El Fiscal General no está en duda

diciembre 9, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Una de las habilidades de los intrigantes es que saben inducir y trastocar la verdadera percepción que hay sobre un hecho real, volviéndola dudosa, igual que hacen con la conducta de una persona correcta haciéndola aparecer que está en hilos de cucaracha. Ni más ni menos es lo que estamos viendo alrededor de la figura del Fiscal General Oscar Chinchilla, que en ningún momento su conducta ha estado en situación de precariedad como lo han querido hacer ver un montón de personas, malintencionadas desde luego, que para llevar agua a su molino han puesto de escudo al Fiscal General, que no ha recibido ningún cuestionamiento por alguna de sus actuaciones hasta ahora, por el contrario, ha demostrado con probada solvencia, que por su conducta, tiene bien ganada la confianza de la sociedad y de la opinión pública.



El asunto es que entre los hondureños hay un alarmante manoseo de las leyes, no solo por los que deliberadamente viven haciendo la seña para saltarse las trancas de la ley, sino también por aquellos que haciéndose los sacrificados por defender la ley, también son expertos en el grotesco pisoteo de las normas legales. Para sembrar la apariencia de ser defensores incólumes de las leyes, se abocan a escudarse en una figura reconocida como el Fiscal General, que hace lo correcto, no persigue cámaras ni micrófonos, no ofrece declaraciones a cada paso que da, hace el correcto papel de un fiscal, actúa sin implicarse en los espacios mediáticos, no tiene columnas para despotricar en los periódicos, no comparece a los foros televisivos, nunca se implica en los relatos de las tareas de los fiscales, esa función se las delega a los voceros del Ministerio Público que hasta ahora demuestran ser profesionales de la comunicación.

Es un deber de la opinión pública aclararles a los hondureños que no hay ninguna campaña desestabilizadora contra el Fiscal General Oscar Chinchilla, que desde el momento que se habló de su reelección en la Fiscalía General, recibió el respaldo unánime de los medios de opinión pública y en gran medida de los sectores políticos. El problema grave que existe en Honduras es la actitud de un sector del Ministerio Público, propiamente la UFECIC, que en ningún momento ha hecho ninguna acción por encarar ni la corrupción ni la impunidad de determinados ex funcionarios que hoy forman parte de la oposición y que han sido señalados por actos de corrupción específicos que son del amplio conocimiento público.

Por otra parte, la misma UFECIC ha mostrado una obsesión por pisotear los pesos y contrapesos institucionales, queriendo monopolizar la investigación que está repartida conforme la Constitución de la República y las atribuciones contempladas en sus leyes internas. Afectos a esta posición de UFECIC, hemos visto la desafortunada inclinación de dirigentes de la ASJ, sumados a la intención de despojar al Tribunal Superior de Cuentas de sus atribuciones y facultades en detrimento de la ley y la Constitución.

En el momento que la sociedad permita que se cometa este atropello, quedando las indagaciones e investigaciones en un solo organismo que actualmente está conformado por personas que tienen una clara inclinación política ideológica, el proceso de investigación de principio a fin estará corroído por la politización sectaria manifiesta en los miembros de UFECIC, que se han tapado la vista de un lado para no ver lo que han hecho ex funcionarios de su mismo pensamiento, pero dejando más que el rabo del ojo completamente dirigido para enfilar las baterías contra ex funcionarios de uno o dos partidos que por ser los tradicionales tienen bien ganada la ojeriza de la UFECIC y organizaciones de la sociedad civil que hacen el papel de útiles tontos.

Quieren hacer creerle al público que hay una campaña para afectar al Fiscal General y este funcionario no es el que está en duda, lo que está en duda es la conducta de los miembros de UFECIC que tienen cargada la carabina solo contra ex funcionarios nacionalistas y liberales. En cambio no han movido un solo dedo para investigar hechos de corrupción entre el 2006 y 2009 y en vez de demostrarle a la sociedad que están trabajando por eliminar la corrupción y combatir la impunidad donde quiera que sea, de la manera más impúdica han querido confundir a la población hondureña, con un sesgo monumental diciendo que hay una campaña contra el Fiscal Chinchilla.

Esto es un abuso total que infortunadamente confunde hasta a los medios informativos, que acaban haciendo el papel de correa de transmisión por no analizar a fondo la intencionalidad de crear un estado de confusión general de parte de funcionarios de UFECIC, que actúan de manera independiente en el Ministerio Público. El Fiscal General, por su buen proceder, se merece la estimación y la confianza de la opinión pública, todo lo contrario sucede con la UFECIC, que por sesgarse a favor de un sector de oposición, se merece toda la desconfianza general.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 9 de diciembre de 2019.

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