El coronavirus y la violencia, dos pandemias que amenazan a Honduras

julio 5, 2020

Este año 73 personas han muerto en Honduras en 20 asesinatos múltiples.

Tegucigalpa, Honduras

Honduras debe dirigir sus esfuerzos y recursos hacia la prevención para reducir la violencia, un flagelo que deja más de 2.000 muertos en lo que va de este año, y la incidencia de la pandemia del coronavirus, que en cuatro meses desde que se reportaron los primeros dos casos, suma 629 fallecidos.



La violencia homicida es un «problema mundial» porque las estrategias están orientadas más a reprimir y controlar el delito, en vez de prevenirlo, dijo a Efe la directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Migdonia Ayestas.

Honduras, que ha figurado entre los países más violentos del mundo por las altas tasas de muertes violentas, sin vivir en guerra, ha logrado reducir la tasa de 85,5 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2012 a 44,2 en 2019, pero la cifra todavía «es alta», añadió.

Pese a que el país está semiparalizado y la población en confinamiento por la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus, hay actividades ilícitas que no descansan: el narcotráfico, la criminalidad y la extorsión, destacó.
«A pesar de que los negocios, los comercios, las empresas han cerrado, la economía ilícita no ha parado, siempre hay narcotráfico, extorsión, crímenes (…), ellos siguen operando», enfatizó Ayestas.

Entre la COVID-19 y la violencia existe un factor común, «que es el miedo», subrayó la experta, quien instó a las autoridades a trabajar en la prevención.

«El lavado de manos y el distanciamiento social van a permitir que una persona se contagie o no, pero enseñarles a los niños que no deben formar parte de esos grupos ilícitos es parte de la prevención» para reducir la violencia, enfatizó.

El país centroamericano también requiere crear más empleos dignos, mejorar la educación y la salud para prevenir la violencia, agregó.

La violencia «mata más» que el coronavirus, enfatizó Ayestas, quien aseguró que «más de 2.000 personas» han fallecido de manera violenta este año, una cifra inferior a los 1.575 homicidios reportados por las autoridades.
Se preguntó «cómo ocurren (esas muertes) si estamos encerrados» por el decreto de emergencia debido al coronavirus, que ya ha causado en Honduras 629 decesos y 22.921 contagios.

Los departamentos de Francisco Morazán y Cortés, en el centro y norte del país, son las regiones más afectadas por la violencia, lo mismo que por la COVID-19.

Cortés ya suma 10.060 enfermos por coronavirus, mientras Francisco Morazán registra 8.340 casos, según cifras del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo (Sinager).

Francisco Morazán y Cortés son las regiones con «alta concentración poblacional, mucho flujo de efectivo de economía lícita e ilícita, mucha presencia de bandas criminales, maras, el narcotráfico, la extorsión se complican, donde mueren muchos transportistas, pero también hay muchos homicidios múltiples», enfatizó.

Ayestas lamentó que este año 73 personas han muerto en Honduras en 20 asesinatos múltiples (matanzas con más de tres víctimas cada una), la mayoría en Francisco Morazán y Cortés y durante el confinamiento.

POR EFE