El arca abierta en Salud

julio 10, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los presupuestos de Salud Pública, desde antaño nunca fueron sometidos a las auditorías rigorosas que ameritan, por lo que las denuncias de malos manejos han estado a la orden del día, antes y ahora, y es hasta que se empiezan a aplicar los controles necesarios en que comienzan a aflorar los desmanes cometidos. Haber puesto las compras de medicinas de todo el sector salud en un fideicomiso con una institución bancaria muy acreditada, es solo el comienzo de la rectificación que desde hace tiempo debió haberse tomado.



Pero, queda la otra parte del problema, que es el manejo del almacén de medicamentos, el lugar donde se guardan las medicinas que compra el gobierno para dotar a los hospitales y centros de salud, que es la parte del proceso donde ocurre la pérdida más grande en el suministro de medicamentos a los hospitales públicos. Desde hace varias décadas los medios informativos venimos ofreciendo una gran cantidad de denuncias sobre irregularidades detectadas en el almacén de medicamentos, imputadas a trabajadores del área de la salud, que incluye a médicos y enfermeras.

La sustracción de medicinas ocurre desde hace años en ese famoso almacén, en el que han metido sus manos peludas altos funcionarios de los gobiernos, y ningún organismo contralor o fiscalizador del Estado ha sido capaz de poner alto al saqueo. Porque lo que ha habido en ese almacén es un verdadero saqueo de medicinas, que es la forma tradicional que han urdido los que tienen acceso privilegiado al almacén para hacer negocio particular con las medicinas de los hospitales públicos. Y por disputas de este negocio, ha habido varias personas muertas, dentro y fuera del almacén.

Si las auditorías tienen un período perentorio, se corre el riesgo de no revisar algunas administraciones anteriores donde ya se hablaba que habían redes que comercializaban las medicinas sustraídas del almacén de salud pública, en puestos de ventas callejeros y en diferentes farmacias de las distintas ciudades. En las calles de la capital, de San Pedro Sula y otras ciudades, se vendían y se siguen vendiendo medicinas genéricas y ciertos medicamentos adquiridos por Salud Pública para hospitales y centros de salud.

Y hasta hoy, el almacén de medicamentos de Salud Pública sigue operando sin los controles necesarios, o sea que todavía muchas medicinas pudieran seguir siendo sustraídas, por lo que el déficit que tienen los hospitales y centros de salud está explicado en esta falta de controles que no se ha querido poner por las autoridades de Salud Pública. Porque esto es imputable al descuido de las autoridades de la secretaría de salud, que ya deberían establecer esquemas de control.

En cualquier país, las compras de medicina para los hospitales públicos absorben cuotas importantes del presupuesto nacional, operaciones que son sometidas a las auditorias y a los controles más rigurosos, porque al menor descuido las manos peludas terminan haciendo de las suyas, realizando negocios de gran cuantía con las medicinas que se compran para atender a la población, pero que en una gran cantidad no llegan a los hospitales sino que se convierten en mercancías de negocios particulares.

¿Cuántas personas se han enriquecido con el saqueo de medicinas? Porque los malos manejos no solo se hacen a través del papeleo y operaciones administrativas en el área de Salud. Lo cuantioso se sustrae desde el almacén de medicamentos. Y mientras no se ponga un control con todo el rigor que se necesita, Salud Pública seguirá siendo un arca abierta al alcance de muchas personas que se han enquistado en el ramo y que pelean hasta con los dientes para que no se privatice.

Porque cuando se va a las calles a protestar en forma agresiva por defender la no privatización de la salud, en el fondo lo que se pelea es mantener el statu quo del ramo, para que no haya controles en salud, porque mientras los hospitales y el almacén de medicamentos estén al garete, trabajando en el desorden en que han venido operando, las manos peludas de toda clase, tendrán todos los espacios a sus anchas para seguir saqueando y robándose las medicinas.

Así que el proceso para depurar el ramo de Salud solo se cumplió en un 50 por ciento con el fideicomiso de la compra de medicinas, donde se limpió la parte de la adquisición, la otra parte del problema, que es la distribución de las medicinas, esa está intacta. Y por eso se habla de miles de millones de lempiras perdidos durante varios años en salud, que corresponden al saqueo permitido. Porque Salud Pública sigue siendo el arca abierta donde muchos siguen pecando, robándose las medicinas que hoy hacen falta en los hospitales públicos.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 10 de julio de 2019.