EE.UU. tiene mucho interés en elecciones de Honduras

noviembre 15, 2017

Centroamérica aún no está más allá de la salvación; pero no hay mucha buena gente con la que podamos trabajar en estos momentos.

 

Estados Unidos



Honduras tiene elecciones presidenciales este mes. El presidente, Juan Orlando Hernández (Pro EUA), busca reelegirse y está arriba en las encuestas. Una victoria de Hernández no solo sería buena para Honduras, sino que también para la región incluyendo a los Estados Unido de América.

Washington ha hecho inversiones significativas en Centroamérica para ayudar a cambiar la situación en inseguridad y buscar el crecimiento económico de la región. Considerando los malos interlocutores en Guatemala y El Salvador, la pérdida de Hernández sería una gran baja.

Cuando la llegada de 70,000 menores sin acompañantes de la región en 2014 puso al Triángulo del Norte devuelta en el mapa, el presidente Hernández fue el líder que hablo por un “Plan Colombia para Centroamérica.” En respuesta, los tres presidentes de El Salvador, Guatemala y Honduras se juntaron para formar su propio plan el cual llamaron la Alianza para la Prosperidad. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un gran inversionista en la región apoyo el proceso.

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La crisis de los menores no acompañados consiguió que el Congreso Republicano y el gobierno de Obama aportaran más de mil millones de dólares y se comprometieran por cinco años a brindar asistencia diplomática y asistencia extranjera adicional de los EE. UU.

Apoyo financiero al Triángulo Norte

Como parte de la Alianza para la Prosperidad en la región. El presidente Donald Trump ha continuado con este apoyo, presentando en su presupuesto al Congreso más de $ 600 millones en apoyo de la región.

Pero este compromiso requiere líderes que estén dispuestos y sean capaces de hacer cambios en sus países, porque nuestro dinero solo puede ir tan lejos.

El Salvador

En El Salvador, existe un gobierno claramente antiamericano con una relación hostil con el sector privado salvadoreño, que hace que el progreso sea difícil. Las elecciones legislativas y municipales en El Salvador se llevarán a cabo en marzo de 2018; las próximas elecciones presidenciales se celebrarán a principios de 2019.

La buena noticia es que el partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) lidera las encuestas sobre el partido de izquierdista Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí (FMLN). Sin embargo, hay un gran grupo de votantes indecisos (60 %) que podría influir en las elecciones de cualquier manera.

Guatemala

En Guatemala, el presidente Jimmy Morales está derrochando su capital político. Morales, un excomediante, corrió en una plataforma de gobierno limpio. Guatemala, en esencia, subcontrató parcialmente sus funciones de fiscal a un organismo apoyado por los Estados Unidos llamado CICIG, que ha enjuiciado con éxito una serie de casos de alto perfil, incluidos los que eliminaron al expresidente y vicepresidente inmediato por corrupción.

Pero la CICIG ahora comenzó una investigación contra Morales por no revelar $ 900,000 en contribuciones de campaña. Y la decisión de Morales de cerrar la CICIG ha precipitado una crisis política cuyo resultado no está claro; lo que está claro es que va a detener o frenar cualquier progreso en las reformas económicas o políticas a corto o mediano plazo.

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A pesar de los recientes reveses en la región, es posible un futuro diferente para el Triángulo Norte, pero tenemos que pensar en términos de décadas, no de años. Una América Central próspera y segura retendría a sus mejores personas y atraería a los inmigrantes de los Estados Unidos.

Estos países han avanzado en años anteriores y podrían regresar a un camino mejor: un período de progreso particularmente notable, a mediados de la década de 1990, se produjo en El Salvador cuando alcanzó tasas de crecimiento del 8 por ciento, reducciones significativas de la pobreza y el logro de una calificación crediticia de grado de inversión.

Hace unos 20 años, Colombia estaba siendo descartada como un estado fallido; tomó al menos 10 años para darle la vuelta. Sigue habiendo problemas en Colombia, pero también ha habido una gran cantidad de éxito.

Con los socios políticos correctos y el apoyo continuo de los Estados Unidos y otros, el Triángulo Norte podría lograr algo similar. Esa ha sido la razón del gran aumento de la ayuda exterior de los Estados Unidos a la región. Dado el problema en los otros dos países en este momento, una victoria de Hernández sería una buena noticia.

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La región del Triángulo Norte tiene un gran potencial agrícola y logístico, con su proximidad a los Estados Unidos y América del Sur, y el acceso a los océanos Atlántico y Pacífico. Además, la región cuenta con una fuerza de trabajo joven y rentable con un número creciente de programas de capacitación bilingüe.

Las industrias como el turismo, la agroindustria, los textiles, la fabricación y la subcontratación de procesos comerciales (por ejemplo, los centros de llamadas) forman parte del futuro de la región.

Por supuesto, aún existen muchos problemas en Honduras y en el resto del Triángulo Norte, que comienzan con niveles extremadamente altos de violencia de pandillas y oportunidades económicas limitadas.

Excluyendo Haití, estos países siguen siendo algunos de los más pobres del hemisferio. Hacer frente a la corrupción sigue siendo un gran desafío, pero según las estadísticas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, las tasas de homicidios en el país disminuyeron en un 30 por ciento en 2011-2015. El abuso de políticas y la impunidad condujeron a la creación de una comisión de reforma y purga policial en 2016, después de informes que involucraron a altos funcionarios policiales en el asesinato del jefe de la Dirección Antidrogas en 2009 y su asesor en 2011.

En un esfuerzo por continuar combatiendo la corrupción policial, el presidente Hernández extendió el mandato de la comisión hasta 2018 y hasta ahora ha purgado el 20 por ciento de la fuerza policial.

Sin embargo, varios casos de derechos humanos de alto perfil han hecho más difícil para que el Congreso de los Estados Unidos pueda brindar asistencia a la región. El asesinato de la activista Berta Cáceres en Honduras representa una tragedia y los perpetradores deben ser llevados ante la justicia.

Pero lo que se necesita es voluntad política, un liderazgo capaz y políticas de crecimiento pro económico. Entendiendo esto, Honduras ha lanzado un ambicioso programa de desarrollo económico dentro del marco de la Alianza para la Prosperidad, llamado «Honduras 20 20». El plan busca reducir la migración a la mitad para 2020 generando 600,000 empleos en Honduras en una serie de industrias clave e impulsando las exportaciones.

Si Hernández pierde las elecciones, Estados Unidos no tendrá socios efectivos en la región, la efectividad de miles de millones de dólares estaría en riesgo, y más personas podrían sentirse tentadas a emigrar  a los Estados Unidos.

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