El Golosón saca la cara

diciembre 10, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cuando la inmensa mayoría de los ceibeños todavía no habían salido de la cama, a las seis de la semana de este día, a esa hora  aterrizaba en la pista del aeropuerto Golosón el avión jet de Air Europa, un nutrido grupo entre autoridades locales y del Instituto Hondureño de Turismo montaban un sencillo pero significativo acto de recepción al primer vuelo transatlántico procedente de Europa. Hasta este momento el aeropuerto Golosón, que tiene las mejores condiciones para cualquier vuelo internacional, se mantenía de manera modesta para vuelos nacionales y algunos otros que proceden de Norteamérica.



En general, los hondureños muy dados a auto subestimarnos, ignoramos que tenemos grandes obras que por no estar debidamente aprovechadas no llegan a prestar los servicios para los que están preparados y acondicionados como es el caso del aeropuerto ceibeño Golosón, que tiene una de las mejores pistas, aunque su terminal no luzca imponente sino que todavía ofrece una cara pueblerina. Pero en materia de seguridad el Golosón es un súper aeropuerto, y creemos que al abrirse este día al primer vuelo transatlántico reclama con legítimo orgullo a las autoridades para que lo incluyan en los itinerarios de las aerolíneas de Norteamérica y Europa.

Honduras es el único país con cuatro aeropuertos de categoría internacional y con la incorporación de Palmerola, tendremos cinco aeropuertos distribuidos geográficamente en forma estratégica como para hacer un proyecto con cinco polos de desarrollo que giren alrededor de la actividad aeroportuaria. Últimamente hemos visto un debate sin sentido sobre descartar o no a Toncontín como aeropuerto internacional, porque el único gobernante que sufrió una calentura anti-Toncontín fue Manuel Zelaya Rosales, muy dado a actuar antes de pensar bien las decisiones. Los cinco aeropuertos hondureños deben mantenerse en el plano internacional, pensando con mentalidad futurista si llega a mantenerse la idea del actual presidente Hernández de convertir a Honduras en un corredor logístico regional, que es el esquema de desarrollo a nivel centroamericano que pondría a Honduras en un primer plano en el istmo.

No hay que ver a los aeropuertos solo como puntos de llegada y despegue de aerolíneas, en Europa y EEUU, que son los grandes ejemplos de desarrollo económico, cada aeropuerto es un propulsor de progreso omnidireccional, que no es puesto bajo una administración cualquiera si no en manos de expertos de desarrollo integral. Un ejemplo grandioso es el Aeropuerto Internacional de Miami, que sufre remodelaciones una tras otra, en la medida que crecen las diferentes actividades que genera a su alrededor. Alguien que viaja por lo menos tres o cuatro veces a EEUU, entrando por el aeropuerto de Miami, podrá observar que cada vez que llega le encuentra ampliaciones y modificaciones distintas que responden al crecimiento del aeropuerto en consonancia con el crecimiento de la ciudad. El mayor movimiento comercial de la ciudad de Miami gira alrededor de la actividad que le genera el aeropuerto y eso obliga a la administración a hacer las ampliaciones que exige la demanda comercial.

Por eso, el que los ceibeños celebren que el aeropuerto Golosón surja desde este día como un receptor de vuelos transatlánticos no debe observarse solo como el momento de la simple emotividad local, el fondo del acto tiene que verse en forma futurista para  mantener esa conexión, no solo por el hecho de que el aeropuerto de SPS siga inhabilitado por los daños causados por las inundaciones y Golosón surgiera para el rescate de un vuelo importante desde Europa. El Golosón tiene lo suyo igual que La Ceiba, que por estar enclavada en medio del extenso litoral atlántico hondureño, en algún momento cuando esa rica zona turística sea depurada de la violencia que engendra la narcoactividad, volverá a ser vista como un filón muy solicitado por los inversionistas hoteleros que desde hace años pronosticaron un desarrollo de la zona a través de enclaves hoteleros desde Puerto Cortés hasta La Mosquitia.

Por ahora, los turistas que llegaron a bordo del inmenso avión de Air Europa se habrán preguntado el significado del nombre del aeropuerto al que llegaban, cuando ni siquiera despuntaban los primeros rayos solares. Y a lo mejor hasta hubo alguno que pudo pensar que Golosón es un gran sujeto devorador de comida. Pero qué importa el origen del nombre del aeropuerto ceibeño, lo que importa es que hoy el Golosón sacó la cara por Honduras, porque mientras el aeropuerto sampedrano lucha por sacudirse los remanentes de las aguas que lo inundaron, más de 200 turistas europeos pudieron ver que la aeronave que los transportó desde Europa a Honduras recibía el histórico bautizo en un aeropuerto cuyo nombre quedará grabado en sus mentes de por vida.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 10 de diciembre de 2020.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *