Educación no debe ser el patito feo

junio 12, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Si bien es cierto que casi todos los esfuerzos en esta pandemia deben enfocarse tanto en la lucha contra la crisis sanitaria como contra la crisis económica, en medio de estos dos grandes flancos no debe quedar la educación de nuestros niños y jóvenes como algo intermedio que no amerita tanta atención, porque un desfase en el aspecto educativo deja al país tantas pérdidas como en lo sanitario y en lo económico. Perder un año de su formación educativa para nuestra niñez y juventud es una pérdida tan sensible como en todo lo demás. Desapercibir la importancia de la educación en medio de una tragedia como es la pandemia es un descuido gravísimo del Estado y todas sus instituciones.



Apreciamos en el Foro de Canal 10 la mañana de este viernes, donde a iniciativa de la organización ASJ, se conectaron varios niños y jóvenes por medio del sistema Zoom y cada uno desde sus respectivos lugares hablaron en tono preocupado, sobre la pérdida de clases y la interrupción del aprendizaje por más de tres meses y quien sabe por cuánto tiempo más. El resto de los ciudadanos no podemos conformarnos con ver cómo pasa el tiempo mientras los niños desde sus lugares imploran por volver a sus clases. Lo más pronto que se pueda, y por medio del sistema que sea posible, a los niños hay que devolverlos a recibir sus clases, aunque no sea con asistencia presencial en las aulas, pero lo peor es que permanezcan en sus casas de brazos cruzados en su mayoría, porque hay un sector privilegiado que gracias a la capacidad de sus padres reciben sus clases por medio de los sistemas virtuales que tienen las  escuelas privadas.

Sin embargo, estas semanas hemos visto ejemplos de maestros del sector público que se parten el alma por llevar la educación a sus niños, el caso más conmovedor lo publicamos la semana pasada viendo a una maestra de pueblo montando a caballo, debajo de la lluvia, transitando un camino tortuoso que va junto a un desfiladero, rumbo al caserío donde la esperan los niños en sus casas para recibir las lecciones. Otro caso que conmueve es el de un maestro ocotepecano que a bordo de su motocicleta llega hasta las casas de los más apartados caseríos a impartir la educación a los niños.

Estos dos maestros ejemplares nos demuestran que el maestro y sus circunstancias son la clave de un país, pero no crea usted que todos los maestros tienen la misma pasión e igual compromiso que los dos ejemplos que hemos citado, porque hay otros que baten palmas por el coronavirus porque gracias a él gozan de un descanso de tres meses que nunca antes habían tenido.

Es importante retomar el debate educativo, hace poco un grupo de ciudadanos que formamos el Consejo Editorial de Canal 10 lo propusimos al más alto nivel del país, pero las autoridades del ramo que al principio mostraron cierto interés al final lo tomaron como un fastidio que los sacaba del confort de atender la mecánica de siempre. Es decir, las autoridades educativas no sienten que abrir un debate sobre la problemática educativa signifique mucho porque suficiente trabajo tienen con atender sus competencias de rutina como para dedicarle más tiempo y trabajo a discutir lo que realmente se necesita hacer para mejorar la calidad de la educación.

Por ahora, el asunto es que exista la voluntad de las autoridades educativas y del más alto nivel del gobierno para hacer que los niños retomen sus clases; los medios de comunicación han ofrecido al gobierno sus espacios para transmitir a manera de educación formal a los niños programas con contenido educativo conforme los planes  oficiales de la Secretaría de Educación para los diferentes grados. A estas alturas estos espacios deberían estar siendo aprovechados por los niños, porque la asistencia presencial en las aulas tomará varios meses más conforme lo anuncian los organismos sanitarios de todo el mundo.

Hay que saber de qué edad los niños irán acudiendo a las aulas y en cuánto tiempo, mientras tanto los espacios en la televisión y la radio pueden suplir la ausencia temporal de las aulas. La efectividad de esta enseñanza a distancia va a depender de cómo hayan sido diseñados los programas. Esta enseñanza por radio y televisión será dirigida a los niños del sector público, que en su mayoría viven en hogares donde no hay internet.

Lo importante es que los niños se conecten de nuevo con la educación a través de sus clases, y que la Secretaría de Educación retome el liderazgo que por obligación le corresponde supervisando que los espacios que la televisión y la radio ponen de buena fe a favor de la niñez, además de que se difundan en horarios normales en que los niños reciben sus clases en forma habitual sean hechos con contenidos adecuados para no malgastar este precioso tiempo ofrecido por los medios.

Y así como los dos maestros ejemplares, una profesora a lomo de mula y otro maestro a bordo de su motocicleta, van de aldea en aldea llevando a los niños la educación, se espera que los demás docentes que no harán esfuerzos tan singulares, apechuguen con pasión que sus alumnos se peguen a ver los programas para sacarles provecho.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 12 de junio de 2020.