El daño de una dictadura

mayo 6, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Podría parecer que Venezuela es un país muy distante, y que por la distancia, lo que suceda allí no tiene muchas repercusiones para nosotros o para los demás países que formamos el circuito centroamericano, pero si las hay, y muchas. Hay muchas voces en Honduras que pasan diciendo que una dictadura nos hace daño a todos, pero para conocer las atrocidades de una verdadera dictadura hay que vivir en Venezuela o Nicaragua, para no ir muy lejos.



El chavismo en Venezuela, ha consumido a los venezolanos hasta dejarlos en la miseria, y lo que ha implantado en ese país no es ejemplo de buen gobierno, todo lo contrario, ha deteriorado las condiciones de vida en esa nación, que antes tuvo uno de los niveles más envidiables, gracias a los recursos energéticos. Si bien en Venezuela había una situación de pobreza, como la hay en otros países, nunca faltaban los alimentos, ni las medicinas, los hospitales no tenían las carencias alarmantes que se ven ahora, y nunca faltaba la luz eléctrica.

Hoy, Venezuela es un país sumido en la penuria, donde hay una desigualdad establecida por el chavismo, los que apoyan la dictadura están protegidos por la mano oficial que maneja los dineros que percibe el régimen, mayormente del narcotráfico, en cambio todos los venezolanos que disienten de la dictadura, además de ser perseguidos por la policía y por los paramilitares, no reciben ninguna acción bienhechora de las dependencias del gobierno. El chavismo cortó aquella toda actividad particular que no se mostraba afecta con la dictadura y puso fin a ese motor de la economía que era generador de riqueza. Hay miles de empresarios venezolanos regados por el mundo, haciendo lo que pueden para sobrevivir, habiendo dejado en Venezuela sus empresas, donde producían y daban trabajo a miles de personas.

Y allí pasa Maduro, lanzando proclamas absurdas, mientras hay millares de venezolanos que no se cansan de manifestarse, buscando comida y agua para sobrevivir, sin poder recibir la ayuda internacional que ha sido enviada por la OEA y países amigos; pero el régimen chavista de Maduro resiste ante los embates del hambre que padecen millones de venezolanos muy bien resguardado por pandilleros armados que gozan de la protección del régimen chavista. A los que dicen aquí que la dictadura nos hace daño, los excitamos a que vayan a Venezuela para que vean lo que es una verdadera dictadura.

En Nicaragua está pasando lo mismo, Daniel Ortega y su mujer Rosario Murillo están siguiendo la ruta de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, donde el cuadro es idéntico, imponiendo la peor de las corrupciones, en la que Rosario Murillo, la mujer de Daniel Ortega y sus hijos, se han apoderado de todos los canales de televisión, de la mayoría de las radioemisoras y al único medio que no controlan, el Diario La Prensa lo tienen arrinconado sin permisos para obtener divisas para comprar materiales de impresión, y hasta le bloquearon su plataforma digital para que la gente no pueda ver el periódico. Estas son verdaderas dictaduras.

Para los venezolanos la única salida es el retorno a la democracia, un anhelo muy difícil para ellos, porque los rusos están jugando un papel protector para sostener la dictadura chavista que preside Maduro, pero el interés ruso no es salvar a Nicolás Maduro, sino asegurarse el cobro de las cuantiosas deudas que el régimen chavista ha acumulado con el gobierno de Putin, que rebasan más de mil millones de dólares que la dictadura chavista no ha podido pagar. Pero, hay otra misión fundamental que Putin le ha encargado al régimen chavista, y es el objetivo estratégico de debilitar a las democracias del continente. A Putin no le interesa ni le conmueve el bienestar de los venezolanos, ni si estos mueren de hambre, de enfermedades o por la violencia. A Putin le interesa crear las condiciones en los países latinoamericanos para que no haya libertad, y Maduro ha asumido el papel de desestabilizar a los países vecinos, para lo que cuenta con el respaldo de Daniel Ortega en Nicaragua y del FMLN en El Salvador.

A los que dicen que la dictadura nos hace daño a todos, vayan a Venezuela y Nicaragua, que no están muy lejos, para conocer que es una verdadera dictadura. En Honduras estamos regidos por primera vez por un gobierno reelecto, que se dio porque cuando el TSE convocó a elecciones, todos los partidos la aceptaron y en ese momento validaron la reelección. Los reclamos posteriores es cuestión de puro cinismo político.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 6 de mayo de 2019.