El arte de la malévola percepción

enero 18, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La percepción, esa sensación interior que resulta de la impresión que captan nuestros sentidos, tiene un impacto poderoso en las personas, especialmente en aquellas que no son muy dadas a ejercitar el razonamiento y la reflexión, porque prefieren guiarse por las opiniones, los hechos, los impulsos o los actos de los demás. Puede que lo que haga una persona sea una maldad, pero que al controlar la voluntad de otras personas, haga aparecer ese mal acto como algo bueno, y tendrá un efecto favorable a sus despropósitos. Y viceversa, hay muchas cosas buenas que se hacen en el país, pero por medio de una malévola percepción que alguien logra sembrar en la población, se les convierte en cosas malas.



La percepción es un arma poderosa, que se puede instrumentalizar por los expertos en el arte de la maldad, y sobre todo en estos tiempos modernos de la era de la tecnología, cuando por medio de las redes sociales se difunde un torbellino de mentiras para desubicar a la población, distorsionando una cantidad de eventos. Las ‘fake news’ por ejemplo, son torrentadas de distorsión, lanzadas con el objetivo de falsificar la percepción sobre los acontecimientos reales. Quiénes se dedican a fabricar falsedades son individuos inescrupulosos que en el fondo son extorsionadores, porque cada ‘fake news’ para ellos es un negocio, desde el momento que buscan destronar a algo o a alguien, mediante una sarta de mentiras.

Últimamente el mundo se ha curtido de distorsionadores y extorsionadores, que por lo general son gente brillante para la maldad, disponen de un talento especial para manejar los secretos del internet con una habilidad pasmosa, desde lanzar ‘fake news’, hasta disponer de sitios exclusivos conocidos como blogs, donde publicitan sin ninguna responsabilidad todo aquello a lo que le puedan sacar provecho, sin asumir responsabilidades ni obligaciones frente a la sociedad y el Estado.

Con esto de las caravanas de migrantes, ha surgido un modelo de delinquir, que bien podría denominarse internauta-delincuente, que se ha servido de las redes sociales para difundir motivaciones completamente falsas, que por medio de la percepción impactan en la mente de los incautos, que viven ávidos de recibir estos mensajes donde se les pintan ilusiones para embarcarse en toda clase de aventuras. Es un tráfico tipo magia negra, donde el beneficiario es toda aquella persona que vive comprando billetes de lotería, premiados con anticipación.

A eso se debe que familias enteras creen a pie juntillas que unirse a una caravana de migrantes, si bien no les servirá para ingresar a EEUU, por lo menos les garantiza recibir dinero de los organizadores, aunque tengan que regresarse al país después de recorrer algún trecho haciendo la pantomima de que hicieron lo posible por emigrar, pero que debieron desistir por alguna razón. Pero aunque sea por un corto tiempo para sacarle provecho y causar daño.

En el ámbito criminal, la percepción está haciendo estragos en el ánimo de la población, porque los medios informativos no tenemos el cuidado de dosificar el lenguaje que se emplea en los reportajes o notas periodísticas, especialmente porque en la redacción de las noticias se usan términos inapropiados que juegan en favor de los delincuentes que logran conseguir su propósito de desestabilizar emocionalmente a las personas.

Cuando en las noticias se magnifica un hecho delictivo se juega en favor del objetivo de los delincuentes, porque en ese momento el criminal se anota puntos cuando el espíritu de la población se crispa y se intimida. El ambiente de inseguridad en un país crece cuando los medios informativos inflaman las acciones criminales de tal manera que afectan el estado emocional y el espíritu de las personas. El espíritu, ese ser inmaterial que está dotado de razón y que llevamos las personas en lo interno, o lo que otros llaman el alma racional, es lo más afectado por el impacto de aquellos acontecimientos que al ser inflamados o inflados por las noticias redactadas con el más inconveniente de los lenguajes, puede desmoronar a toda una colectividad.

No se puede negar la realidad, porque eso sería jugar contra la verdad, pero cuando a esa realidad se le inyecta el ingrediente de la distorsión, se crea una falsa percepción, que es tan irreal como dañina y malévola. A la falsa percepción solo la podemos atajar usando la racionalidad y la regulación de nuestras emociones. Y esto es difícil lograrlo, por eso es que las ‘fake news’ y las cadenas de chismes, conocidos vulgarmente como chambres, alcanzan alarmantes niveles de atención en todos los niveles de la sociedad. A esto se debe que muchos extranjeros creen, con justa razón, que la hondureña es una sociedad chismosa y chambrosa.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 18 de enero de 2019.

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