El alto valor del turismo

mayo 27, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

En este momento difícil para Honduras, cuando el sector empresarial lucha por imponer su propia necesidad para que sobrevivan las empresas y poder salvar los empleos, y el sector sanitario pide que se le dé más tiempo para poder aplanar la curva de la pandemia, se habla de todas las actividades empresariales menos de una que tiene mayor valor; los dirigentes empresariales ignoran el turismo que es el sector de mayor valor agregado, que considerado individualmente es el rubro que genera mayor riqueza a la economía nacional, por la gran cantidad de hondureños que viven directamente y alrededor de la actividad turística.



El turismo supone un porcentaje considerable de la economía hondureña, que por estimaciones extraoficiales, de los nueve millones de hondureños posiblemente más de 2 millones de compatriotas están relacionados de una u otra forma con el turismo, sea como empleados, propietarios y prestadores de diferente servicios a esta industria, de allí que ningún otro sector aporta tanto valor a la economía nacional como el turismo. De unos años para acá el turismo ha tenido un crecimiento admirable, cuando los gobiernos se dieron cuenta que aún con la poca inversión que el Estado le destina a este sector, es tan noble en rendimiento que le aporta una enorme cuota de riqueza a Honduras.

Cuando se habla de reabrir la economía no hemos oído ni una palabra del Presidente del COHEP ni de las cámaras de comercio más importantes sobre la atención que hay que ponerle a la industria turística que es la que puede mover la palanca del empleo antes que otros rubros, especialmente el turismo nacional en los departamentos, donde hay tanto paisaje y tantos recursos naturales dignos de ser apreciados, que millares de hondureños querrán disfrutar después del confinamiento que nos ha tenido aislados evitando el contagio con el virus.

Los ramales turísticos en las diferentes regiones hondureñas se han convertido en pilares que van desde el entorno del Lago de Yojoa, hasta los sitios naturales y culturales que aguardan en nuestras ciudades y municipios donde en pocos meses estarán creadas las condiciones para que los hondureños con un marco de bioseguridad podamos ir al reencuentro con la más bella naturaleza hondureña. Por supuesto que deben crearse los protocolos de bioseguridad a los que habremos de acostumbrarnos para poder desplazarnos hacia los preciosos sitios de nuestro país. La ministra del Instituto Hondureño de Turismo, Nicole Marrder, ha dejado escapar la primera expresión de alegría al decir que pronto los hondureños podremos ir a los distintos lugares turísticos a disfrutar del solaz y esparcimiento que se encuentra en el campo, entre los árboles y el aire fresco no contaminado que se respira en medio de las montañas.

La pandemia por el momento nos tiene cautivos atendiendo las recomendaciones sanitarias de quedarnos en casa para evitar el contagio, pero el gusanito de querer saber cómo están las cosas allá afuera, hace que nos pique la planta de los pies para darnos una escapada y caminar entre los bosques y los árboles, para sentir que el aire fresco nos acaricie la piel y escuchar la armonía de los incomparables sonidos de la naturaleza. Solo es cosa de tener un poco de paciencia, esperar que el Instituto Hondureño de Turismo, en coordinación con Salud y SINAGER, estructure un plan de bioseguridad que permita a las personas desplazarse a los sitios turísticos, locales y regionales. En la capital hay varios sitios en los bellos poblados turísticos de los alrededores (Valle de Ángeles, Santa Lucía, Cantarranas, Ojojona, Santa Ana, para citar solo algunos) donde se puede disfrutar del ambiente natural que nos permita recuperar el oxígeno limpio que en el cautiverio en que nos ha mantenido el aislamiento lo hemos extrañado.

Cuando llegue el momento de poder desplazarnos, no hay que pensar en las temporadas largas para darnos una escapada turística, hay que empezar a salir a los sitios que están más cerca de nuestro entorno, para lo cual el IHT tiene que empezar a trabajar en un plan estructural turístico nacional que será el primer paso para reactivar el turismo. Atrás debe quedar el impacto negativo que ha dejado la pandemia que para el turismo ha sido una tragedia. Porque, que más de dos millones de hondureños que en los últimos años han estado dependiendo del turismo para ganarse la vida de diferente manera, quedaran a la deriva sin ingresos, más que tragedia ha sido una hecatombe.

Por el momento, la cuarentena es la que tiene la sartén, pero seguro que poco a poco los hondureños iremos aprendiendo que manejándonos con nuevos hábitos, con mucha disciplina, marcando nuestros desplazamientos bajo las normas de bioseguridad que deberemos incorporar en nuestra vida como un nuevo patrón de conducta, recuperaremos la seguridad para disfrutar de la belleza natural sin mayores riesgos que los normales cuando las personas se descuidan. Y como todo lo que se pierde es lo que resulta más apreciado, cuando las autoridades de Turismo, Salud y SINAGER den la señal para poder desplazarnos, es seguro que los hondureños estaremos ansiosos por reencontrarnos con nuestra Honduras en toda la extensión de su belleza natural.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 27 de mayo de 2020.