El canto del pájaro herido

diciembre 18, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cuenta la leyenda de un viejo país europeo, que un príncipe herido en un combate, defendiendo su castillo para que no cayera en poder de los invasores, se transformó en pájaro, que aunque sangrando, alzando las alas entonó su canto salvador que lo hizo alcanzar el cielo, hasta inmortalizarse. Desde entonces la leyenda del pájaro herido es un símbolo de inspiración para poetas y cantores de todo el mundo, siendo que esta pequeña ave caracterizada por su fragilidad y algunas por su “multicolorido plumaje”, hacen que represente la pureza, la libertad y la decencia. Lo que un pájaro hace para construir su nido y alimentar a sus pequeñas crías es el mejor ejemplo del instinto de maternidad y paternidad.



Viendo las conmovedoras declaraciones del joven Wilson Berríos, víctima de la barbarie de un grupo de salvajes que de manera preconcebida y artera dispararon artefactos explosivos dirigidos contra personas inocentes que disfrutaban de un evento navideño en Choluteca, donde el joven Berríos actuaba como animador, se nos viene a la mente compararlo con el pájaro herido en el combate, donde el príncipe enfrentado a los bárbaros salvajes de las estepas, estuvo a punto de morir, salvado e inmortalizado por un encanto sobrenatural que lo convirtió en pájaro de colorido plumaje.

Wilson Berrios ha tenido una evolución relativamente favorable, porque una persona a la que le han desfigurado el rostro de manera artera no puede recuperar la estabilidad emocional en pocos días después haber sufrido un ataque cometido con tanta atrocidad inhumana, especialmente tratándose de un joven que tiene la vida por delante, que apenas comienza su trayectoria profesional en el campo de la comunicación y el periodismo, en el que brilló su abuelo, el reconocido periodista sureño Wilson Berríos, con quien alternamos en nuestros años de radio, actuando como corresponsal en Radio Valle, afiliada al circuito Audio Video que dirigimos por casi dos décadas. Oficio en el que también, su padre del mismo nombre y su madre, son profesionales de los medios, muy queridos y respetados en la zona sur.

El joven Wilson, que llevando el nombre igual que su abuelo y que su padre, no podía apartarse del oficio que ha sido el desarrollo profesional de la estirpe de los Berríos en Choluteca; actuaba como animador, algo que todos los que trabajamos en medios de comunicación hemos hecho alguna vez en nuestros primeros años para devengar honestamente algún ingreso. Wilson no merecía que individuos radicales y recalcitrantes, de esos que han surgido últimamente, instigados en la seudo-ideología que abandera el espíritu marxista de un nuevo partido que se acobija en el socialismo del siglo XXI, intentaran quitarle la vida por la ceguera estúpida con que actúan estas personas que han sido embrutecidas por el adoctrinamiento de izquierda que ha introducido el Partido LIBRE en esta pacotilla de radicales.

Resultan muy conmovedoras sus palabras cuando manifiesta a sus padres y amigos: “no me importa quedar feo, siempre que Dios guíe mi camino”. Wilson debe saber que la cirugía plástica hoy en día hace reconstrucciones extraordinarias, casi milagrosas, al grado que hay personas con buenas condiciones económicas que no conformes con la forma natural con que la naturaleza los dotó, especialmente si su rostro no tiene las facciones apuestas conque nacieron otras personas afortunadas que son admiradas por su estampa de verdaderos adonis griegos.

Una reconstrucción facial, realizada por un cirujano plástico con experiencia, puede incluso mejorar las facciones de una persona, incluso dejándola con una apariencia  mucho mejor que como nació. Los avances de la ciencia en este campo son extraordinarios, solo que en un joven espiritualmente sensible como ha demostrado ser  Wilson Berríos, podría haber un dilema para que el que habría que prepararlo sicológicamente. Y es el hecho de que, una vez reconstruido su rostro, al verse en el espejo y ser observado por los demás, luzca como si fuera otra persona.

Es decir, podría parecer otro Wilson Berríos diferente, porque al cambiar su identidad facial natural, en el RNP tendrían que inscribirlo con la nueva fotografía, aunque se trate de la misma persona que nació, de sus padres que son reconocidos ampliamente. Por el hecho de llegar a tener un rostro diferente con el que era conocido, habría que rectificar su identidad personal, lo cual no es difícil con el testimonio de testigos que den fe que lo conocen desde que nació y que, aunque su rostro podría ser distinto, es el mismo Wilson Berríos.

Esto solo en lo que se refiere a la identidad facial, porque lo que cuenta es la identidad espiritual del joven Wilson, que no ha cambiado. Con su actitud de ponerse en las manos de DIOS, no importándole las consecuencias que ha dejado en su rostro la bomba lanzada por dos miserables radicales, el joven Wilson Berríos nos recuerda al príncipe de la vieja leyenda, que aunque herido lejos de morir, quedó inmortalizado.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 18 de diciembre de 2019.

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