Dos casos diferentes

septiembre 7, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La reelección inmediata, como ha sido aprobada en El Salvador, ha provocado las reacciones en el gobierno de EEUU y en los países de la Unión Europea. En todos esos países hay reelección, por lo que la gente se pregunta muchas veces ¿por qué entonces se oponen en EEUU y Europa a que en los países latinoamericanos haya reelección? Este día una televidente me preguntó en forma específica, por qué Estados Unidos no reaccionó por la reelección de Juan Orlando Hernández y en cambio ahora condenan la reelección en El Salvador, en favor de Nayib Bukele. Y es obligatorio como persona de opinión pública, aclarar lo que es admisible y lo que no es admisible de acuerdo a la ley.



Para comenzar, con carácter ilustrativo queremos informar al estimado público, que en EEUU, un país donde se respetan y se cumplen las leyes, cada institución tiene su departamento jurídico. El Departamento de Estado tiene su cuerpo jurídico, como lo tienen también el Congreso y el Senado, igual que el Pentágono. Estados Unidos no da un paso ni se pronuncia sobre un acontecimiento, dentro y fuera de su territorio, sin antes hacer el correspondiente análisis jurídico de cada situación.

El caso Bukele comparado con el caso Juan Orlando Hernández, aunque no lo parezcan son dos casos diferentes, porque las acciones se concretaron de diferente manera. En El Salvador, Bukele impuso la reelección inmediata con un alarde de control absoluto de la Sala Constitucional, nombrada a su gusto por la Asamblea Nacional que es un cuerpo bukelista, ante la cual ni siquiera hay posibilidad de entablar un recurso porque de antemano se sabe que la Sala Constitucional y la Asamblea Nacional son «la voz de Bukele». En Honduras, se podrá decir que JOH influye en el Poder Judicial, sin embargo su reelección fue posible porque los partidos de oposición lo permitieron. Este es un asunto muy poco debatido en nuestro medio, donde la lluvia radiactiva de la oposición hacer ver mal algunos acontecimientos, emitiendo juicios sectarios a ultranza, pero alejados del marco legal.

De acuerdo a la ley que rige el marco electoral hondureño, hay un momento en que se puede impedir la pretensión o la aspiración de cualquier persona que choque con la norma jurídica, ese momento es cuando el máximo organismo electoral hace la convocatoria para que los distintos partidos políticos y los ciudadanos que aspiren en forma independiente, acrediten ante el Tribunal Supremo Electoral, hoy convertido en el Consejo Nacional Electoral, a sus correspondientes candidatos. Es en ese momento cuando uno, o dos, o más partidos, se pronuncien en contra de la inscripción del candidato de un partido que consideren que no llena los requisitos establecidos por la ley o que, viole lo establecido en la ley.

Cuando el Presidente de la Corte Suprema de Justicia emitió una opinión sobre la aspiración de JOH de reelegirse, no lo hizo dentro del pleno del Poder Judicial, dio una opinión personal que en ningún momento resultó ser el pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia. En ese instante, la oposición formada por el PL, LIBRE y Salvador Nasralla, no formalizó un claro rechazo legal a la postulación de JOH de reelegirse. El pataleo en los medios es una cosa distinta, pero formalizar una acción requiere acudir a las instancias legales.

El caso quedó muy evidente, lo que sucedió en Honduras fue que los sectores de oposición calcularon mal que la aspiración de JOH de reelegirse le resultaría desfavorable, es decir, creyeron que no había necesidad de acudir a los pasos legales para desarticular la reelección porque está por si misma significaba un seguro fracaso para el aspirante nacionalista. En el cálculo no incluyeron que el PN tiene la mejor organización política, con un censo electoral actualizado de sus afiliados en todos los municipios del país, con estructuras electorales en cada uno de ellos, con suficiente logística y recursos para movilizar a sus electores, en lo cual sigue superando a los opositores. ¿Qué pudo haber sucedido si en el momento que el Tribunal Supremo Electoral hizo la convocatoria a elecciones para el 2017, uno o todos los partidos de oposición se hubieran opuesto a la participación de JOH como aspirante a la reelección y en esa circunstancia se negaran a participar en la elección?

Estos eran los escenarios, veamos el primero: el Tribunal Supremo Electoral, como primera instancia, al ser emplazado por los restantes partidos políticos, negándose a participar en las elecciones, podía solicitar al Partido Nacional la designación de otro candidato en sustitución de JOH; el segundo escenario: el PN hubiera acudido al Poder Judicial solicitando que interpretara en forma oficial si existía o no el derecho a la reelección conforme la Constitución de la República de Honduras. Nada de esto ocurrió porque los tres sectores de oposición, Partido Liberal, LIBRE y Salvador Nasralla, calcularon que atreverse a ir a la reelección, era la perdición política de JOH y el PN. Entonces se llamaron a un silencio cómplice que facilitó que el proceso electoral transcurriera como un evento normal.

Esta situación, analizada por los equipos jurídicos del Departamento de Estado y del Congreso de EEUU y por los países europeos, los llevó a considerar que si los opositores hondureños no se pronunciaron conforme a derecho, oponiéndose a la reelección, era porque estaban de acuerdo con la participación del candidato nacionalista JOH. Un aspecto que los norteamericanos respetan, es que sean los pueblos de cada país los que decidan su propio destino. En El Salvador la situación ha sido distinta, el manoseo del Poder Judicial desde la asamblea controlada por Bukele excluye a los demás sectores, aunque sean minoría. El gobierno de EEUU ni Europa no se han pronunciado contra la reelección en El Salvador, lo que condena es la forma como la impuso Bukele.

Es seguro que los opositores en Honduras no bajen las armas, y sigan condenando la reelección de JOH, aunque lo cierto es que su reacción negativa la hicieron en forma extemporánea, cuando las elecciones del 2017 y la victoria de JOH habían tenido el reconocimiento mundial.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 7 de septiembre de 2021.

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