El Bicentenario único

septiembre 15, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Tal vez los hondureños, y quien sabe si también los demás centroamericanos, no alcanzamos a comprender que un evento como el Bicentenario es único en la historia, y pudiera ser que ni siquiera hayamos podido entender lo afortunado que hemos sido los que vivimos este período de la historia en que nos tocó la celebración del Bicentenario de la Independencia. Agravada esta situación por la pandemia, esta vez la historia ha sido víctima para no haber hecho la celebración que ameritaba el evento durante el mes de septiembre, que debemos dedicarlo por entero al magno acontecimiento.



No queremos agotar el tiempo lamentando lo que los centroamericanos no hemos hecho, porque de la leche derramada no se puede hacer nada; lo positivo es valorar los hechos buenos logrados por los hondureños, porque tampoco es cierto que a lo largo de dos siglos de vida republicana solo hemos trabajado para hundirnos. En cada país centroamericano ha habido transformaciones, y Honduras no ha sido la excepción; a la altura del Bicentenario nuestro país ha tenido muchos avances, y aunque queda mucho por hacer para desarrollarnos, no debemos apechugarnos viviendo solo en medio de los lamentos y los reclamos.

De aquí en adelante debemos tener claridad que los cinco países centroamericanos no tienen convicción en la unidad, si hacer del istmo centroamericano un bloque regional es difícil, convertirnos en la República federal que soñaba Morazán es completamente imposible por la disimilitud de objetivos e intereses que tienen los políticos que gobiernan en cada país. Hoy Nicaragua está convertida en una dictadura implacable que de existir Morazán estaría combatiéndola. El Salvador, sufre por la ambición de un presidente joven que sigue la ruta oprobiosa del chavismo para monopolizar todo cuanto signifique poder. Estamos a las puertas de varios procesos electorales, siendo las elecciones de Honduras y las de Costa Rica las que están encausadas en una ruta verdaderamente democrática, mientras que en Nicaragua lo que habrá es un remedo de elecciones en un proceso que Daniel Ortega ha eliminado a todo aquel que manifieste una pretensión para disputarle lo que él considera es de su exclusiva propiedad.

El desafío para los hondureños es seguir consolidando nuestra democracia, que de acuerdo a la definición de Churchill, es la menos mala de todas las formas de gobierno, hasta el punto de haberse convertido en la más común en todo el planeta. Y de verdad que defender y robustecer nuestra democracia será una necesidad más que un reto, estando rodeados por una dictadura cruel como demuestra ser la de Ortega y por otra dictadura que aunque incipiente habrá que tenerle mucho cuidado, tomando en cuenta el carácter y el temperamento del joven gobernante salvadoreño que ya mostró las cartas con las que quiere jugar.

El más importante de todos los eventos que han celebrado las autoridades hondureñas en ocasión del Bicentenario fue haber hecho acto de presencia soberana en Conejo, una porción que equivocadamente hemos considerado un islote, cuando en realidad es una punta, porque Conejo es una prolongación de tierra firme que es sobrepasada por el mar cuando se produce el fenómeno de «pleamar», que es cuando sube la marea y vuelve a su condición normal cuando se produce «el bajamar» que es cuando baja la marea. Por lo tanto, debemos acostumbrarnos a llamar a esta pequeña porción territorial hondureña en el Golfo de Fonseca con su verdadero nombre que es PUNTA CONEJO, y no como erróneamente la hemos llamado: Isla Conejo. Porque, geográficamente una isla es una porción de territorio desconectada de tierra firme, rodeada de agua. CONEJO está conectada a tierra firme, lo cual se comprueba cuando la marea baja y se puede llegar caminando hasta el otro extremo.

Hacer acto de presencia en Punta Conejo en forma continua debe ser una norma, y no solo para ciertas fechas del calendario cívico. El Bicentenario debe ser el punto de partida para que los hondureños optemos con convicción por imponernos el deber patriótico de defender nuestro territorio y nuestra democracia, lo cual debemos hacer en forma permanente, sin llegar a la tentación de querer imponerles a los demás países nuestras ideas y nuestra forma de vida.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 15 de septiembre de 2021.

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