El cultivo de la democracia

diciembre 2, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cultivar la democracia es igual que sembrar la tierra, primero se pone la semilla, se le abona, se le da el agua necesaria y después se le cuida hasta llevar la planta al grado en que florece y da los frutos que esperamos. La democracia requiere cultivo, que se le abone y se le riegue con el ánimo de hacerla nuestro sistema de vida, pero para que florezca hay que atenderla, hay que cuidarla, no permitiendo que las plagas se le acerquen para hacerle daño y evitar que de los frutos que espera una nación para vivir en paz y tranquilidad.



Para cultivar la democracia, los partidos políticos son los responsables de sembrar el grano semilla, y en la medida que este sistema crece, la nación se favorece con los resultados, pero en ese devenir surgen muchas dificultades que pueden afectar el desarrollo del cultivo, y la planta que es la democracia se puede atrofiar y no dar los frutos que espera la nación. Cada partido es responsable de fortalecer o estropear la democracia, cada partido debe hacer su proceso interno con entusiasmo y con el anhelo de robustecer el sistema democrático.

En este sentido el Partido Nacional ha tomado la iniciativa celebrando su convención en Danlí el fin de semana anterior, mostrando un músculo lo suficientemente robusto como para no dejar dudas que está unido, y que sus principales líderes tienen la suficiente claridad que la fuerza como entidad política radica en no disgregarse innecesariamente, puesto que, solo hay una manera de mantenerse en el poder, y es ir a las elecciones internas para elegir el candidato del partido sin cometer el error de enfrascarse en refriegas internas, y que una vez electo el candidato por la mayoría de voto, los demás aspirantes se unan a su alrededor para respaldarlo en una contienda electoral que desde ahora se plantea tortuosa y difícil, teniendo a dos rivales distintos que tienen en la mira sacar a los nacionalistas del poder.

El PN ha salido fortalecido de su convención, por un lado JOH le ha quitado la tapadera al pomo para erradicar las elucubraciones que a diario lanza la oposición en las correas sociales, insistiendo en que Hernández está preparando el terreno para un tercer mandato. Desde el sábado, este argumento ya no le sirve ni le servirá más a la oposición. Ya hay dos aspirantes presidenciales en el nacionalismo, Mauricio Oliva y Tito Asfura, ambos han dado el paso al frente en el escenario de la convención. Tito Asfura, del que se dudaba que expusiera públicamente sus pretensiones, por fin saltó al redil y dio la cara, dispuesto a enfrentar al Dr. Mauricio Oliva, que es un gran líder nacionalista, con varias décadas de experiencia y mucha capacidad demostrada en la conducción de la cámara legislativa. En esta convención ha quedado aclarado todo en materia de aspiraciones entre los nacionalistas, los no que fueron es porque saben que su tiempo les pasó y que lo que les queda es acoplarse a uno de los aspirantes para obtener su cuota.

Dando esta demostración palpable de construcción de poder, los nacionalistas no se han quedado en la esquina del ring, como el boxeador temeroso que se queda aguardando al rival pensando en que si adopta una posición defensiva, por lo menos no deberá soportar el nocaut que lo mande a la lona. Como contrincante de los nacionalistas con ánimo para ganar queda el candidato Salvador Nasralla, quien en determinado momento dijo que si Asfura era el candidato nacionalista el desistiría de sus pretensiones, algo que está por verse o mejor dicho, descartado, tomando en cuenta la inconsistencia de Nasralla en sus declaraciones, porque lo que afirma un día lo niega al día siguiente.

Quedan LIBRE y el Partido Liberal, que, por lo que han declarado sus conductores confiesan a diario que dependen de hacer una alianza, porque por su propia cuenta nada tienen que hacer. La posibilidad de aliarse con Nasralla se ve en los cuernos de la luna, Nasralla ha dicho que no necesita aliarse para ganar, porque con su partido S de H se basta para ganarle al PN. Una alianza entre LIBRE y los liberales se queda corta en números, como también es imposible que Mel le ceda la candidatura a los liberales. Y estos, que por los momentos tienen una conducción sin materia gris, deben saber que pegarse a la cola de LIBRE o de Nasralla, es convertir a un partido de tanto arraigo en una pequeña bisagra.

Los nacionalistas son los más seguros de afianzarse en el poder, tienen un censo organizado, cuentan con una logística con gran experiencia y suficientes recursos para mover a sus electores. En política estos aspectos cuentan para ganar elecciones, lo que no sirve es la improvisación, y lo peor es la majadería de los candidatos que hacen sus propias encuestas para creerse ganadores, aunque resulten aplastados en las urnas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 2 de diciembre de 2019.