Dos poderes ilegítimos igual a una Constituyente

enero 24, 2023

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Entregados como estamos en una permanente vigilia porque se elija una Corte Suprema de Justicia que responda a los intereses de Honduras, es muy posible que nos hayamos extraviado y no estemos viendo un peligro inminente que nos haga perder la democracia y la libertad. Muchos profesionales del Derecho, que están entregados solo a sus intereses personales, con un desdén infantil repiten que el capítulo de la elección de la directiva del Congreso Nacional «es una página a la que hay que darle vuelta». Lo dicen con una frescura irresponsable, por no detenerse a ver el bosque de problemas en que quedara Honduras si no se legaliza la elección de la directiva del Congreso Nacional.



Es cierto que son los diputados del Congreso Nacional los que elegirán a los 15 nuevos magistrados que integraran la Corte Suprema de Justicia, pero el grave problema surge a la hora de quien les tomara la promesa de juramento para que los magistrados puedan tomar posesión de su cargo en la CSJ. Y este es el punto: si los nuevos magistrados son juramentados por el ilegitimo presidente del Congreso, Luis Redondo, correrán la misma suerte de pasar a un estado de ilegitimidad, por lo tanto, Honduras caerá en un verdadero abismo de arenas movedizas, al quedar atrapada en un orden inconstitucional, con dos poderes en estado de ilegalidad. En esa situación, el Poder Ejecutivo puede invocar la ruptura del orden constitucional y convocar a una Asamblea Nacional Constituyente.

Nos anticipamos al posible desenlace de una maniobra que se escuda en el evento electoral de los nuevos 15 magistrados, porque aunque este escenario lo planteamos en el plano de la posibilidad, hay razones poderosas para pensar que LIBRE nos ha estado edulcorando con mensajes confusos de buscar una Corte Suprema de Justicia independiente, y ha revoloteado el hemiciclo legislativo para despistar a los diputados de oposición cuando el fondo de la maniobra va más allá de elegir una corte de justicia independiente. Hay que abrir bien los ojos, y hay que ventilar muy bien el cerebro, porque percibimos que LIBRE nos está haciendo la jugada del tonto.

A LIBRE no le importará quiénes y cuántos formen la Corte Suprema, porque al final podríamos quedarnos sin Corte y sin Congreso, una vez que se convoque a una Constituyente. Calculemos como decía Leibniz: una vez electos los magistrados, estos no son tal cosa sino hasta el momento en que presten la promesa de ley o juramentación. ¿Y quién les tomara la promesa de ley? Si lo hace el ilegitimo presidente del Congreso, Luis Redondo, la nueva Corte Suprema estará viciada por la ilegalidad que le traspasaría Redondo. El antecedente de la toma de posesión presidencial es clave para explicar esta conclusión.

Los malévolos que están detrás de esta maniobra cuidaron que la juramentación de la Presidente Xiomara Castro no estuviera viciada por la ilegalidad del diputado Luis Redondo, por lo que hicieron venir a una jueza que tiene entre sus facultades legales tomar promesa de ley a funcionarios públicos. En tal virtud, al haber dos poderes del Estado en condición ilegitima, el Poder Ejecutivo quedaría como el poder salvaguardado por ser el único poder que se mantiene en condición legitima, y en esa situación no tardaría en anunciar que dada la situación de ilegitimidad en que están el Poder Legislativo y el Poder Judicial, el único camino para recomponer el orden institucional es convocar a la Asamblea Nacional Constituyente.

Esta es la teoría de crear las condiciones para provocar que se dé una situación. LIBRE dice en forma reiterada que su ADN está en la Constituyente, pero que por el momento no hay condiciones. Es casi obvio que LIBRE está creando esas condiciones a través de la ruta de la ilegalidad, a eso se debe que se ha empeñado en sostener a Luis Redondo como presidente del Congreso en condición ilegal, por la forma arbitraria en que fue impuesto, fuera del contexto protocolario que establece la Constitución. Ahora LIBRE está construyendo el resto de la avenida, a través de la elección de los nuevos magistrados, donde contempla varias opciones, comenzando por tener el control del Poder Judicial, pero al mismo tiempo manteniendo la idea primaria de la Constituyente por medio de la audaz maniobra que es contribuir a que la Corte Suprema caiga en el terreno de la ilegalidad al ser juramentados los magistrados por el ilegal presidente del Congreso.

La forma de evitar que LIBRE consiga su propósito festinado es que los nuevos magistrados sean juramentados, igual que la Presidente Xiomara Castro, por un juez de los tribunales de justicia, con la facultad de tomar promesa a funcionarios públicos. Los diputados de oposición deben hacer esta alerta de inmediato y preparar el ambiente para que los nuevos magistrados no acepten ser juramentados por el ilegal presidente del Congreso Luis Redondo.

De no tomar esta precaución, una vez convocada la Constituyente, desaparecerá el Congreso Nacional y la misma suerte tendría el nuevo Poder Judicial.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 24 de enero de 2023.

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