Dos tipos de jóvenes y la verdad

septiembre 14, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Conversábamos esta mañana con Juan Ramón Martínez que estamos gratamente impresionados al ver a miles de jóvenes buscando ansiosamente aplicarse la vacuna, una realidad que nos hace reflexionar que en Honduras hay dos tipos de jóvenes, los inconscientes que rehúyen a la vacuna embobados por los consejos antivacuna que ven en las redes sociales, y los jóvenes que desde ayer hacen cola en procura de ser vacunados. Coincidimos que, además de los muchachos tercos que creen que la verdad está donde está la mentira, tenemos una mayoría de jóvenes que nos transmiten confianza porque saben que la ciencia no nos miente cuando nos guía y nos indica cómo protegernos de una pandemia con una diversidad de variantes que puede acabar con la vida.



Todos estos miles de jóvenes que acuden a los sitios de vacunación se están formando con una valoración ética para estimar lo que es bueno y desestimar lo falso. Porque en estos tiempos de pandemia, en el fondo hay una guerra entre la verdad y la mentira, y cuando esta última toma ventaja la pandemia gana terreno y produce más contagiados y más personas mueren. Las redes sociales y los grupos antivacuna juegan en favor de la pandemia y en contra de la salud de las personas, especialmente en miles de jóvenes, que son los más adeptos a lo que se transmite por las redes sociales, donde personas inescrupulosas, verdaderos reyes de la mentira, difunden toneladas de desorientación para desestimular la vacunación.

En cambio, los miles de jóvenes que están acudiendo a los sitios de vacunación nos demuestra que no toda la juventud hondureña está perdida, y que todas las mentiras que se difunden en las redes sociales no les han lavado el cerebro. Todos estos jóvenes responden a la advertencia de Nietzsche, cuando dijo: «no que me hayas mentido, lo que me aterra es que ya no pueda creerte». Estos miles de jóvenes que acuden a vacunarse nos devuelven la confianza, ellos representan la victoria de los medios de comunicación serios sobre las redes sociales, porque han atendido el llamado reiterado que les hemos formulado desde nuestros medios  para que se vacunen, y gracias a su formación en valores han tomado la mejor elección al escoger entre la verdad y la mentira.

Entre los jóvenes que rehúyen a ser vacunados, porque se han dejado permear por las mentiras que llueven en las redes sociales, y los que han entendido las consecuencias de rehuir a ser vacunados y rebelarse a las medidas de bioseguridad, deberíamos reflexionar todos los hondureños, especialmente los políticos que tienen el deber de trabajar desde las diferentes capas del gobierno por hacer que nuestros jóvenes se apliquen en los conocimientos y dejen el ocio a un lado, porque el ocio significa la ruptura con el estudio y la formación integral, para sumergirse en las redes sociales donde creen encontrar el mejor entretenimiento que no es más que la confusión que los hace vivir engañados.

Todos estos jóvenes que vemos en los puestos de vacunación constituyen la esperanza de nuestro país, ellos conocen las consecuencias de jugar con la realidad a capricho, como lo han hecho centenares de personas que han pagado caro su osadía de desafiar a la pandemia. Hay quienes se aferran a las redes sociales, porque creen todo lo que se dice en ellas aunque sean falsedades, creen en las tesis estrafalarias que denigran a las vacunas y las toman como afirmaciones verdaderas, lo que ha causado miles de muertes en todo el mundo.

En esta lucha entre la verdad y la mentira hemos estado los medios de comunicación que asumimos con seriedad la tarea de informar, y las redes sociales, donde ha florecido un conglomerado de desinformadores de oficio que tienen entre sus principales seguidores a las personas que pagan por vivir engañados. Suponiendo que los mentirosos son más que los que buscan la verdad de los hechos, al final de la pandemia, que podría verse cuando el 80 por ciento de la población mundial esté vacunada, los que estamos en favor de la verdad podremos respirar tranquilos cuando la contabilidad demográfica indique que es más la gente que sobrevivió que la que se dejó atrapar y vencer por la pandemia.

Estos miles de jóvenes buscando ser vacunados constituyen la verdad de la buena, porque entre la incertidumbre que se transmite por las redes sociales y la información seria que transmitimos los medios de comunicación, han optado por lo que les informamos nosotros, eso significa que todos estos jóvenes han rechazado el morbo y se han quedado con la verdad.

La verdad acaba imponiéndose y con más humildad que petulancia, podemos afirmar que es un triunfo nuestro, que esta vez como lo hemos logrado otras veces, hemos desarmado el tinglado de falsedades que abundan en las redes sociales, infundiendo confianza en miles de nuestros jóvenes para que acudan a vacunarse.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 14 de septiembre de 2021.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *