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EEUU: una majestuosidad democrática

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La nación americana, Estados Unidos de América, dio ayer una nueva lección ejemplar de majestuosidad democrática, que practica desde que se constituyó como la Unión Americana, conjuntando un grupo de estados surgidos del período de colonización por emigrantes europeos, en su mayoría de origen irlandés e inglés. Los dos grandes partidos de la unión, el Republicano y el Demócrata, de nuevo fueron los grandes protagonistas al elegir a 435 representantes de la cámara baja y 35 del Senado o cámara alta, en una concurrencia masiva como pocas veces se había visto en elecciones de medio término de épocas anteriores.

Para el presidente Donald Trump ha significado un revés perder el control de la Cámara de Representantes donde los demócratas alcanzaron 23 escaños más que los republicanos, una mayoría que pone a los demócratas al mando de la cámara baja, en donde se toman decisiones fundamentales que le limitan el poder al presidente, estableciendo el perfecto sistema de contrapeso al Ejecutivo, de manera que Trump ya no tendrá poder ilimitado para construir el sonado muro fronterizo con México, ni pretender medidas tributarias a su albedrío, ni pensar a ultranza en medidas anti-inmigrantes como las que ha venido anunciando esos últimos meses.

Pero tampoco se puede interpretar que Trump está en el suelo con el resultado de ayer, porque si bien los demócratas desde la cámara baja pudieran iniciar acciones para ponerlo de espalda al paredón por medio del ‘impeachment’, los expertos dicen que esto no sería posible porque Trump tiene a su favor el senado, donde la mayoría es republicana y no aprobaría ninguna iniciativa demócrata que busque quitar de la presidencia a Donald Trump.

Este ejemplar sistema de pesos y contrapesos es lo que hace grande a la democracia de EEUU, donde el pueblo es el que con su voto decide repartir el poder, especialmente cuando los ciudadanos americanos ven que un presidente se propasa en el ejercicio del poder, de manera que el abuso que quisiera cometer un presidente es contrarrestado por el voto de las cámaras, que por lo general quedan repartidas entre los dos grandes partidos. En la elección anterior donde Trump ganó la presidencia, el triunfo fue arrollador, permitiendo a los republicanos tener la mayoría en ambas cámaras.

La actuación extravagante y el discurso insalubre de Donald Trump no le cayó nada bien a una gran cantidad de ciudadanos, que fue la que salió decidida a ponerle un freno a Trump con el uso del voto, dándole la mayoría a los demócratas en la cámara de representantes, que a partir de ahora se convertirá en el muro de contención a todos los exabruptos y despropósitos del presidente. Lo que le dijeron ayer a Trump esos millones de ciudadanos que votaron en contra de sus  pretensiones, es que la voluntad de la democracia no es la elección de un presidente para que quiera hacer todo a su gusto y antojo, recordándole que en democracia las leyes están por encima del hombre.

Donald Trump, como todo populista arrogante, no queriendo aceptar su revés, ha dicho que la elección de ayer fue todo un gran éxito para los republicanos, cosa que no es así, porque de tener la mayoría en las dos cámaras a perder el control de una de ella, es una merma de poder para el presidente que no le permitirá hacer todo lo que quiera para acrecentar su imagen y asegurarse un segundo mandato. Trump queda maniatado y esto es bueno para la democracia y para la población de EEUU. Trump no tendrá poder absoluto, ahora tendrá que sentarse con los demócratas para lograr acuerdos, que son necesarios para adoptar grandes decisiones para un país poderoso como Estados Unidos.

Al día siguiente de las elecciones ya vemos a un Trump hablando de tomar decisiones compartidas con los demócratas, cosa que parecía imposible antes de sufrir el revés electoral. El resultado adverso en la Cámara de Representantes es un golpe que hará que Trump piense antes de lanzar expresiones que han sido verdaderas sacudidas para la democracia norteamericana.

El triunfo de Trump hace dos años, con mayoría en las dos cámaras fue una recesión democrática, la opinión pública y la sociedad norteamericana al ver lo dañino que era el poder absoluto en manos de un presidente que abusaba, por medio del más poderoso instrumento que es el voto, le redujeron el poder, dándole la mayoría a los demócratas en la cámara baja. Esta es la majestuosidad democrática de EEUU, que demostró que sigue siendo la democracia más ejemplar del planeta.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 7 de noviembre de 2018.