El crecimiento económico y la felicidad

enero 9, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Las cifras del Banco Mundial sobre el crecimiento económico que han tenido los países centroamericanos establecen que Honduras es el segundo en el ranking de crecimiento después de Panamá, por encima de Guatemala, Costa Rica y El Salvador, no digamos de Nicaragua que en los últimos dos años ha caído aparatosamente por el conflicto político originado por la obstinación de Daniel Ortega de perpetuarse en el poder. Para los economistas hondureños, que son expertos en tergiversar las realidades del país porque todo lo aprecian desde su singular punto de vista que por lo general está sesgado por sus intereses políticos, Honduras es el país más relegado del continente, lo que podría interpretarse como que somos la nación más infeliz y desgraciada entre todos los países de América.



Este punto de vista no lo comparte el delegado del BID en Honduras, don Eduardo Almeida, que contrario a lo que dicen nuestros agoreros economistas, sostiene que Honduras es un país admirable que solo necesita ordenarse mejor para potenciar más nuestro desarrollo. Por lo menos un par de veces que hemos conversado con don Eduardo Almeida, hemos salido convencidos que Honduras tiene un norte, es decir, está caminando con un rumbo definido. Y las cifras que refrenda el Banco Mundial, que es un organismo que registra las situaciones reales de los países, nos indican que de continuar con este norte en los próximos años, dentro de un tiempo razonable, los hondureños podríamos vivir en un país con mejores condiciones de bienestar.

El famoso profesor universitario y escritor Yuval Noah Harari, al estudiar la historia de la felicidad se pregunta si los seres humanos somos más felices al acumular riquezas, y es contundente al afirmar que las personas usan sus capacidades para aliviar los sufrimientos y realizar aspiraciones, por lo cual es inevitable ser más felices que cuando se vive en medio de privaciones.

Los países que han tenido un crecimiento ostensible, lo han logrado con mucho trabajo tesonero pasando de la pobreza a mejores estadios de bienestar. Hay varios ejemplos de países asiáticos que al estudiar su historia de 50 o 60 años atrás, vivían en condiciones deplorables, pero hoy son potencias gracias al crecimiento económico alcanzado. Si Honduras mantiene el ritmo de crecimiento económico que lleva actualmente, no hay porqué ocultar el optimismo, conscientes que queda mucho trabajo por hacer para mantenerlo, que es lo más difícil.

Hay que trabajar más en educación, necesitamos eliminar muchos vicios del sistema educativo; estamos de acuerdo que es necesario dignificar económicamente a los maestros, pero la secretaria de educación debe reestructurar los programas y adaptarlos a las exigencias del siglo XXI, lo que no se ha comenzado a hacer. Y eso es preocupante, porque Costa Rica y El Salvador, están procurando que sus sistemas respondan a los estándares de los países donde la educación tiene la principal atención del Estado.

Los programas educativos están formulados para cumplirse en 200 días pero la mayoría de nuestros centros escolares no llegan siquiera a los 120 días de clase. Asuntos como la educación del país, deben colocarse en un primer plano de atención y no dejar que sigan caminando por la inercia de la costumbre hondureña «a como salga».

La conclusión interesante del Banco Mundial que nos expone como el segundo país de Centroamérica con mayor crecimiento económico después de Panamá, no nos debe poner a lanzar las campanas al vuelo, pero partiendo de las enseñanzas del Dr. Yuval Noah Harari, el crecimiento económico aunque no borra la pobreza de un solo plumazo en un país, produce realmente felicidad. Lo que debe procurar el gobierno es que el crecimiento económico alcance para derramar la felicidad, sino a todos, a la inmensa mayoría de los hondureños.

Porque no hay país en el mundo que haya eliminado por completo la pobreza, aún los países más desarrollados tienen sus núcleos de pobreza y hasta de miseria. Se trata de que el crecimiento económico produzca la mayor felicidad a la mayor cantidad de personas. Y lo que nos dicen las cifras del Banco Mundial es que Honduras va por buen camino, estamos creciendo, pero como nos dijo cierta vez el Dr. Eduardo Almeida del BID, Honduras tiene excelentes condiciones para potenciar el desarrollo que eleve las condiciones de vida de los hondureños. La clave está en trabajar duro y explotar en la forma más eficiente la inmensidad de recursos naturales que dispone nuestro país.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 9 de enero de 2020.