El chavismo: de la seudo revolución al crimen

febrero 28, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Desde hace varios meses, Venezuela vive momentos angustiosos para millones de venezolanos que nunca pensaron que su país sería conducido a una situación que es toda una hecatombe, producto de la orientación ideológica que un sistema político hecho gobierno ha implantado, destruyendo la economía de aquel país y dejando sumida a la población en un estado impresionante de miseria. Los hondureños no podemos quedarnos viendo, por motivos de distancia, esta situación crucial de los venezolanos, porque en determinados momentos estuvimos a punto de ser convertidos en un estado similar al venezolano.



Que el régimen actual, en su momento fuera promovido por Hugo Chávez, un militar previamente implicado en un golpe de Estado en 1992, y encontrara en la dictadura cubana de los hermanos Castro el apoyo para consolidarse, ya apuntaba a que Chávez tenía el norte bien definido para hacer de Venezuela un país regido por el socialismo. Y a medida que los ingresos por el petróleo le fueron mermando a Venezuela, por la caída de los precios del crudo en el mercado mundial, el país quedó supeditado a endeudarse por medio de la preventa del petróleo a China y Rusia, países de los cuales percibió en carácter de pago adelantado sumas exorbitantes que oscilan en los 2 mil millones de dólares, pagaderos en petróleo, que hoy no el gobierno de Maduro no puede cumplir porque el aparato productivo se envejeció y el gobierno venezolano no tiene para sustituirlo ni siquiera para repararlo.

Y como la necesidad de sobrevivir se volvió más una desesperación que un imperativo, el régimen chavista que ahora encabeza Nicolás Maduro entró a los negocios ilícitos que dejan muchos ingresos, entre ellos el narcotráfico, que es la fuente de recursos de donde más echa mano el gobierno de Maduro para poder sostener el aparato militar bolivariano que, se dejó corromper a cambio de que la alta oficialidad se llenara de narcodólares los bolsillos. Lo que un tiempo muchos venezolanos consideraron era una revolución, hoy es un estado de orden criminal, que se maneja amparado en el triángulo perverso de la corrupción, la inseguridad y la violencia, porque Venezuela ocupa hoy los primeros lugares en estos tres puntos negativos.

Lo que sucedió en Venezuela es que, de una aparente revolución se pasó de un solo al crimen, porque la infiltración de los poderes públicos por elementos delictivos, que ha sucedido en otros países, le ha causado a Venezuela una situación terrorífica que ha llevado al país a una degradación que lo ha hecho como país un lugar invivible, en donde solo la élite del populismo que rodea a Maduro, protegida por un ejército corrompido, es el único sector que puede vivir con una relativa tranquilidad. Es decir, tranquilidad conseguida con ametralladoras y fusiles, que disparan contra todo aquello que pudiera percibirse está en contra de Maduro y su pacotilla de cómplices.

Para nadie es un secreto que el régimen de Maduro pactó con los líderes criminales de los barrios, a los que armó como fuerzas populares para defender al régimen en caso de una conflagración civil, que ya es un hecho, especialmente en esta última semana cuando Maduro bloqueó el ingreso de la ayuda humanitaria que diferentes países enviaron para que millones de venezolanos pudieran sobrevivir.

Que el periodista Jorge Ramos de Univisión le mostrara a Maduro imágenes de un hombre joven tomando desperdicios podridos para llevárselos a la boca, como alimento, fue una provocación impensada del conocido periodista, porque semejante testimonio resultó una estocada que le pinchó el orgullo al líder populista; y aunque su enfado no resultó a la altura de su carácter autoritario, Jorge Ramos tuvo suerte que solo le decomisaran el material filmado, y lo retuvieran por dos horas, porque en Venezuela ha habido ejecuciones extrajudiciales perpetradas contra personas por el solo hecho de criticar a Maduro.

Sin duda el prestigio internacional fue el blindaje que salvó a Jorge Ramos, porque eliminar a una persona de  su nivel, hubiera sido fatal para Maduro, y porque EEUU, aunque Jorge Ramos no es de la simpatía de Donald Trump, siendo que es un mexicano nacionalizado como ciudadano estadounidense desde hace varios años, hubiera sido la excusa perfecta para que EEUU hubiera invadido Venezuela sin pensarlo dos veces para capturar o eliminar a Nicolás Maduro, como en el pasado hicieron con el líder libio Mohamar El Gadafi y con el terrorista Osama Bin Laden.

Convertido el país en un punto neurálgico del narcotráfico, el régimen de Nicolás Maduro, cercado por todos lados, el único legado que dejará a Venezuela es haberla sumido en la absoluta miseria, de la cual costará muchos años rescatarla para devolverla al plano de los países desarrollados en que estuvo antes de ser capturada por Hugo Chávez y el socialismo del siglo XXI.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 28 de febrero de 2019.