una sociedad como la hondureña, que no tiene la virtud de compararse con otros entornos, donde la educación trabaja con la supervisión y la medición necesarias, que son los procesos que detectan las fallas y donde hay que apretar las tuercas para cortar las improvisaciones y hacer de la educación un proceso que trabaje con el indispensable rigor, que es un factor imprescindible si se quiere que las nuevas generaciones de profesionales, salgan formados y preparados en el plano competitivo.

Y casi en paralela, tenemos que hablar de la urgente recuperación del sistema de salud, que es tan vital como el educativo, porque al hablar de salud estamos hablando de la urgente necesidad de darle sanidad a los hondureños, especialmente al enorme contingente de hondureños de escasos recursos, que son los que recurren a diario a los hospitales públicos. En el diálogo han comparecido los trabajadores del área de la salud, que son muy necesarios y prestan valiosos servicios, pero queda por incorporarse el Colegio Médico, que, por lo que nos han adelantado algunos miembros de su directiva, ya tienen un plan en el que han venido trabajando desde hace algún tiempo, por lo que no vemos la razón para que sigan dilatando su presencia, teniendo la magnífica oportunidad en el marco del diálogo de aportar su valioso concurso, que sería apreciado por la sociedad hondureña.

La presencia de los embajadores de los países del G-16, le ha dado al diálogo una connotación de alto relieve, especialmente por la exigencia del Colegio Médico de tener un mediador internacional que actúe como un garante de que todo lo que se hable y se discuta en el marco del diálogo sea recogido y plasmado en un documento que tenga carácter legal para constituir un Pacto de Estado. En efecto, la presencia del delegado de la ONU, Igor Garafulic, nos parece que es la pieza internacional que exige el gremio médico, puesto que Garafulic desarrolló el año pasado un papel efectivo e incansable en la celebración del diálogo político, que resultó un ejercicio interesante y fructífero, porque los políticos hoy están inmersos en sus ardorosos debates, pero sin abandonar la hoja de ruta que dejará los nuevos organismos electorales que deberán estar vigentes en el próximo proceso electoral de nuestro país.

El señor Igor Garafulic es un mediador internacional probado que tuvo la capacidad  para sentar a los sectores políticos que parecían irreconciliables, pero que al final se pusieron de acuerdo para lograr las reformas electorales que pronto serán una realidad. Garafulic es un maestro en el difícil arte de la conciliación, la ONU lo mantiene en Honduras y su prolongación en nuestro país debería ser aprovechada para que actúe como el garante efectivo del diálogo que hoy se instaló para trabajar por la estructuración de dos nuevos sistemas, en Educación y Salud.

La presencia masiva de representantes de ambas áreas en la instalación del diálogo, demuestra que los dirigentes de organizaciones desean aprovechar esta gran oportunidad para aportar sus propuestas en la construcción de ambos sistemas. El Colegio Médico no debería pecar por intransigente, puesto que ha exigido mejores condiciones en salud para los hondureños. Pues, ya está instalado el diálogo, es en este marco donde se pueden construir las soluciones. Quedarse en las calles, abandonando los hospitales y dejando sin atención médica a los hondureños más humildes, no abonará una buena reputación del gremio médico.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 13 de junio de 2019.