EE.UU.: Seis hondureños en el pabellón de la muerte (VIDEO)

abril 24, 2017

Los procesos de apelación detienen las ejecuciones que podrían extenderse hasta el año 2022.

 

Tegucigalpa, Honduras

Carlos Ayestas, Edgardo cubas, Johnny Morales, Osman Canales, Edgardo Sánchez y Seburt Connor son los seis hondureños en el pabellón de la muerte en Estados Unidos.



La espera será extensa en el corredor de la muerte…Edgardo cubas condenado a muerte en Texas es el único que no ha negado su participación en el asesinato de una quinceañera, a quien secuestraron y violaron, aún sin fecha de ejecución.

Osman Canales condenado a muerte en california por el asesinato de dos personas dentro de una oficina de seguros, sin fecha de ejecución.

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Johnny Morales condenado a muerte también en el Estado de California, acusado de asesinar a una mujer frente a sus hijos en 2001, condenado a muerte en 2005, se encuentra en una cárcel de máxima seguridad, tampoco tiene fecha de ejecución.

Edgardo Sánchez condenado a muerte en california desde 1995, acusado de asesinar a un policía, escribe un libro desde el pabellón de la muerte.

Seburt Connor condenado a muerte en el Estado de la Florida, originario de Islas de la Bahía lo acusan de asesinar a dos personas, tampoco tiene fecha de ejecución.

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Carlos Ayestas condenado en Texas, lo acusan de asesinar a una anciana en Houston, sigue apelando en la corte para evitar la ejecución mediante inyección letal.

Los procesos de apelación detienen las ejecuciones que podrían extenderse hasta el año 2022….a los condenados les permiten la ultima cena lo que ellos pidan,  regularmente hamburguesa con papas y refresco……los últimos minutos de un condenado a muerte son dramáticos

Los seis hondureños serian ejecutados mediante inyección letal, el condenado es acostado en una camilla atado de pies y muñecas….es un proceso largo porque permanece con una aguja en el brazo durante 70 minutos mientras los tribunales estudian la última apelación, le colocan dos tubos intravenosos uno en cada brazo le permiten decir las últimas palabras, a los 22 minutos se le declara muerto por paro cardiaco.

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