La importancia de la UNA en Catacamas

diciembre 13, 2016

La agricultura es una actividad fundamental en todo país desarrollado, particularmente en EEUU y los países europeos el progreso como grandes naciones ha estado apoyado por un desarrollo agrícola que cada vez se diversifica y al mismo tiempo se especializa, porque al ser economías de escala una actividad como es la agricultura evoluciona conforme avanzan esos países, siendo que se planifica para que cada producción deje excedentes para exportar.

La agricultura solo se puede renovar periódicamente en la medida que hay nuevas generaciones de agricultores preparados científicamente en centros universitarios especializados, donde se enseñan y se aprenden las nuevas técnicas que van superando los conocimiento anticuados que se basan en las prácticas primitivas de los antepasados que cultivaban la tierra como forma de subsistencia. La agricultura ya no debe ser vista como una actividad de subsistencia, hay que desarrollarla como en los grandes países, como una actividad  en gran escala, como un rubro verdaderamente productivo, empleando los métodos científicos de producción, acompañada de la evolución tecnológica, para que igual que los países desarrollados sea una práctica de producción que genere riqueza para combatir la pobreza.



De allí la importancia de centros de estudio superior como la EAP, el Curla  y la Universidad de agricultura de Catacamas, la primera también a nivel de universidad tiene tanto prestigio a nivel internacional con la dificultad q         ue atienden más a estudiantes del exterior que vienen becados por sus gobiernos, en cambio para u  estudiante hondureño ingresar a la escuela Agrícola Panamericana es muy difícil, debido a los altos costos que implica. Para nuestra  juventud son más accesibles el CURLA en la Ceiba y la UNA de Catacamas, de donde egresan una buena cantidad de agrónomos que pasan a servir en diferentes instituciones y empresas del gobierno y privadas.

Una Universidad como la UNA de Catacamas debería estar privilegiada en atención, porque su ubicación en medio de las extensas pampas olanchanas la convierte en un centro neurálgico, del cual Honduras puede nutrirse cada año con agrónomos forjados en un territorio donde quizás está la mejor tierra para la agricultura. Por lo cual el gobierno debería centrar más atención para que funcione de la forma más adecuada y que, aparte de que sea un orgullo hondureño, funcione de la manera más eficiente para egresar agrónomos competentes y eficientes para una agricultura en gran escala.

Los últimos embrollos que han surgido en la UNA por el conflicto entre el Rector Marlon Escoto, que a su vez es Ministro de Educación y estudiantes de la universidad, traban el proceso del centro en detrimento del mismo pero también de lo estudiantes, por fricciones que no deberían permitirse, de no ser porque se ha cometido un error que hace daño como es permitir que el señor Escoto continuara en la rectoría de la UNA, a una larga distancia, una vez que fue nombrado Ministro de Educación. Ni el gobierno debió haber nombrado a Marlon Escoto en el Ministerio de Educación permitiéndole que a su vez continuara como rector de la UNA, ni el señor Escoto, por elementales razones de principio, debió haberse bifurcado aceptando mantenerse como rector de la UNA y Ministro de Educación a la vez. Porque, a tan larga distancia de más de 250 kilómetros entre ambas instituciones, Ministerio de educación y UNA, no podía desempeñar dos funciones simultáneamente, ni en el hipotético caso que fuera un superhombre, como Superman o Gordon Flash, personajes heroicos  de los fantasiosos pasquines, ya desaparecidos.

Tener a Marlon Escoto como Ministerio de educación rector de la UNA, ha sido una falla del gobierno que debe ser corregida de inmediato porque, como decía doña Chona, la viejita que vendía coyoles en miel  en la puerta de la escuela del barrio, los coyoles en dulce son deliciosos, pero por muy sabrosos que sean no se pueden chupar dos a la vez, porque el goloso que lo haga se puede asfixiar, si uno de ellos se le llega a atravesar.

A Marlon Escoto le está pasando lo que advertía doña Chona, que si bien dice recibir solo un salario, eso no le excluye el pecado de la ambición de tener el poder de decidir en dos instituciones importantes, en detrimento de alguna de ellas, porque estando tan largo de la UNA no ha podido tener una dirección eficiente y al cabo ha terminado hundiendo a la UNA en una situación lamentable donde la anarquía empieza a ser la dueña de la situación.

Aparte de que, Escoto ha dejado asomar sus dotes autoritarias al querer pisotear a todos aquellos que piden su renuncia de la UNA para que se dedique por completo al Ministerio de Educación y deje que las autoridades del Consejo de Educación Superior, nombre a un nuevo rector, o que él renuncie al Ministerio para dedicarse a tiempo a la universidad, situación que se complica porque ahora Escoto tiene un amplio rechazo que le dificultaría ejercer la rectoría en un ambiente favorable.

Acciones como la de promover la violencia en contra de los estudiantes no le permitirían a Escoto ser un rector eficiente, por lo que el gobierno y el consejo de educación superior deberían optar por la mejor decisión que es nombrar un nuevo rector en la UNA. Todo sea por mantener a este centro universitario en la ruta del progreso y la superación, en aras de que la agricultura hondureña necesita que la UNA progrese para seguir dándole a nuestro país más y mejores agrónomos con la mentalidad de ir al campo a desarrollar una agricultura en escala y de mayor calidad. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 13 de diciembre de 2016.

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