El jaque mate de la CNBS

marzo 26, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La cruda situación económica provocada por la crisis sanitaria que está causando el cierre de miles de empresas en Honduras, pareciera ser algo insignificante para los miembros de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, al tomar la decisión cruel e inconveniente para otras miles de empresas que sufren el agobio de la merma de sus ingresos a causa de este desbarajuste en que nos ha sumido la pandemia del coronavirus. El hecho de que hay muchas empresas que luchan por sobrevivir en esta crisis abismal parece que no forma parte de la lectura que hace la CNBS, que parapetada en su posición formalista de atender el interés de un solo lado les ha ordenado a los bancos no proceder con más operaciones que posibiliten los arreglos y acuerdos con los deudores dañados por la pandemia y los dos huracanes.



No entendemos en que se han basado los señores de la CNBS para asumir una medida que es una espada corta cabezas, cuando lo que se esperaba es que las autoridades siguieran ofreciendo más flexibilidades para que las empresas que son las que generan puestos de trabajo sigan operando. Cada empresa que cierra es una fuente de empleo que desaparece, por lo tanto hay más personas que quedan sin un ingreso, por lo tanto, más pobreza en nuestro país.

En todo este trance verdaderamente dramático en que hemos caído a causa de una pandemia que parece no tener fin, agravada por dos huracanes que destruyeron una parte fundamental del aparato productivo, las empresas se han mantenido flotando, gracias a que el sistema financiero, los bancos con los que tenemos créditos, han sido bastante flexibles para readecuar las obligaciones de manera que el flujo que logra mantener una empresa le alcance para cubrir las obligaciones como pago de salarios, pago de servicios públicos y avanzar con las obligaciones tributarias.

Posiblemente los miembros de la CNBS nunca han tenido la responsabilidad de sostener una empresa, por lo tanto desconocen el impacto que una crisis como la que vivimos produce en los mandos ejecutivos que tienen la obligación de mantener operando la empresa. Con la medida de prohibir a los bancos, de continuar con las medidas flexibles que han permitido sobrevivir a miles de empresas afectadas por la pandemia y los huracanes, se castiga a los empresarios que han asumido una tarea titánica como es la de sostener operando sus empresas y manteniendo los empleos. Esto es un verdadero jaque mate, porque la CNBS arrincona más de lo que ya están a miles de empresas que están boqueando, pidiendo salva vidas para no ahogarse del todo. Esos salvavidas son las operaciones flexibles que los bancos pueden hacer apoyados en las medidas del gobierno que han sido de corta duración. Algunas amnistías han sido tan cortas que en su mayoría no han servido de mucho porque el ahogamiento en que han caído muchas empresas no les permite asumir con solvencia las planillas y pagos de servicios públicos y pagos de obligaciones tributarias o impuestos, de manera simultánea.

Con la fatal determinación de la CNBS, miles de medianas y pequeñas empresas se irán a la sepultura. La CNBS justifica su cruel determinación en que, al ser reabierta parcialmente la economía, las empresas han recuperado la capacidad de percibir ingresos, lo cual es un error producto de la ignorancia de los burócratas, que desde la comodidad de su prisma, como ellos perciben salarios seguros y que son muy buenos por cierto, creen que afuera todo es color de rosas. Ignoran que más allá de sus elegantes oficinas los empresarios, especialmente los medianos y pequeños, pasan en una lucha diaria, haciendo hasta lo imposible para generar ingresos. Y cuando lo consiguen, estos no llegan ni a la tercera parte de los ingresos que tenían antes de que llegara la pandemia.

Hay decenas de sectores completos que han mermado su actividad por las pocas ventas que logran, otros han tenido que cerrar porque su actividad se volvió inviable e imposible de realizar. Suspender la flexibilidad para que los bancos puedan inyectar oxígeno a los empresarios afectados por la pandemia y los huracanes es la aplicación de la guillotina, porque se deja a miles de empresas sin la única protección posible para seguir sobreviviendo. Al prohibirles a los bancos la tramitación del apoyo deja huérfanas a miles de empresas que solo tienen el respaldo de los bancos para seguir operando.

Si lo que busca la CNBS es ordenar la economía, se equivocó con la determinación porque en lugar de reactivar la economía hace todo lo contrario al acorralar a las empresas a que cierren operaciones al quedar sin el poco auxilio que obtenían en los bancos. Si no pensaron en esta fatalidad es bueno que los señores de la CNBS revisen la medida y rectifiquen el error. Es mucho mejor que cargar con la culpa de cometer un desaguisado que agravaría la situación de miles de hondureños que quedarán desempleados.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 26 de marzo de 2021.

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