El banderillazo inicial

enero 20, 2017

A partir del sábado, el TSE conforme el cronograma que establece la Ley Electoral, da el banderillazo de arranque para el inicio de una nueva carrera electoral, que comienza con las elecciones primarias de los partidos, entre los cuales solo los liberales tendrán una competencia inter-partidaria, entre por lo menos cuatro movimientos que han estado activos, unos más que otros, en busca de capturar la candidatura presidencial para obtener el derecho a disputar la presidencia, los diputados y las alcaldías.

Las elecciones primarias son fundamentales en toda democracia, y no como equivocadamente expresan algunos que argumentan que las primarias son una carga económica para el país y que, deberían ser suprimidas para celebrar solamente elecciones generales. Esta idea está equivocada porque sin primarias no puede haber elecciones generales, equivale a decir que cada partido puede elegir de dedo a su candidato, que es una salida del todo antidemocrática. Igual sucede si se pide que sean los partidos los que sufraguen los costos de  las elecciones primarias, porque salvo el partido que está en el gobierno los demás no tienen condiciones económicas para enfrentar el sostenimiento de un proceso electoral.



No hay otra salida, le toca al Estado y en forma directa a los contribuyentes, cargar con un costo que aunque  es alto, es una contribución de los miembros del estado al sostenimiento de la democracia. Medir el costo-beneficio de las elecciones primarias en relación con la vida democrática del país es altamente positivo, si se toma en cuenta que en democracia es que podemos trabajar por fortalecer las instituciones y garantizarnos un futuro como nación.

Así que, a partir de esta media noche, una vez transcurrida la hora doce de esta noche, los partidos tienen libertad iniciar su respectiva campaña electoral, en la que pueden hacer concentraciones, transmisión de publicidad en los medios masivos y en términos generales desplegar cualquier actividad pública que tienda a mover al proselitismo para buscar el respaldo de los ciudadanos con sus votos.

Igual que en eventos electorales anteriores, nos toca apelar a la sensatez de los distintos movimientos políticos para que no acudan al expediente del juego sucio y de la propaganda ofensiva, y que en lugar de la agresividad manifiesta en las concentraciones, haya una conducta de respeto hacia los adversarios, porque en política no debe haber el mal entendimiento de considerar enemigo al compatriota que milita en otro movimiento o en otro partido. En política no debe haber enemigos, hay adversarios y eso conlleva a un trato civilizado que comienza con el respeto a los militantes de otros movimientos y de otros partidos.

Entender la política como una guerra entre nacionales es una aberración que corresponde a las épocas primitivas cuando el concepto de sociedad estaba minado por el sectarismo terrible que no permitía entender las diferencias políticas entre los ciudadanos. Hay momentos de la vida política en que las sociedades se polarizan, lo acabamos de ver en las recientes elecciones en EEUU, lo sufrimos en Honduras en el 2009, por la obsesión de un sector de entronizarse en el poder con un proyecto urdido desde la América del sur.

Honduras está recuperando la capacidad de reconciliación, los distintos partidos se reúnen para buscar acuerdos en medio de sus diferencias, hasta se habla de posibles alianzas y hasta ahora todo se desenvuelve en la normalidad en que debería transcurrir todo el proceso electoral, desde las elecciones primarias del 12 de marzo, hasta las generales de noviembre próximo.

Pero, es en este tiempo de  propaganda y concentraciones cuando suelen alterarse los ánimos, porque un discurso hiriente o un anuncio ofensivo que tenga contenido directo contra el adversario, puede encender la chispa de los ánimos y producir desencuentros agresivos, que no quisiéramos que se produjeran en este corto tiempo de 45 días de campaña electoral. Porque, esto lo mejor que pudo pasar en materia de reformas, reducir el tiempo de campaña con lo cual se acortan las posibilidades  de fricciones entre adversarios.

No debería haber roces entre adversarios de movimientos de un mismo partido, porque lo que deberían buscar los militantes de cada precandidato es ganar de la mejor manera posible para fortalecer al partido en la unidad. En la desunión y la enemistad inter-partidaria lo que se cosecha es la destrucción del partido.

Este es un mensaje de buena voluntad para todos los movimientos de los partidos que participan en las elecciones primarias. Trabajen por su candidato, no ataquen al movimientos contrario, recuerden que la meta de las elecciones primarias es sacar el mejor candidato, para que su partido llegue a las elecciones generales con un candidato fuerte, y esto solo lo conseguirán si los militantes del mismo partido entienden que los adversarios no están dentro de su partido, que deben apoyar después del 12 de marzo al candidato  que resulte ganador. El adversario contra el que les tocará librar la lucha cívica, es de otro partido.  Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 20 de enero de 2017.

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