El estado real de la democracia

diciembre 21, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El cierre de las elecciones en Chile culminó anoche con un hermoso ejemplo que expuso el estado real de la democracia y que debería servir de espejo a los políticos hondureños que adolecen históricamente de exceso de sectarismo y un defecto de incultura política, debido a que trabajan para satisfacer egos e intereses personales y no por la causa de los hondureños que constituimos la nación. Escuchar al Presidente Piñera ofrecerle la felicitación al nuevo presidente electo Gabriel Boric, ambos con pensamiento político diferente, y verlos comprometerse uno al otro para trabajar unidos por el bienestar de su pueblo fue un baño de responsabilidad política que tanta falta le hace a los líderes y dirigentes de los distintos partidos.



Es necesario hacer un repaso de lo acontecido en Chile, desde el desarrollo del evento electoral hasta la culminación del proceso, que estuvo marcado por una polarización entre la izquierda y la derecha como pocas veces se ha visto en un país donde las elecciones se desarrollan en forma civilizada aunque en medio de calderas hirvientes, ataques de lo más caliente que podían llevar a creer que las elecciones eran el preludio de una  especie de guerra civil. Para que al final el Presidente Piñera, de derecha, y el nuevo presidente Gabriel Boric, de izquierda, coincidieran en que los chilenos deben estar unidos para poder solventar los grandes problemas del país.

Que debate público más hermoso y constructivo el de los chilenos, en el que no vimos ningún exceso de fogosidad para atribuirse una  victoria arrolladora, y donde el marco de la felicitación del presidente saliente fue para recordarle al ganador que hay mucho trabajo por hacer en su país y que el nuevo gobierno solo los podrá afrontar con éxito si todos los sectores trabajan unidos. Por donde se le busque al discurso de ambos, tanto a Piñera como a Boric, hay un encaje entre las palabras de ambos que debe servir de lección a los políticos hondureños, tanto a los que salen como a los que van a entrar.

El gobierno de Hernández deja encaminada una obra de gran importancia para el desarrollo económico del país, hablamos del Canal Seco, de la construcción del puente que unirá a Amapala con tierra firme para conectar al Pacífico con el Atlántico, una infraestructura que convertirá a Honduras en la segunda ruta del Pacífico al Atlántico, con muelles ampliados y robustecidos en Puerto Cortés, solo queda construir el puente de Amapala a Coyolito y el nuevo puerto de Amapala con instalaciones adecuadas. El gobierno de doña Xiomara Castro debe afrontar la culminación de esta obra en sus primeros dos años de gobierno, porque al concluirla Honduras estará a la altura de Panamá para facilitar el tráfico comercial de los países asiáticos a las ciudades de la costa este de EEUU.

No hay excusa para paralizarla, la obra tiene el aval del BCIE y de Corea del Sur y Taiwán, pero del nuevo Canal Seco hondureño se beneficiarán todos los países asiáticos que ansían una ruta comercial más cerca y de más bajo costo que conecte al Pacífico con el Atlántico. La nueva presidente no debe permitir que los impulsos destructivos de grupos comerciales interfieran en la aceleración de esta gran obra que es altamente prometedora a facilitar el desarrollo económico y comercial de nuestro país. Dejar en un estado de avance el Canal Seco que unirá al Pacífico con el Atlántico es la obra infraestructural de mayor visión política, no debe importarle a la Presidenta Xiomara Castro quien lo hizo posible, lo importante es que se hizo y está a poco tiempo de ponerse en funcionamiento.

Ya tenemos abierta la salida a las aguas afuera del Golfo de Fonseca, no hay excusa para pedir tiempo para pensar. Honduras está claramente situada en una ventajosa posición geográfica en el Golfo de Fonseca y en el istmo centroamericano, en el ámbito político y el marco constitucional vigente como vemos en el ejemplo chileno, solo es cuestión de poner la unidad de la nación hondureña por delante, separada de los intereses bastardos de los grupos comerciales que a través de sus puntales colocados en el aparato del nuevo gobierno ya empiezan a erigirse como determinantes a la hora que el nuevo gobierno tome decisiones.

Si queremos crear desarrollo lo primero que hay que hacer es crear riqueza, y para crear riqueza hay que generar empleo masivo. Y por ahora, el desempleo se ha convertido en una lacra, situando a Honduras en una posición donde generar empleo es el reto más difícil. Si no impulsaos las grandes obras como el Canal Seco convertido en la segunda salida del Pacífico al Atlántico, seguiremos perdiendo generación de riqueza y la recaudación fiscal por lo tanto será muy baja, Honduras necesita finalizar en el menor tiempo posible la ruta comercial desde Amapala hasta Puerto Cortés. Hay nueva países asiáticos que ansían tener esta nueva ruta para acortar tiempo y reducir costos en sus operaciones comerciales con las grandes ciudades de la costa Este de EEUU.

La culminación del Canal Seco, desde Amapala hasta Puerto Cortés es un reto para el gobierno de Xiomara Castro en sus primeros dos años. Afrontarla con la celeridad que amerita para el desarrollo económico de Honduras será la gran prueba con la que la nueva presidenta demuestre si está realmente preparada para atender con eficacia los grandes negocios de Estado que nos harán ganar mejores posiciones en el istmo centroamericano.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 20 de diciembre de 2021.

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